DICCIONARIO MÉDICO
Biodisponibilidad
La biodisponibilidad es el parámetro farmacocinético que expresa la fracción de la dosis administrada de un fármaco que alcanza la circulación sistémica en forma activa, junto con la velocidad a la que lo hace. Se mide habitualmente mediante el área bajo la curva de concentración plasmática en función del tiempo (AUC). Todo fármaco inyectado por vía intravenosa tiene, por definición, una biodisponibilidad del 100 %. El término procede del prefijo griego βίος (bíos, vida) y del latín disponibilis (que puede disponerse). La RAE lo recoge como voz médica: «grado en que una sustancia o un principio activo alcanza la circulación general». Su equivalente en inglés, bioavailability, se acuñó en la literatura farmacológica norteamericana durante la década de 1960, cuando la investigación farmacocinética empezó a cuantificar por qué dos formulaciones del mismo principio activo podían producir efectos clínicos dispares. La pregunta que responde este concepto es directa: de la dosis que el paciente toma, ¿cuánto llega realmente al torrente sanguíneo? Cuando un comprimido se ingiere por vía oral, el principio activo debe disolverse en el contenido gástrico, atravesar el epitelio intestinal, pasar a la sangre portal y recorrer el hígado antes de incorporarse a la circulación general. En cada una de esas etapas se pierde una fracción variable del fármaco. Tres magnitudes definen cuantitativamente la biodisponibilidad en los estudios farmacocinéticos. El AUC (del inglés area under the curve) refleja la exposición total del organismo al principio activo; es el indicador más fiable. La Cmáx corresponde a la concentración plasmática más alta que se registra tras la administración. Y el Tmáx es el tiempo que transcurre hasta alcanzar esa concentración máxima. No basta con saber cuánto fármaco llega; importa también a qué velocidad. Un analgésico oral con un AUC idéntico al de otro pero con un Tmáx mucho más largo puede tardar demasiado en aliviar el dolor, y esa diferencia tiene consecuencias clínicas reales. Cuando se compara la vía oral (o cualquier otra extravascular) con la vía intravenosa del mismo principio activo, el resultado es la biodisponibilidad absoluta. Se expresa como el cociente entre el AUC de la vía oral y el AUC de la vía intravenosa, multiplicado por cien. El valor resultante oscila entre 0 y 100 %. Hay fármacos con biodisponibilidad oral inferior al 5 %, lo que obliga a buscar vías alternativas de administración. La biodisponibilidad relativa compara dos formulaciones administradas por la misma vía. Es la que se utiliza en los estudios de bioequivalencia para decidir si un medicamento genérico puede sustituir a su referente de marca. El llamado efecto de primer paso hepático es la causa más frecuente de biodisponibilidad oral reducida. El hígado metaboliza parte del principio activo antes de que llegue a la circulación general: algunos fármacos pierden más del 90 % de la dosis en ese tránsito. Las enzimas del citocromo P450 son las principales responsables de esa biotransformación. La solubilidad del principio activo en el medio gastrointestinal condiciona la velocidad de disolución del comprimido. Las interacciones con alimentos complican aún más el panorama: la fibra dietética puede secuestrar moléculas del fármaco, mientras que las comidas ricas en grasa aumentan la absorción de compuestos lipófilos. Factores individuales del paciente (edad avanzada, insuficiencia hepática, cirugía bariátrica previa, polimorfismos genéticos en enzimas metabolizadoras) añaden otra capa de variabilidad que conviene no subestimar. Del griego βίος (bíos, vida) y el latín disponibilis. Literalmente, «disponibilidad biológica». El término se popularizó en la farmacología anglosajona de los años sesenta como bioavailability y se adoptó en español sin modificaciones de raíz. Porque se introduce directamente en el torrente sanguíneo. No hay barreras epiteliales que cruzar ni metabolismo hepático de primer paso que superar. Se usa como referencia absoluta para calcular la biodisponibilidad de cualquier otra vía. No. La biodisponibilidad describe cuánto y a qué velocidad un fármaco llega a la sangre. La bioequivalencia compara la biodisponibilidad de dos formulaciones distintas del mismo principio activo y determina si son intercambiables. Una es una magnitud; la otra, una comparación entre dos magnitudes. Sí, y de forma notable. Las diferencias genéticas en las enzimas del citocromo P450, la función hepática y renal, la edad, la composición de la dieta e incluso la microbiota intestinal del paciente influyen en la fracción de fármaco que alcanza la circulación. Es una de las razones por las que la medicina personalizada ha cobrado relevancia en la posología. Si desea profundizar en conceptos vinculados a la biodisponibilidad, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la biodisponibilidad
Parámetros de medida
Biodisponibilidad absoluta y relativa
Factores que modifican la biodisponibilidad oral
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra biodisponibilidad?
¿Por qué un fármaco intravenoso tiene una biodisponibilidad del 100 %?
¿Biodisponibilidad y bioequivalencia son lo mismo?
¿Puede variar la biodisponibilidad de un mismo fármaco entre personas?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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