DICCIONARIO MÉDICO

Lesión térmica

Una lesión térmica es el daño que sufren los tejidos cuando se exponen a temperaturas extremas, ya sea por exceso de calor (quemadura) o por frío intenso (congelación). Las quemaduras térmicas representan aproximadamente el 85 % de todas las quemaduras y son una de las causas más frecuentes de lesión accidental, especialmente en los primeros años de vida.

Qué es una lesión térmica

"Térmico" viene del griego therme, "calor", aunque en medicina el concepto de lesión térmica abarca los dos extremos del espectro de temperatura. El mecanismo celular es distinto en cada polo, pero el resultado final es el mismo: la muerte de las células por un agente físico que destruye sus estructuras.

Cuando la temperatura sube, las proteínas celulares se desnaturalizan —pierden la conformación tridimensional que les permite funcionar— y las membranas se desorganizan. El resultado es una necrosis por coagulación: las células mueren manteniendo su contorno pero con un contenido inviable. La gravedad depende de la temperatura alcanzada y del tiempo de contacto: un líquido a 60 °C produce una quemadura profunda en segundos; a 48 °C necesita minutos.

Cuando la temperatura baja por debajo del punto de congelación de los tejidos (alrededor de −0,5 °C para la piel), el agua extracelular se congela y forma cristales de hielo que deshidratan las células por ósmosis. Si el frío persiste, el agua intracelular también cristaliza y desgarra las membranas desde dentro. A eso se añade la vasoconstricción intensa, que produce isquemia local, y la trombosis de los pequeños vasos una vez que se inicia el recalentamiento. El daño combinado —mecánico por los cristales, isquémico por los vasos— explica por qué la lesión por frío evoluciona durante días y su extensión final no se conoce hasta que han pasado entre 48 y 72 horas.

Lesiones por calor: la quemadura

Las quemaduras térmicas se clasifican clásicamente por la profundidad del daño, un criterio que condiciona tanto la cicatrización como las secuelas.

Primer grado. Solo se afecta la epidermis. Hay eritema, dolor y sequedad, pero no ampollas. La quemadura solar leve es el ejemplo más habitual. Cura en pocos días sin cicatriz.

Segundo grado. Se afecta la epidermis y parte de la dermis. Aparecen flictenas (ampollas con líquido seroso), dolor intenso e hiperestesia. Las quemaduras superficiales de segundo grado cicatrizan en dos a tres semanas si no se infectan; las profundas necesitan más tiempo y pueden dejar cicatriz.

Tercer grado. Se destruyen la epidermis y la dermis completas, y en ocasiones el tejido subcutáneo, el músculo o el hueso. La zona aparece blanca, cérea o carbonizada y es indolora porque las terminaciones nerviosas están destruidas. No hay regeneración espontánea: el cierre requiere injertos o colgajos.

Además de la profundidad, la extensión —expresada como porcentaje de superficie corporal quemada— es determinante. Las quemaduras extensas (más del 20 % en adultos, más del 10 % en niños o ancianos) producen una respuesta sistémica con pérdida masiva de líquidos, riesgo de shock hipovolémico, inmunosupresión e hipermetabolismo que obliga a tratamiento en unidades especializadas de grandes quemados.

Lesiones por frío: la congelación

Las lesiones por frío también se estratifican por grados de profundidad, aunque la delimitación es más difícil y más tardía que en las quemaduras.

Congelación leve (frostnip). Enfriamiento superficial sin destrucción celular. La piel se pone pálida o eritematosa y está entumecida. Es reversible con recalentamiento y no deja secuelas.

Congelación moderada (sabañones / chilblains). Inflamación de los capilares por exposición repetida al frío húmedo. Aparecen pápulas o placas eritematosas pruriginosas en manos y pies, con dolor y edema. Suele resolverse en semanas.

Congelación grave (frostbite). Congelación real de los tejidos con cristalización intracelular. La piel aparece blanca, dura y anestesiada. Tras el recalentamiento surgen ampollas (serosas si la lesión es superficial, hemorrágicas si es profunda) y puede evolucionar hacia gangrena seca con necesidad de amputación. Las zonas más vulnerables son los dedos de manos y pies, la nariz y las orejas.

