DICCIONARIO MÉDICO

Quemadura solar

La quemadura solar es una reacción inflamatoria aguda de la piel causada por la sobreexposición a la radiación ultravioleta del sol. A diferencia de la mayoría de las quemaduras, su origen no es térmico sino fotoquímico: el daño se produce por la energía que los fotones ultravioleta transfieren directamente a las moléculas de la piel, en particular al ADN de los queratinocitos.

Qué es la quemadura solar

En la mayoría de los casos, la quemadura solar equivale histológicamente a una quemadura de primer grado, limitada a la epidermis. Cuando la exposición es especialmente intensa o prolongada, el daño puede progresar hasta afectar a la dermis papilar y dar lugar a ampollas, equiparándose entonces a una quemadura de segundo grado. Lo que distingue a la quemadura solar del resto de la familia no es tanto su profundidad como su mecanismo de producción.

Cómo actúa la radiación ultravioleta sobre la piel

La radiación ultravioleta que alcanza la superficie terrestre se reparte, de forma muy desigual, entre dos bandas. La UVA (320 a 400 nanómetros) constituye entre el 90 y el 95 % de esa radiación y penetra hasta la dermis, donde interviene sobre todo en el fotoenvejecimiento. La UVB (280 a 320 nanómetros), aunque supone solo entre el 5 y el 10 % restante, es absorbida en torno al 70 % por el estrato córneo de la epidermis y resulta muchísimo más eficaz a la hora de producir eritema: es la principal responsable de la quemadura solar propiamente dicha.

Sobre el ADN de los queratinocitos inciden directamente los fotones UVB, que generan dímeros de pirimidina de tipo ciclobutano, además de otros fotoproductos derivados. Se trata de una lesión molecular real del material genético, no de una simple irritación superficial. La célula dispone de mecanismos de reparación por escisión que corrigen la mayoría de estas lesiones, pero los errores ocasionales en ese proceso de reparación son el origen molecular de la fotocarcinogénesis a largo plazo.

El eritema solar no aparece de inmediato. Suele iniciarse a las cuatro horas de la exposición y alcanza su máxima intensidad entre las veinticuatro y las treinta y seis horas siguientes, un curso temporal muy distinto del de una quemadura térmica, que se manifiesta en el mismo momento del contacto con el agente causal.

Fototipos: por qué la misma exposición no afecta igual a todas las pieles

La sensibilidad individual frente a la radiación ultravioleta se describe mediante la escala de Fitzpatrick, propuesta en 1975 por Thomas B. Fitzpatrick, dermatólogo de la Universidad de Harvard. La escala distingue seis fototipos, del I al VI, según la capacidad de la piel para quemarse o broncearse. El fototipo I corresponde a pieles muy claras, con pecas, que se queman con facilidad y prácticamente nunca broncean; en el extremo opuesto, el fototipo VI agrupa pieles muy pigmentadas que rara vez sufren quemadura solar. La cantidad de melanina epidérmica, que absorbe y dispersa parte de la radiación incidente, explica esta diferencia.

Quemadura solar e insolación no son lo mismo

Es habitual confundir ambos términos en el lenguaje cotidiano. La quemadura solar es una lesión cutánea localizada, circunscrita a la piel expuesta. La insolación, en cambio, es una alteración de la regulación de la temperatura corporal provocada por la exposición prolongada al calor o al sol, y constituye una entidad clínica completamente distinta, aunque ambas puedan coincidir en una misma persona tras una exposición solar excesiva.

Riesgo a largo plazo

Según la Organización Mundial de la Salud, en el año 2020 se diagnosticaron en el mundo más de 1,5 millones de casos de cáncer de piel y se registraron más de 120.000 muertes asociadas a la exposición ultravioleta. La propia Organización señala que la quemadura solar sufrida durante la infancia conlleva un mayor riesgo de desarrollar cáncer de piel en etapas posteriores de la vida, una asociación que sitúa el fototipo y los hábitos de exposición entre los factores relevantes al valorar el riesgo individual a largo plazo.

Preguntas frecuentes

¿Por qué tarda horas en notarse una quemadura solar?

Porque su origen es una cascada de reacciones bioquímicas, no un daño térmico instantáneo. El eritema es la manifestación visible de un proceso inflamatorio que tarda horas en desarrollarse por completo.

¿Es lo mismo el bronceado que una quemadura solar?

No. El bronceado es el resultado de la melanogénesis, un mecanismo de defensa de la piel que aumenta la producción de melanina tras la exposición ultravioleta. La quemadura solar, por el contrario, es una lesión inflamatoria con daño celular real. Ambos procesos pueden darse a la vez, pero no son equivalentes ni indican el mismo grado de protección frente a exposiciones futuras.

¿Puede una quemadura solar formar ampollas?

Sí, cuando la exposición ha sido lo bastante intensa como para que el daño alcance la dermis papilar. En ese caso la lesión deja de comportarse como una quemadura de primer grado y pasa a clasificarse como segundo grado superficial.

¿Existe un único tipo de radiación ultravioleta?

No. El espectro ultravioleta se divide en UVA, UVB y UVC, aunque solo las dos primeras alcanzan la superficie terrestre en cantidades relevantes, ya que la capa de ozono absorbe la práctica totalidad de la UVC.

Referencias

  1. Manual Merck, versión para profesionales. Quemaduras solares.
  2. Organización Mundial de la Salud. Radiación ultravioleta. Nota descriptiva.
  3. Ars Pharmaceutica. Quemaduras solares: fotoprotección y tratamiento.
  4. Manual MSD, versión para profesionales. Clasificación del tipo de piel de Fitzpatrick.

Entradas relacionadas

  • Quemadura. Lesión de la piel causada por calor, sustancias químicas, electricidad, radiación o fricción.
  • Quemadura de primer grado. Grado con el que suele equipararse la quemadura solar leve.
  • Insolación. Alteración de la regulación térmica corporal, distinta de la quemadura solar.
  • Eritema. Enrojecimiento de la piel, manifestación visible de la quemadura solar.

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