DICCIONARIO MÉDICO

Plasmodium

Plasmodium es el género de protozoos parásitos que causa el paludismo, la enfermedad conocida también como malaria. Vive dentro de las células de dos huéspedes muy distintos: el mosquito que lo transmite y la persona a la que infecta. En el ser humano se refugia primero en el hígado y después dentro de los glóbulos rojos, que destruye al multiplicarse. Cinco de sus especies enferman a las personas, y de todas ellas una, Plasmodium falciparum, concentra la mayoría de las muertes por esta causa en el mundo.

Plasmodium

Plasmodio, parásito de la malaria

Tipo: protozoo

Grupo: esporozoo del filo Apicomplexa

Transmisión: vectorial, por la picadura de mosquitos Anopheles hembra

Reservorio: humano; también macacos en el caso de P. knowlesi

Patogenicidad: primario

Enfermedades: paludismo

Qué es Plasmodium

Plasmodium es un género de protozoos, organismos formados por una sola célula, que parasitan la sangre de vertebrados y provocan el paludismo. Se encuadra en el filo Apicomplexa, un grupo de parásitos que comparten una estructura interna, el complejo apical, con la que perforan la célula que van a invadir. El género es enorme: reúne más de doscientas especies que infectan a reptiles, aves y mamíferos. Solo cinco enferman de forma natural al ser humano.

El nombre procede del griego plásma, que designa algo moldeado o dado forma, unido al sufijo -ōdes, con aspecto de. Vendría a significar, por tanto, con forma de masa moldeada. Lo acuñaron en 1885 los médicos italianos Ettore Marchiafava y Angelo Celli, que rebautizaron así al parásito recién descrito. La partícula latina de cada especie completa el retrato: falciparum alude a la hoz, vivax a lo vigoroso, ovale a lo oval, y malariae es sencillamente el genitivo de malaria.

La historia de su descubrimiento tiene fecha y protagonista. En 1880, un médico militar francés destinado en Argelia, Alphonse Laveran, observó al microscopio unos corpúsculos móviles en la sangre de sus pacientes con fiebres palúdicas. Era la primera vez que se señalaba a un protozoo como causa de una enfermedad infecciosa, en plena era de la bacteriología, y la comunidad científica tardó casi diez años en aceptarlo. Laveran recibió el Nobel en 1907. Faltaba una pieza: cómo llegaba el parásito a la sangre. La resolvió el británico Ronald Ross, que en 1897 demostró el papel del mosquito y obtuvo el Nobel en 1902.

El ciclo de vida entre el mosquito y la persona

Ningún Plasmodium completa su vida en un solo huésped. Necesita dos, y en cada uno atraviesa fases diferentes. La reproducción sexual ocurre en el mosquito; la asexual, en la persona. Ese reparto de tareas explica que la enfermedad no se contagie de un ser humano a otro por contacto, sino a través del insecto.

Cuando un Anopheles hembra infectado pica, inyecta con su saliva unas formas alargadas llamadas esporozoítos. Estos viajan por la sangre hasta el hígado y penetran en los hepatocitos, donde se multiplican en silencio durante días sin causar molestias. De cada célula hepática salen después miles de merozoítos, que abandonan el hígado y asaltan los glóbulos rojos. Ahí comienza la fase que da la cara: dentro del hematíe el parásito crece, se divide y, al romperlo, libera una nueva oleada de merozoítos que infectan más glóbulos. Cada una de esas rupturas sincronizadas coincide con un acceso de fiebre.

Algunos merozoítos, en lugar de seguir dividiéndose, se transforman en gametocitos, las formas sexuales. No causan daño a la persona, pero son la llave de la transmisión: si otro mosquito pica y los ingiere con la sangre, dentro de su intestino se fecundan, generan nuevos esporozoítos y el ciclo vuelve a empezar. En Plasmodium vivax y Plasmodium ovale hay además un matiz decisivo. Parte de los parásitos que llegan al hígado quedan latentes, dormidos, como hipnozoítos, y pueden despertar semanas o años más tarde para provocar una recaída sin necesidad de una picadura nueva.

Las cinco especies que infectan al ser humano

Durante más de un siglo se habló de cuatro especies humanas. La quinta se incorporó ya en el siglo XXI, cuando se comprobó que un parásito de los macacos, Plasmodium knowlesi, infectaba con frecuencia a personas en el sudeste asiático. Cada especie tiene su geografía, su ritmo febril y su gravedad.

  • Plasmodium falciparum. El más letal y el más frecuente en el África subsahariana. Responsable de la forma grave de la enfermedad.
  • Plasmodium vivax. El de mayor extensión geográfica fuera de África. Capaz de recaer gracias a sus formas latentes en el hígado.
  • Plasmodium ovale. Poco frecuente, propio de África occidental, también con recaídas tardías.
  • Plasmodium malariae. El de la fiebre cada tres días. Puede persistir en la sangre durante años.
  • Plasmodium knowlesi. De origen animal, transmitido desde los monos, con el ciclo sanguíneo más rápido.

El pigmento que delató al parásito

Al digerir la hemoglobina del glóbulo rojo, el Plasmodium deja un residuo de color pardo oscuro, la hemozoína. Ese pigmento se acumula en el bazo, el hígado y otros órganos, y fue una de las primeras pistas que los patólogos del siglo XVIII encontraron en las autopsias de enfermos de paludismo, mucho antes de que nadie hubiera visto el parásito. Verlo dentro de los glóbulos rojos requirió las tinciones con anilinas que se difundieron a finales del XIX. Sin ese avance técnico, la observación de Laveran habría seguido siendo una rareza difícil de reproducir.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa la palabra Plasmodium?

Algo con forma de masa moldeada. Combina el griego plásma, lo que se moldea, con -ōdes, con aspecto de. El nombre lo fijaron Marchiafava y Celli en 1885, cinco años después de que Laveran viera el parásito por primera vez.

¿Es Plasmodium una bacteria?

No. Es un parásito protozoo, un organismo de una sola célula con núcleo, mucho más complejo que una bacteria. Por eso no responde a los antibióticos convencionales, sino a fármacos antiparasitarios propios.

¿Cuántas especies causan paludismo humano?

Cinco: P. falciparum, P. vivax, P. ovale, P. malariae y P. knowlesi. Las cuatro primeras se consideran parásitos humanos; la quinta procede de los macacos y se transmite a las personas como una zoonosis en el sudeste asiático.

¿Cómo pasa el parásito de una persona a otra?

No pasa directamente. Necesita un intermediario, el mosquito Anopheles hembra, en cuyo interior se reproduce sexualmente. La picadura del insecto es la única vía natural habitual de contagio, junto con la transmisión de madre a hijo o por sangre, mucho menos frecuentes.

Referencias

  1. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), DPDx. Malaria.
  2. MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.). Paludismo.
  3. Manual MSD, versión para profesionales. Malaria.
  4. Organización Mundial de la Salud. Paludismo.

Entradas relacionadas

Para situar Plasmodium dentro de su contexto, puede consultar:

  • Paludismo: enfermedad que produce este parásito, con sus formas y su distribución.
  • Parásito: organismo que vive a costa de otro, del que obtiene alimento y refugio.
  • Terciana: fiebre que reaparece cada dos días, típica de varias especies de Plasmodium.
  • Cuartana: fiebre con acceso cada tres días, propia de P. malariae.
  • Gota gruesa: técnica de laboratorio de referencia para buscar el parásito en la sangre.

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