DICCIONARIO MÉDICO
Quemadura de tercer grado
La quemadura de tercer grado destruye completamente la epidermis y la dermis, se caracteriza por piel acartonada e indolora al tacto, no cicatriza por sí sola y requiere siempre tratamiento quirúrgico con injerto de piel. Las quemaduras de tercer grado representan la forma más grave de lesión cutánea convencional. A diferencia de las quemaduras más superficiales, que conservan estructuras capaces de regenerar la piel, la quemadura de tercer grado destruye la totalidad de las capas de la piel (epidermis y dermis) y puede afectar a los tejidos subyacentes (grasa subcutánea, fascia, músculo e incluso hueso). Esta destrucción completa implica que la piel no puede regenerarse de forma espontánea, lo que convierte la intervención quirúrgica en una necesidad. Las quemaduras de tercer grado constituyen una emergencia médica que requiere atención hospitalaria inmediata, idealmente en un centro especializado en quemados, y cuyo manejo involucra a un equipo multidisciplinar de cirujanos, intensivistas, enfermeros especializados, fisioterapeutas y psicólogos. El tratamiento temprano y adecuado es determinante para la supervivencia del paciente y para los resultados funcionales y estéticos a largo plazo. Una quemadura de tercer grado, denominada también quemadura de espesor total (en inglés, full-thickness burn), es una lesión que destruye las dos capas completas de la piel: la epidermis (capa superficial) y la dermis (capa profunda), y se extiende hasta la hipodermis (el tejido graso subcutáneo). Al destruirse la totalidad de la dermis, se pierden todas las estructuras que permiten la regeneración cutánea: los folículos pilosos, las glándulas sudoríparas y sebáceas, los vasos sanguíneos dérmicos y las terminaciones nerviosas. La consecuencia directa de esta destrucción total es doble: La apariencia de una quemadura de tercer grado es muy diferente a la de las quemaduras más superficiales. Los signos clínicos característicos que observará el profesional sanitario incluyen: Es importante recordar que las quemaduras rara vez son uniformes. Una quemadura de tercer grado casi siempre está rodeada de zonas de segundo grado (dolorosas, con ampollas) y de primer grado (enrojecidas), lo que puede hacer compleja la valoración inicial. La evaluación precisa de la profundidad corresponde al equipo médico especializado. Las quemaduras de tercer grado se producen por una exposición prolongada o de alta intensidad a una fuente de energía. Las causas más frecuentes incluyen: La quemadura de tercer grado no es solo una lesión local de la piel. Cuando afecta a una superficie corporal extensa, desencadena una cascada de alteraciones sistémicas que pueden comprometer la vida del paciente: Toda quemadura de tercer grado requiere tratamiento hospitalario y, en la mayoría de los casos, derivación a un centro especializado en quemados. El plan terapéutico será establecido por el equipo médico en función de la extensión, la localización y las características individuales de cada paciente. Los resultados varían en función de la gravedad de la lesión y de la respuesta individual. En quemaduras que afecten a más del 15-20 % de la superficie corporal total, se inicia la reposición intravenosa de líquidos de forma inmediata, guiada por fórmulas como la de Parkland (4 ml de solución de Ringer lactato × peso corporal en kg × porcentaje de superficie corporal quemada, administrados la mitad en las primeras 8 horas y el resto en las 16 horas siguientes). Esta reanimación es esencial para prevenir el shock hipovolémico y preservar la perfusión de los órganos vitales. Dado que la quemadura de tercer grado no cicatriza por sí sola, el pilar del tratamiento es la escisión del tejido necrótico (escara) y su cobertura con un injerto de piel. Las guías actuales recomiendan la escisión precoz, idealmente entre los días 2 y 5 tras la quemadura, ya que la intervención temprana reduce la infección, acorta la estancia hospitalaria y mejora los resultados funcionales y estéticos. La escisión puede realizarse mediante dos técnicas principales: Tras la escisión, la herida se cubre con un injerto de piel. El tipo de injerto que utilizará el cirujano depende de la extensión de la quemadura y de la disponibilidad de piel sana del propio paciente: En quemaduras circunferenciales de tercer grado que comprometan la circulación de una extremidad o la expansión respiratoria del tórax, se realiza una escarotomía de urgencia: una incisión longitudinal a través de la escara para liberar la presión. Es un procedimiento que puede salvar una extremidad o la vida del paciente y que se realiza a la cabecera del enfermo sin necesidad de anestesia local (la escara es insensible). Aunque la zona de tercer grado es insensible, las áreas circundantes de segundo y primer grado son muy dolorosas, y los procedimientos de cura (cambios de apósito, desbridamientos, fisioterapia) causan un dolor significativo. El manejo analgésico suele requerir opioides y puede incluir ansiolíticos, ketamina u otras estrategias multimodales que el equipo médico adaptará a cada paciente. El estado hipermetabólico de los pacientes con quemaduras graves requiere un aporte calórico y proteico muy superior al habitual. La