DICCIONARIO MÉDICO
Lincomicina
La lincomicina es un antibiótico del grupo de las lincosaminas (o lincosamidas), producido de forma natural por la bacteria del suelo Streptomyces lincolnensis. Frena la síntesis de proteínas en bacterias grampositivas sensibles, con efecto sobre todo bacteriostático. Fue el primer miembro de su familia y sirvió de molde para obtener la clindamicina, hoy más utilizada. Su código en la clasificación ATC es J01FF02. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). La lincomicina debe su nombre a un lugar. Se aisló a comienzos de los años sesenta de un microorganismo del suelo recogido cerca de Lincoln, en Nebraska (Estados Unidos), y de ese topónimo salió tanto el nombre de la bacteria, Streptomyces lincolnensis, como el del antibiótico. La terminación recoge la raíz griega de "hongo" (por el aspecto filamentoso del microorganismo que la produce) y el sufijo con que se bautizan tantas sustancias de este tipo, de la estreptomicina a la nistatina. Químicamente, la molécula combina un aminoácido poco común con un azúcar que contiene azufre, la lincosamina, enlazados por una unión de tipo amida. Esa composición la aparta de los macrólidos, con los que, sin embargo, coincide en su manera de actuar. Partiendo de la lincomicina, y sustituyendo un grupo por un átomo de cloro, se obtuvo más tarde la clindamicina, un derivado semisintético más potente y de mejor absorción. La molécula original ha ido cediéndole terreno desde entonces. El blanco principal de la lincomicina son los cocos grampositivos, estreptococos y estafilococos, junto a varias bacterias anaerobias. Sobre ellos ejerce su acción uniéndose a la subunidad 50S del ribosoma y bloqueando el ensamblaje de las proteínas. Los bacilos gramnegativos, en cambio, suelen ser resistentes por naturaleza. También se le ha reconocido cierta actividad frente a algunos protozoos, como determinadas especies de Plasmodium. Su indicación clásica cubría las infecciones por gérmenes grampositivos en quienes convenía una alternativa a los betalactámicos: cuadros de piel y tejidos blandos, de huesos y articulaciones (como la osteomielitis) o ciertas infecciones respiratorias. Su papel actual es limitado. Los laboratorios de microbiología suelen medir la sensibilidad con clindamicina y aplicar el resultado a las dos moléculas, porque la resistencia a una arrastra a la otra de forma completa. La clindamicina deriva de la lincomicina por un pequeño cambio químico que le añade un átomo de cloro. Ese retoque la vuelve más activa, sobre todo contra bacterias anaerobias, y mejora su paso a la sangre por vía oral. Por eso ha desplazado a la lincomicina en casi todas sus indicaciones. De Lincoln, la ciudad de Nebraska en cuyos alrededores se recogió la muestra de tierra que contenía la bacteria productora. Es uno de los pocos antibióticos que llevan escrito en su nombre el sitio donde se descubrieron. Poco. Se mantiene disponible en algunos países en forma inyectable y oral, pero su empleo ha quedado muy por detrás del de la clindamicina. En muchos hospitales se conserva sobre todo como referencia de laboratorio para estudiar la sensibilidad del grupo.Qué es la lincomicina
Frente a qué bacterias actúa
Preguntas frecuentes
¿En qué se diferencia de la clindamicina?
¿De dónde viene el nombre?
¿Se sigue usando hoy?
Referencias
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