DICCIONARIO MÉDICO

Lesión tendinosa

Una lesión tendinosa es cualquier alteración estructural o funcional de un tendón, la estructura fibrosa que transmite la fuerza del músculo al hueso. Engloba desde procesos inflamatorios agudos (tendinitis) hasta degeneraciones crónicas del tejido (tendinosis) y roturas parciales o completas. Las lesiones tendinosas representan aproximadamente el 30-50 % de las lesiones deportivas y cerca del 48 % de las enfermedades ocupacionales relacionadas con el aparato locomotor.

Qué es una lesión tendinosa

"Tendón" viene del latín tendo, -inis, emparentado con tendere, "tender" o "estirar". Un tendón sano está formado por haces paralelos de fibras de colágeno tipo I, rodeados por capas de tejido conectivo (endotenon, epitenon y, en algunos tendones, una vaina sinovial), con una vascularización escasa comparada con la del músculo. Esa pobreza vascular explica en parte por qué los tendones cicatrizan con lentitud y por qué las lesiones crónicas tienden a perpetuarse.

La expresión clínica actual preferida para referirse al conjunto de las lesiones tendinosas es tendinopatía: un término neutro que describe el dolor y la disfunción del tendón relacionados con la carga mecánica, sin presuponer si hay inflamación, degeneración o ambas cosas a la vez. Se impuso en los últimos años porque los estudios histológicos demostraron que muchas lesiones catalogadas como "tendinitis" (inflamación) eran en realidad procesos degenerativos sin infiltrado inflamatorio significativo.

Tipos de lesión tendinosa

Tendinitis. Inflamación aguda del tendón, habitualmente por un sobreesfuerzo puntual o por una enfermedad inflamatoria sistémica (artritis reumatoide, gota). Hay dolor, tumefacción y, en ocasiones, crepitación a la palpación. Es la forma menos frecuente en la sobrecarga deportiva, aunque el término sigue usándose —con poca propiedad, pero con mucha inercia— para designar casi cualquier dolor tendinoso.

Tendinosis. Degeneración del tejido tendinoso sin componente inflamatorio relevante. Las fibras de colágeno pierden su organización paralela, aparecen áreas de neovascularización aberrante y el contenido de proteoglicanos se altera. Es el hallazgo histológico más habitual en las tendinopatías crónicas por sobreuso. Puede progresar durante meses de forma silente y manifestarse solo cuando el daño acumulado alcanza un umbral crítico.

Tenosinovitis y paratendinitis. Inflamación no del tendón en sí, sino de las estructuras que lo rodean: la vaina sinovial (tenosinovitis) o el paratenon (paratendinitis). El dedo en gatillo y la tenosinovitis de De Quervain son ejemplos clásicos.

Entesitis o entesopatía. Lesión en la entesis, la zona donde el tendón se inserta en el hueso. Frecuente en las espondiloartritis y en las sobrecargas de inserción (tendinopatía de inserción del Aquiles, epicondilitis).

Rotura tendinosa. Puede ser parcial o completa. En la parcial, el tendón mantiene cierta continuidad; en la completa, los dos cabos se separan y el músculo pierde su anclaje óseo. Las roturas del tendón de Aquiles, del manguito de los rotadores y del tendón rotuliano son las más frecuentes en la práctica deportiva y ortopédica.

Diferenciación: tendinitis, tendinosis, tendinopatía

La confusión entre estos tres términos es ubicua, incluso en textos médicos. Merece un párrafo aparte porque el matiz no es trivial: el enfoque del abordaje cambia según el tipo de daño.

Tendinitis implica inflamación aguda. Si existiera un proceso inflamatorio real, las medidas antiinflamatorias (frío, AINE) tendrían sentido fisiopatológico. Tendinosis implica degeneración crónica sin inflamación: aquí los antiinflamatorios no actúan sobre la causa y el eje del abordaje pasa por la carga progresiva (ejercicio excéntrico) y la estimulación de la reparación tisular. Tendinopatía es el paraguas neutro que engloba ambas, y es el término que la literatura actual recomienda cuando no se dispone de confirmación histológica, que es la mayoría de las veces. Un buen resumen: usar "tendinopatía" cuando se habla del cuadro clínico y reservar "tendinitis" y "tendinosis" para cuando se conoce la histología.

