DICCIONARIO MÉDICO

Lesión térmica

Una lesión térmica es el daño de los tejidos producido por la exposición a temperaturas extremas, de calor o de frío. El calor origina las quemaduras; el frío intenso, las congelaciones. En ambos casos la energía, o su ausencia, altera las proteínas y las membranas de las células hasta provocar su muerte, con una gravedad que depende de la temperatura alcanzada y del tiempo de exposición.

Qué es una lesión térmica

Se llama lesión térmica al daño de los tejidos causado por el calor o por el frío, es decir, por temperaturas que se apartan del estrecho margen en el que las células funcionan sin sufrir. Es una forma concreta de lesión definida por su agente físico. El ejemplo más conocido es la quemadura, provocada por el calor; en el polo opuesto se sitúa la congelación, provocada por el frío. Aunque parezcan contrarias, ambas terminan en lo mismo: la destrucción del tejido expuesto.

El adjetivo térmico procede del griego thermós (θερμός), caliente, y de thérme, calor, la misma raíz de termómetro o de hipotermia. Designa todo lo relativo a la temperatura, no solo al calor. La palabra lesión viene del latín laesio, de laedere: herir.

Cómo se produce el daño

El calor daña porque desnaturaliza las proteínas. Por debajo de 45 °C la piel rara vez sufre; a partir de unos 50 °C las proteínas empiezan a perder su forma, y cerca de los 60 °C se coagulan, lo que equivale a la muerte de la célula. La piel se calienta despacio porque acumula bien el calor, pero por esa misma razón lo retiene y sigue transmitiéndolo hacia dentro. La lesión no se detiene de golpe.

En una quemadura se distinguen tres zonas concéntricas, descritas por Jackson en 1953. En el centro, la zona de coagulación, el tejido está muerto sin remedio, con una necrosis irreversible. A su alrededor, la zona de estasis conserva células vivas pero mal irrigadas, que pueden salvarse o perderse según evolucione la circulación. Y en la periferia, la zona de hiperemia, el tejido solo aparece enrojecido e inflamado y se recupera.

El frío daña de otra manera. Al descender la temperatura del tejido se forman cristales de hielo dentro y fuera de las células, que rompen sus estructuras; al mismo tiempo, el organismo cierra los vasos de las zonas más expuestas (dedos, nariz, orejas) para preservar el calor del núcleo del cuerpo, y esa falta de riego acaba de destruir el tejido cuando la exposición se prolonga.

Clasificación de la lesión térmica

Las quemaduras se ordenan de dos formas complementarias. Según el agente que las causa, las térmicas en sentido estricto proceden de llamas, líquidos calientes (las escaldaduras), vapor o superficies incandescentes; junto a ellas se agrupan por convención las químicas, las eléctricas y las causadas por radiación, entre las que está la quemadura solar.

Según la profundidad, se distribuyen en grados. Las de primer grado afectan solo a la epidermis, que enrojece y duele sin llegar a formar ampollas. Las de segundo grado alcanzan la dermis y levantan ampollas. Las de tercer grado destruyen todo el espesor de la piel, terminaciones nerviosas incluidas, por lo que su centro puede resultar indoloro. Las congelaciones se gradúan con un criterio semejante, según la profundidad del tejido que ha llegado a helarse.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se llama térmica?

Por el griego thermós, caliente. La raíz alude a la temperatura, y por eso abarca tanto el calor como su falta. De ella proceden también termómetro, termostato o hipotermia.

¿El frío también causa lesiones térmicas?

Sí. Aunque el término evoca sobre todo el calor, la lesión térmica incluye el daño por frío extremo. La congelación destruye el tejido mediante cristales de hielo y por la falta de riego, y afecta antes a las partes más alejadas del centro del cuerpo.

¿A qué temperatura empieza a quemarse la piel?

Por debajo de 45 °C el daño es raro. A partir de unos 50 °C las proteínas de la piel se desnaturalizan y hacia los 60 °C se coagulan, lo que supone la muerte de la célula. Cuenta tanto la temperatura como el tiempo de contacto.

¿Qué separa una quemadura de primer grado de una de tercer grado?

La profundidad. La de primer grado se queda en la capa más superficial y cura por sí sola; la de tercer grado atraviesa toda la piel y destruye sus nervios, de modo que a menudo deja de doler en la zona central.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Evaluación de quemaduras. MedlinePlus en español.
  2. Manual MSD. Quemaduras. Versión para profesionales.
  3. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Congelación. MedlinePlus en español.
  4. Manual MSD. Congelación. Versión para profesionales.

Entradas relacionadas

  • Lesión: concepto general de cualquier alteración morfológica o funcional de un tejido.
  • Quemadura: lesión de la piel y otros tejidos por calor, agentes químicos, electricidad o radiación.
  • Congelación: daño de la piel y los tejidos profundos causado por el frío extremo.
  • Quemadura solar: lesión térmica de la piel por la radiación ultravioleta del sol.
  • Lesión cutánea: cualquier alteración de la piel, sobre la que se asientan las quemaduras.
  • Hipotermia: descenso peligroso de la temperatura central del cuerpo, asociado a la exposición al frío.
  • Necrosis: muerte de las células de un tejido por lesión o falta de riego.

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