La hipotermia —descenso de la temperatura corporal central por debajo de 35 °C— puede acompañar a la congelación, pero es un cuadro distinto: afecta al organismo entero, no a una zona localizada, y compromete la función cardíaca, respiratoria y neurológica de forma potencialmente letal.

Diferenciación con otras quemaduras

La quemadura térmica no es la única forma de quemadura. Las quemaduras químicas (por ácidos, álcalis o cáusticos), eléctricas (por paso de corriente a través del organismo) y por radiación (ultravioleta, ionizante) comparten con la térmica el resultado final —destrucción tisular por un agente físico o químico—, pero sus mecanismos, su distribución y su tratamiento son diferentes. La quemadura eléctrica, por ejemplo, produce un daño profundo y a menudo desproporcionado respecto a la lesión cutánea visible, porque la corriente sigue los tejidos de menor resistencia (nervios, vasos, músculo) y puede dañar el corazón.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra «térmico»?

Del griego therme, "calor". La misma raíz aparece en "termómetro" (medida del calor), "termodinámica" (ciencia del movimiento del calor) e "hipotermia" (calor por debajo de lo normal). En medicina, "lesión térmica" incluye tanto el daño por calor como el daño por frío, es decir, por exceso o defecto de temperatura.

¿Por qué la congelación grave tarda días en manifestarse?

Porque el daño no se limita a los cristales de hielo. Al descongelarse el tejido, se produce trombosis en los pequeños vasos sanguíneos, inflamación y liberación de mediadores tóxicos que extienden la necrosis a zonas que parecían viables en las primeras horas. Por eso la decisión sobre si amputar o no se demora hasta que la delimitación entre tejido vivo y tejido muerto sea clara, lo que puede tardar días o semanas.

¿Es lo mismo quemadura de tercer grado que quemadura térmica?

No. "Quemadura térmica" indica la causa (calor); "tercer grado" indica la profundidad del daño. Una quemadura térmica puede ser de primer, segundo o tercer grado según la temperatura y el tiempo de exposición. Y una quemadura de tercer grado puede ser térmica, eléctrica o química según el agente que la produzca.

Referencias

  1. AccessMedicina (McGraw Hill). Lesiones térmicas por calor o frío.
  2. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Congelación. MedlinePlus, enciclopedia médica.
  3. Pediatría Integral (SEPEAP). Urgencias medioambientales: quemaduras, hipotermia y enfermedad por calor.
  4. Stanford Children's Health. Quemaduras.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la lesión térmica, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Lesión: concepto general de cualquier alteración morfológica o funcional de un tejido.
  • Lesión cutánea: alteración visible o palpable de la piel, estructura diana de la lesión térmica.
  • Quemadura: lesión producida por calor, sustancias químicas, electricidad o radiación.
  • Quemadura de primer grado: afectación limitada a la epidermis.
  • Quemadura de segundo grado: afectación de epidermis y dermis parcial, con ampollas.
  • Quemadura de tercer grado: destrucción completa de epidermis y dermis.
  • Quemadura solar: lesión térmica por radiación ultravioleta.
  • Congelación: lesión por exposición a temperaturas por debajo del punto de congelación tisular.
  • Hipotermia: descenso de la temperatura corporal central por debajo de 35 °C.
  • Necrosis: muerte celular patológica, resultado final de la lesión térmica grave.
  • Gangrena: necrosis extensa que puede complicar tanto las quemaduras como las congelaciones.
  • Cicatriz: tejido de reparación que sustituye la piel destruida por la quemadura.
  • Cicatriz queloidea: crecimiento excesivo de tejido fibroso, complicación frecuente de las quemaduras.
  • Cicatriz hipertrófica: engrosamiento de la cicatriz dentro de los límites de la herida original.
  • Epidermis: capa más externa de la piel, primera en afectarse en la quemadura.
  • Dermis: capa intermedia cuya destrucción determina la profundidad de la quemadura.

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