DICCIONARIO MÉDICO

Agonista

En farmacología, un agonista es una sustancia que se une a un receptor celular y lo activa, desencadenando una respuesta biológica que reproduce o imita la del ligando natural. El concepto es uno de los pilares de la farmacodinámica y se opone al de antagonista, que se une al receptor sin activarlo.

Qué es un agonista

La palabra procede del griego ἀγωνιστής (agōnistḗs), «combatiente» o «competidor», derivada de ἀγών (agṓn), «contienda». El latín tardío la adoptó como agonista con el sentido de «luchador», y en español se documenta desde el siglo XV para designar al que combate o se encuentra en el trance de la agonía. La acepción farmacológica es mucho más reciente: surgió en el siglo XX, cuando la teoría del receptor consolidó la idea de que los fármacos actúan uniéndose a estructuras moleculares específicas de la célula. Llamar «agonista» a una sustancia que compite por el receptor con el ligando natural conserva algo de la metáfora griega original.

La RAE recoge dos acepciones técnicas. En anatomía, agonista es el músculo que ejecuta un movimiento determinado, frente al antagonista, que realiza el contrario. En bioquímica y farmacología, agonista es un compuesto capaz de incrementar la actividad de otro. La segunda definición, sin embargo, no capta del todo el matiz moderno: lo que define al agonista no es solo que aumente la actividad, sino que active un receptor concreto y genere una señal intracelular que produzca un efecto medible.

Afinidad y eficacia: los dos parámetros del agonismo

Para que una sustancia se comporte como agonista necesita reunir dos propiedades. La primera es la afinidad: la capacidad de unirse al receptor, que depende de la complementariedad molecular entre el fármaco y el sitio de reconocimiento. La segunda es la eficacia intrínseca: la capacidad de provocar un cambio conformacional en el receptor que ponga en marcha la cascada de señalización. Un antagonista tiene afinidad (se une al receptor) pero carece de eficacia (no lo activa). Un agonista posee ambas.

De esa distinción nace la clasificación farmacológica habitual. El agonista completo o pleno es el que produce la respuesta máxima posible en un sistema receptor dado. El agonista parcial activa el receptor pero, incluso ocupando la totalidad de los sitios disponibles, no alcanza esa respuesta máxima; se dice que su eficacia intrínseca es inferior a 1. El agonista inverso se une al receptor y lo estabiliza en su conformación inactiva, produciendo un efecto opuesto al del agonista convencional. No es lo mismo que un antagonista, porque el agonista inverso genera un efecto propio: reduce la actividad basal del receptor, algo que solo tiene sentido cuando el receptor muestra cierta activación espontánea en ausencia de ligando.

Agonistas endógenos y agonistas exógenos

El organismo produce sus propios agonistas. Las hormonas, los neurotransmisores y los mediadores locales son agonistas endógenos que regulan la fisiología cotidiana: la adrenalina sobre los receptores adrenérgicos, las endorfinas sobre los receptores opioides, la dopamina sobre los receptores dopaminérgicos. Los fármacos agonistas son agonistas exógenos diseñados para imitar ese efecto, y su utilidad reside en poder administrarlos cuando el agonista endógeno escasea o cuando se desea amplificar una señal fisiológica concreta.

Según el sistema receptor al que se dirijan, los agonistas se clasifican en familias: agonistas alfa-adrenérgicos, agonistas beta-adrenérgicos, agonistas dopaminérgicos, agonistas opioides y muchas otras. Cada familia ocupa su propia entrada en este diccionario.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra agonista?

Del griego ἀγωνιστής (agōnistḗs), «competidor», a través del latín tardío agonista. En español se documenta desde el siglo XV con el sentido de «combatiente» o «el que agoniza». La acepción farmacológica, referida a la sustancia que compite por el receptor, es del siglo XX.

¿Es lo mismo agonista que activador?

No del todo. El agonista activa el receptor de forma directa, uniéndose a él y provocando un cambio conformacional. Existen otros mecanismos de activación (enzimática, por ejemplo) que no entran en la definición estricta de agonismo receptor-dependiente.

¿Puede un agonista parcial actuar como antagonista?

Sí, en presencia de un agonista completo. Como el parcial ocupa el receptor pero produce una respuesta menor, desplaza al agonista pleno y reduce la señal neta. Esa propiedad dual es la que hace del agonista parcial un concepto farmacológico con identidad propia.

¿Qué relación hay entre agonista y antagonista?

Son conceptos complementarios. Ambos se unen al receptor, pero el agonista lo activa y el antagonista no. El antagonista competitivo ocupa el mismo sitio que el agonista e impide que este se una; el antagonista no competitivo se une a un sitio distinto y modifica la capacidad del receptor para ser activado.

Referencias

  1. Manual MSD, versión para profesionales. Interacciones fármaco-receptor.
  2. Real Academia Española. Agonista. Diccionario de la lengua española, 23.ª ed.
  3. Real Academia Nacional de Medicina de España. Agonista. Diccionario de términos médicos.
  4. MedlinePlus en español. Información sobre medicamentos. Enciclopedia médica.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados al agonismo farmacológico, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Agonista parcial: sustancia que activa el receptor pero produce una respuesta inferior a la del agonista completo.
  • Agonista alfa-adrenérgico: sustancia que activa los receptores alfa del sistema adrenérgico.
  • Agonista beta-adrenérgico: sustancia que activa los receptores beta del sistema adrenérgico.
  • Agonista dopaminérgico: sustancia que activa los receptores de dopamina.
  • Agonista opioide: sustancia que activa los receptores opioides del sistema nervioso.
  • Antagonista: sustancia que se une al receptor sin activarlo y bloquea la acción del agonista.
  • Receptor: molécula celular que reconoce un ligando específico y traduce esa unión en una señal biológica.
  • Neurotransmisor: sustancia que transmite señales entre neuronas a través de la sinapsis.