DICCIONARIO MÉDICO

Absorción

Absorción es el paso de una sustancia desde el medio externo, o desde la luz de un órgano hueco, al medio interno del organismo, atravesando una o varias membranas biológicas. La misma palabra describe cómo se aprovecha un alimento y cómo entra un tóxico en el cuerpo.

Qué es la absorción

En fisiología y en farmacología, absorción designa el proceso por el que moléculas como los nutrientes o los fármacos cruzan las barreras epiteliales y llegan a la sangre o a la linfa. La palabra procede del latín absorptio, -ōnis, derivado de absorbēre, verbo que combina ab- («lejos de») y sorbēre («sorber»).

Lo que cuenta es el franqueamiento efectivo de la barrera. La molécula que se queda pegada a la superficie del tejido, sin entrar, no se ha absorbido: eso es adsorción, otro fenómeno. Para absorberse tiene que atravesar la membrana plasmática de las células epiteliales y, salvo que se introduzca directamente en la sangre, varias barreras celulares más antes de llegar a la circulación.

Mecanismos de paso a través de la membrana

La membrana celular es una bicapa lipídica, y eso fija las reglas. Las moléculas pequeñas y liposolubles la cruzan con facilidad; las hidrosolubles, o las demasiado grandes, necesitan ayuda. No hay un único camino.

Lo más sencillo es la difusión simple: la molécula se disuelve en la bicapa y avanza a favor del gradiente de concentración, sin gasto de energía ni proteínas de por medio. Así entran muchos fármacos liposolubles. Cuando la sustancia es poco liposoluble hace falta un transportador que la acompañe a través de la membrana (es el transporte pasivo facilitado), aunque el sentido del viaje sigue siendo el del gradiente.

Contra el gradiente solo se avanza gastando energía. Eso es el transporte activo, selectivo y limitado en general a sustancias parecidas a las que el propio organismo maneja: iones, vitaminas, azúcares, aminoácidos.

Hay una vía más para el material que no cruza por ninguna de las anteriores, la endocitosis. La membrana se invagina, rodea el líquido o la partícula y lo introduce en la célula dentro de una vesícula. Su peso es pequeño en la mayoría de los fármacos y mayor en los de naturaleza proteica.

Contextos fisiológicos en los que opera la absorción

La superficie absorbente más importante es la mucosa del intestino delgado. Allí pasan a la sangre la mayor parte de los nutrientes y de los fármacos que se toman por vía oral; en el caso de los nutrientes, el peso recae en gran medida en el yeyuno y el íleon. Las vellosidades y las microvellosidades multiplican la superficie de contacto, aunque la cifra que repetían los manuales, entre 180 y 300 m² para todo el tubo digestivo, resultó exagerada: en 2014 Helander y Fändriks, de la Universidad de Gotemburgo, midieron unos 32 m² en adultos sanos, de los cuales unos 30 corresponden al intestino delgado. La entrada sobre absorción intestinal desarrolla estos mecanismos.

Epidermis y dermis forman una barrera, pero las sustancias liposolubles pueden atravesarla. Esa absorción percutánea interesa tanto a la farmacología como a la toxicología.

Por los alvéolos pulmonares pasan a la sangre los gases a través de una barrera muy fina, con una superficie total que se mide en decenas de metros cuadrados. En el riñón, los túbulos recuperan agua, glucosa y electrolitos del filtrado glomerular, y ese proceso recibe el nombre de reabsorción tubular.

Diferenciación entre absorción y adsorción

Las dos palabras comparten raíz latina y se escriben casi igual. En la absorción, la sustancia penetra en el interior de un tejido o se incorpora al medio interno; en la adsorción queda retenida en la superficie de un sólido, sin atravesarlo. El segundo término se acuñó en alemán a finales del siglo XIX, a partir del primero, para designar la condensación de gases sobre superficies sólidas. En el prefijo está la pista: ab- significa «lejos de»; ad-, «hacia».

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra absorción?

Del latín absorptio. El diccionario de la Real Academia Española la define como «acción de absorber» y añade dos acepciones ajenas a la medicina, una de física y otra de economía.

¿Es lo mismo absorción que adsorción?

No. En la absorción la sustancia atraviesa una barrera y entra en el medio interno; en la adsorción se queda retenida sobre la superficie de un sólido.

¿Dónde se absorbe la mayor parte de los nutrientes?

En el intestino delgado, que absorbe la mayor parte de los nutrientes y casi todo el líquido: al intestino grueso pasa aproximadamente un litro. Sus vellosidades y microvellosidades aumentan la superficie de contacto con el contenido intestinal.

¿Puede la piel absorber sustancias?

Sí, y con límites. La piel es una barrera, pero deja pasar sustancias liposolubles que acaban en la circulación. La farmacología lo aprovecha en las formas transdérmicas, que liberan el medicamento durante periodos prolongados, a veces de varios días. Para que una molécula sirva por esta vía tiene que ser potente, porque la velocidad de penetración y la superficie de aplicación son limitadas. En toxicología se estudia la misma vía como puerta de entrada involuntaria.

Referencias

  1. Le J, Vivian EM. Absorción de los fármacos. Manual MSD, versión para profesionales. 2024.
  2. Manual MSD. Intestino delgado. Manual MSD, versión para el hogar.
  3. Helander HF, Fändriks L. Surface area of the digestive tract: revisited. Scand J Gastroenterol. 2014;49(6):681-689.
  4. Real Academia Española. Absorción. Diccionario de la lengua española.

Entradas relacionadas

  • Absorción intestinal. Paso de nutrientes y fármacos desde la luz del intestino delgado a la circulación sanguínea y linfática.
  • Absorción percutánea. Penetración de sustancias a través de la piel hacia el torrente circulatorio.
  • Adsorción. Retención de moléculas en la superficie de un sólido, sin penetrar en su interior.
  • Difusión. Movimiento de moléculas a favor del gradiente de concentración, a través de una membrana o de un medio.
  • Transporte activo. Paso de sustancias a través de la membrana celular en contra de gradiente, con gasto de energía.
  • Endocitosis. Internalización de líquido o partículas mediante invaginación de la membrana plasmática.
  • Reabsorción tubular. Recuperación de agua, glucosa y electrolitos desde el filtrado glomerular en los túbulos renales.
  • Biodisponibilidad. Fracción de una sustancia administrada que alcanza la circulación sistémica en forma activa.
  • Ósmosis. Paso de agua a través de una membrana semipermeable desde una solución diluida hacia otra más concentrada.

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