nutrición enteral precoz (por sonda nasogástrica) se inicia lo antes posible para reducir la atrofia intestinal, mantener la masa muscular y favorecer la cicatrización. La recuperación de una quemadura de tercer grado es un proceso prolongado que puede extenderse durante meses o años. La rehabilitación incluye: La gran mayoría de las quemaduras de tercer grado son prevenibles. Las medidas más eficaces incluyen: Ante una quemadura que se sospeche de tercer grado, las prioridades son: Toda quemadura de tercer grado es una emergencia médica. Se debe llamar al servicio de emergencias (112 en España) de forma inmediata ante cualquier quemadura que presente las siguientes características: Las quemaduras de tercer grado destruyen completamente las terminaciones nerviosas de la dermis, que son las responsables de transmitir la sensación de dolor al cerebro. Por este motivo, la zona de tercer grado en sí misma es insensible al tacto superficial. Sin embargo, las áreas circundantes de la quemadura, que suelen presentar lesiones de segundo o primer grado donde los nervios están intactos pero inflamados, sí pueden ser extremadamente dolorosas. Esta paradoja puede llevar a la persona afectada a infravalorar la gravedad de la lesión. Toda quemadura que no produzca dolor al tocarla debe considerarse potencialmente grave y ser evaluada de forma urgente. En la práctica, no. Una quemadura de tercer grado de cualquier extensión significativa no puede cicatrizar por sí sola de forma funcional ni estéticamente aceptable. Al haberse destruido todas las estructuras regenerativas de la piel (folículos pilosos, glándulas), la herida solo puede cerrar muy lentamente desde los bordes mediante contracción cicatricial, un proceso que genera cicatrices graves, rígidas y deformantes. Por este motivo, el tratamiento estándar es la escisión del tejido necrótico y la cobertura con un injerto de piel. Quemaduras de tercer grado de extensión muy limitada (inferiores a 1-2 cm) podrían cerrar por contracción desde los bordes, pero incluso en estos casos, el resultado cicatricial suele ser pobre sin intervención quirúrgica. La decisión terapéutica la tomará siempre el equipo médico especializado. La recuperación de una quemadura de tercer grado es un proceso prolongado y variable que depende de la extensión de la quemadura, la localización, la presencia de complicaciones y las características individuales del paciente. La hospitalización inicial puede durar desde semanas hasta varios meses en quemaduras extensas. Tras el alta, la rehabilitación (fisioterapia, presoterapia, cuidado de cicatrices) se prolonga habitualmente durante 12 a 24 meses o más. Muchos pacientes requieren cirugías reconstructivas adicionales a lo largo de los años. El equipo médico orientará al paciente y a su familia sobre las expectativas realistas de cada caso individual. Sí. Toda quemadura de tercer grado deja una cicatriz permanente. La calidad de la cicatriz depende de múltiples factores: la técnica quirúrgica empleada, el momento del injerto, la localización de la quemadura, la predisposición genética del paciente a cicatrización anómala (cicatrices hipertróficas o queloides), y la adherencia al programa de rehabilitación (presoterapia, silicona, protección solar, ejercicios de movilidad). Aunque no es posible eliminar completamente las cicatrices de una quemadura de tercer grado, las técnicas actuales de cirugía reconstructiva, la terapia con láser y los programas de rehabilitación pueden mejorar significativamente su aspecto, su funcionalidad y la calidad de vida del paciente. La escarotomía es una incisión quirúrgica que se realiza a lo largo de la escara (el tejido necrótico rígido de la quemadura de tercer grado) para liberar la presión que esta ejerce sobre los tejidos subyacentes. Se necesita de forma urgente cuando una quemadura circunferencial de tercer grado rodea completamente una extremidad o el tronco y la escara rígida actúa como un torniquete, comprimiendo los vasos sanguíneos, los nervios o impidiendo la expansión respiratoria del tórax. Sin la escarotomía, se puede producir una pérdida irreversible de la circulación en la extremidad (con riesgo de amputación) o una insuficiencia respiratoria. Es un procedimiento que se realiza a la cabecera del paciente y que puede salvar la vida o la extremidad. © Clínica Universidad de Navarra 2026Qué es una quemadura de tercer grado
Aspecto clínico de la quemadura de tercer grado
Causas de la quemadura de tercer grado
Fisiopatología y repercusiones sistémicas
Tratamiento de la quemadura de tercer grado
Reanimación con líquidos
Escisión quirúrgica e injerto de piel
Escarotomía
Manejo del dolor
Soporte nutricional
Complicaciones de la quemadura de tercer grado
Rehabilitación y seguimiento a largo plazo
Prevención de las quemaduras de tercer grado
Primeros auxilios ante una sospecha de quemadura de tercer grado
Cuándo acudir al médico
Preguntas frecuentes
¿Por qué una quemadura de tercer grado no duele?
¿Puede una quemadura de tercer grado curar sin cirugía?
¿Cuánto tiempo tarda en recuperarse un paciente con quemaduras de tercer grado?
¿Las quemaduras de tercer grado dejan siempre cicatriz?
¿Qué es una escarotomía y cuándo se necesita?
Referencias para el paciente