Localizaciones más frecuentes

Los tendones más vulnerables son los que soportan cargas repetitivas elevadas o los que tienen zonas de hipovascularización. El tendón de Aquiles (porción media, a 2-6 cm de la inserción calcánea), el tendón rotuliano (polo inferior de la rótula, "rodilla del saltador"), los tendones del manguito de los rotadores (especialmente el supraespinoso) y los tendones extensores de la muñeca (epicondilitis lateral o "codo de tenista") concentran la mayor parte de las consultas. En el contexto laboral, la tenosinovitis de los flexores de los dedos y la tenosinovitis de De Quervain son causas frecuentes de incapacidad.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra «tendón»?

Del latín tendo, -inis, relacionado con tendere, "estirar". La misma raíz aparece en "tensión", "tender" y "distender". El tendón es, literalmente, la estructura que se tensa cuando el músculo se contrae.

¿Es lo mismo tendinitis que tendinopatía?

No exactamente. La tendinitis designa una inflamación aguda del tendón. La tendinopatía es un término más amplio que incluye tanto la tendinitis como la tendinosis (degeneración sin inflamación). Hoy se prefiere "tendinopatía" porque la mayoría de las lesiones tendinosas crónicas no presentan inflamación significativa, aunque el paciente siga diciéndole "tendinitis" al dolor que nota.

¿Por qué los tendones tardan tanto en curar?

Porque tienen una vascularización escasa. A diferencia del músculo, que recibe un aporte sanguíneo abundante, el tendón se nutre en parte por difusión desde las estructuras vecinas. Eso limita la llegada de células reparadoras y nutrientes al tejido dañado, y hace que la cicatrización sea lenta —semanas a meses— y que el tejido reparado nunca alcance la calidad mecánica del tendón original.

¿Las fluoroquinolonas pueden dañar los tendones?

Sí. Algunos antibióticos del grupo de las fluoroquinolonas se han asociado con tendinopatía e incluso rotura tendinosa, especialmente del tendón de Aquiles. El riesgo es mayor en personas mayores de 60 años, en pacientes tratados simultáneamente con corticoides y en quienes realizan actividad física intensa durante el tratamiento.

Referencias

  1. Manual MSD, versión para profesionales. Tendinitis y tenosinovitis.
  2. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Tendinitis. MedlinePlus en español.
  3. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Tendinitis. MedlinePlus, enciclopedia médica.
  4. Colegio Estadounidense de Reumatología. Tendinitis (bursitis). Información para pacientes.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la lesión tendinosa, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Lesión: concepto general de cualquier alteración morfológica o funcional de un tejido.
  • Lesión muscular: daño al tejido muscular, que frecuentemente coexiste con el tendinoso.
  • Tendón: estructura fibrosa que transmite la fuerza del músculo al hueso.
  • Tendón de Aquiles: tendón del tríceps sural, una de las localizaciones más frecuentes de tendinopatía.
  • Tendón rotuliano: tendón que une la rótula con la tibia, asiento de la "rodilla del saltador".
  • Tendón cuadricipital: tendón del cuádriceps, que conecta el músculo con la rótula.
  • Manguito de los rotadores: conjunto de tendones del hombro vulnerables a la tendinopatía y la rotura.
  • Epicondilitis: tendinopatía de inserción de los extensores de la muñeca ("codo de tenista").
  • Dedo en gatillo: tenosinovitis estenosante de los flexores del dedo.
  • Bursitis: inflamación de la bolsa sinovial, frecuentemente asociada a tendinopatía.
  • Bursitis del Aquiles: inflamación de la bolsa retrocalcánea, vecina del tendón de Aquiles.
  • Fascitis: inflamación de la fascia, estructura conectiva relacionada con el sistema tendinoso.
  • Aponeurosis: lámina de tejido conectivo que prolonga el tendón en forma de membrana.
  • Aponeurosis plantar: estructura cuya inflamación produce la fascitis plantar.
  • Contractura de Dupuytren: fibrosis de la aponeurosis palmar con retracción de los dedos.
  • Calcificación: depósito de calcio que puede afectar a los tendones (tendinitis calcificante).
  • Colágeno: proteína estructural principal del tejido tendinoso.
  • Esguince: lesión ligamentosa, distinta de la tendinosa pero frecuentemente confundida.

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