DICCIONARIO MÉDICO
Clasificación ATC
La clasificación ATC (Anatomical Therapeutic Chemical classification system) es el sistema internacional de codificación de fármacos y medicamentos adoptado por la Organización Mundial de la Salud. Cada principio activo recibe un código alfanumérico de siete caracteres que refleja el órgano o sistema sobre el que actúa, su efecto terapéutico y su naturaleza química. El Centro Colaborador de la OMS para la Metodología Estadística de Medicamentos, con sede en Oslo, actualiza el índice una vez al año. El acrónimo ATC responde a Anatomical, Therapeutic, Chemical, tres ejes que definen la posición de cada fármaco dentro de una jerarquía de cinco niveles. Nació con una vocación muy concreta: disponer de un lenguaje común que permitiera comparar el consumo de medicamentos entre países, hospitales o periodos de tiempo sin que las diferencias de nombres comerciales, presentaciones o sistemas de registro local entorpecieran el análisis. Conviene no confundir la clasificación ATC con un sistema de indicaciones clínicas. Un mismo principio activo puede tener aprobadas varias indicaciones y, sin embargo, recibir un único código ATC que corresponde a su uso principal. La dexametasona es un buen ejemplo de lo contrario: como se comercializa en formas farmacéuticas tan distintas como comprimidos, colirios, cremas o aerosoles nasales (cada una con un uso terapéutico diferente), recibe varios códigos ATC, uno por cada vía de administración con indicación propia. Cada código ATC completo consta de siete caracteres. El primer nivel, una sola letra, identifica el gran grupo anatómico. El segundo nivel añade dos dígitos y señala el subgrupo terapéutico; el tercero, una letra que indica el subgrupo farmacológico o terapéutico; el cuarto, otra letra para el subgrupo químico, farmacológico o terapéutico; y el quinto, dos dígitos finales que designan la sustancia química concreta. Los catorce grupos anatómicos del primer nivel son: Cada uno de estos catorce grupos se subdivide a su vez en subgrupos terapéuticos, farmacológicos y químicos que suman varios miles de códigos. El Centro Colaborador de la OMS mantiene un índice ATC/DDD en línea, de acceso libre y actualización anual, donde se puede buscar cualquier principio activo por nombre o por código y navegar por los cinco niveles de la clasificación. El sumatriptán, por ejemplo, recibe el código N02CC01. La N lo sitúa en el sistema nervioso; 02 corresponde a los analgésicos; la primera C indica agonistas selectivos de la serotonina (5HT1) como subgrupo farmacológico; la segunda C repite la adscripción al mismo subgrupo químico-terapéutico; y el 01 lo identifica como la primera sustancia registrada en ese subgrupo. Todos los preparados de sumatriptán solo, independientemente de su nombre comercial o del país donde se comercialicen, comparten ese mismo código. En 1969, un simposio celebrado en Oslo bajo el título The Consumption of Drugs puso sobre la mesa un problema que parecía menor pero no lo era: cada país contabilizaba el uso de medicamentos con criterios propios, lo que hacía imposible cualquier comparación fiable. De aquella reunión salió el Drug Utilization Research Group (DURG), encargado de desarrollar métodos de aplicación mundial para estudiar la utilización de fármacos. Investigadores noruegos del Norwegian Medicinal Depot tomaron un sistema previo de la industria farmacéutica europea (el AC System de la EPhMRA) y lo ampliaron hasta construir lo que hoy conocemos como clasificación ATC. Se usó por primera vez en 1976. Cinco años después, la Oficina Regional de la OMS para Europa recomendó su empleo en todos los estudios internacionales sobre consumo de medicamentos, y en 1982 se creó en Oslo el Centro Colaborador que sigue manteniéndolo. No fue el código más rápido en imponerse. Hubo que esperar hasta 1996 para que la Sede central de la OMS hiciera suya la recomendación y el sistema adquiriera alcance mundial. Hoy lo utilizan las agencias reguladoras de referencia (la Agencia Europea de Medicamentos, la AEMPS en España, el INVIMA en Colombia) y la propia lista de medicamentos esenciales de la OMS se estructura según este código. En España, el Real Decreto 1348/2003 adaptó formalmente la anterior clasificación anatómica nacional al sistema ATC. Clasificar no basta si no se puede medir. Junto al código ATC se desarrolló un concepto compañero, la dosis diaria definida o DDD (Defined Daily Dose): la dosis media de mantenimiento asumida por día para un fármaco utilizado en su indicación principal en adultos. No refleja la dosis que un médico prescribe a un paciente concreto, que dependerá de su peso, su edad y su biodisponibilidad individual, sino una unidad técnica pensada para hacer comparables las cifras de consumo entre sistemas de salud. Un centro de salud que consuma 50 DDD de amoxicilina por cada 1.000 habitantes y día puede compararse directamente con otro que consuma 30, sin tener que ajustar por la presentación del envase ni por el número de comprimidos de cada caja. Esa es la gracia del binomio ATC/DDD, aunque no es raro encontrar análisis que utilizan el código ATC sin recurrir a la DDD. ATC corresponde a Anatomical, Therapeutic, Chemical (anatómico, terapéutico, químico). Los tres términos describen los ejes sucesivos sobre los que se organiza la clasificación: primero el órgano o sistema del cuerpo sobre el que actúa el fármaco, después su efecto terapéutico o su grupo farmacológico, y por último la estructura química del principio activo. Sí, cuando se comercializa en formas farmacéuticas con vías de administración e indicaciones claramente distintas. El caso clásico es el de la prednisolona: en comprimidos se clasifica como corticosteroide sistémico (H02AB06), en colirio como oftalmológico (S01BA04) y en crema como dermatológico (D07AA03). Cada vía con uso terapéutico propio recibe su propio código. El Centro Colaborador de la OMS en Oslo, integrado actualmente en el Instituto Noruego de Salud Pública. Laboratorios farmacéuticos, agencias reguladoras e investigadores pueden solicitar la asignación de un código nuevo, pero un principio activo no se incluye en la clasificación hasta que al menos un país haya recibido la solicitud de autorización de comercialización correspondiente. No exactamente. La clasificación ATC incorpora criterios farmacológicos en sus niveles intermedios, pero su primer nivel es anatómico (no farmacológico) y su último nivel es químico (la sustancia concreta). Hay clasificaciones puramente farmacológicas que agrupan los fármacos exclusivamente por su mecanismo de acción, como las que aparecen en los tratados de farmacología clínica. La ATC es más una herramienta estadística que un árbol farmacológico puro. Si desea profundizar en conceptos asociados a la clasificación y el uso de medicamentos, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la clasificación ATC
Los cinco niveles del código
Código
Grupo anatómico principal
A
Tracto alimentario y metabolismo
B
Sangre y órganos hematopoyéticos
C
Sistema cardiovascular
D
Dermatológicos
G
Sistema genitourinario y hormonas sexuales
H
Preparados hormonales sistémicos (excluidas hormonas sexuales e insulinas)
J
Antiinfecciosos de uso sistémico
L
Agentes antineoplásicos e inmunomoduladores
M
Sistema musculoesquelético
N
Sistema nervioso
P
Antiparasitarios, insecticidas y repelentes
R
Sistema respiratorio
S
Órganos de los sentidos
V
Varios
Del simposio de Oslo al estándar de la OMS
La DDD como unidad de medida complementaria
Preguntas frecuentes
¿Qué significan las siglas ATC?
¿Puede un fármaco tener más de un código ATC?
¿Quién decide los códigos ATC nuevos?
¿Es lo mismo el código ATC que la clasificación farmacológica?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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