DICCIONARIO MÉDICO
Dedo en gatillo
El dedo en gatillo, denominado también dedo en resorte o tenosinovitis estenosante, es el atrapamiento mecánico de un tendón flexor al paso por la primera polea anular (A1) de un dedo de la mano. Afecta con mayor frecuencia al pulgar y al anular, y es entre dos y seis veces más habitual en mujeres que en hombres. Cada dedo de la mano posee tendones flexores que recorren la cara palmar desde el antebrazo hasta la falange distal. Para que estos tendones no se separen del hueso durante la flexión, están sujetos por una serie de bandas fibrosas llamadas poleas. La polea A1, situada a la altura de la articulación metacarpofalángica, es la primera que el tendón encuentra en su recorrido y la que con más frecuencia genera problemas. Cuando la vaina sinovial que recubre el tendón se inflama, o cuando el propio tendón desarrolla un engrosamiento nodular, el deslizamiento libre por debajo de la polea A1 se dificulta. El tendón pasa con resistencia, se engancha y, al liberarse de golpe, produce un resalte que recuerda el movimiento de apretar y soltar un gatillo. De ahí el nombre coloquial. El término médico formal es tenosinovitis estenosante: teno (del griego τένων, "tendón"), synovitis ("inflamación de la membrana sinovial") y estenosante (del griego στένωσις, "estrechamiento"). La primera descripción clínica se atribuye al cirujano francés Alphonse Notta, quien en 1850 publicó una serie de casos en los que documentaba el atrapamiento tendinoso y su liberación quirúrgica. El sistema de poleas de la mano funciona como un túnel osteofibroso a través del cual los tendones flexores se deslizan lubricados por el líquido sinovial. Cuando la producción de líquido sinovial se altera o la polea A1 se engrosa, el espacio disponible se reduce. El tendón, que puede haber desarrollado un nódulo palpable en la palma, se ve obligado a forzar su paso cada vez que el dedo se flexiona o se extiende. En fases iniciales el atrapamiento es parcial y se manifiesta como un chasquido perceptible. A medida que la inflamación progresa, el bloqueo puede volverse completo: el dedo queda trabado en flexión y el paciente necesita ayudarse con la otra mano para extenderlo. El proceso es más acusado por las mañanas, cuando la mano ha permanecido horas en reposo. La forma primaria (idiopática) aparece sobre todo en mujeres de mediana edad sin otra patología de base. El dedo más afectado es el pulgar, seguido del anular, el medio, el meñique y el índice. La prevalencia a lo largo de la vida se estima en torno al 2-3 % de la población general. Existen formas secundarias que se asocian a enfermedades sistémicas. La diabetes mellitus multiplica el riesgo y, además, hace que la respuesta al manejo conservador sea peor. La artritis reumatoide, la gota, la amiloidosis y la enfermedad renal crónica también predisponen. En pacientes con diabetes, es frecuente que el dedo en gatillo coexista con el síndrome del túnel carpiano; algunos autores estiman que hasta un 43-61 % de los pacientes con túnel carpiano presentan atrapamiento simultáneo en algún dedo. Los movimientos repetitivos de prensión (uso de tijeras de podar, herramientas manuales, instrumentos musicales) constituyen un factor de riesgo ocupacional reconocido, aunque la relación causal directa no siempre es fácil de demostrar. El dedo en gatillo no debe confundirse con el dedo en cuello de cisne, que es una deformidad fija con hiperextensión de la articulación interfalángica proximal y flexión de la distal, ni con el dedo en martillo, que es la caída de la falange distal por rotura del tendón extensor terminal. En el dedo en gatillo no hay rotura tendinosa; el problema es el atrapamiento mecánico del tendón íntegro. Conviene también distinguirlo de la tenosinovitis de De Quervain, que afecta a los tendones del primer compartimento extensor de la muñeca (abductor largo y extensor corto del pulgar) y produce dolor en la estiloides radial, no un bloqueo digital. Los puntos gatillo miofasciales y la zona gatillo quimiorreceptora son conceptos distintos que comparten la misma metáfora del "disparador" pero pertenecen a ámbitos clínicos completamente diferentes. Porque el movimiento del dedo cuando se desbloquea recuerda al gesto de apretar y soltar el gatillo de un arma de fuego. El sinónimo "dedo en resorte" alude al mismo fenómeno mecánico visto desde otro ángulo: el salto brusco del tendón al liberarse del atrapamiento. Sí. Ambas expresiones designan la misma entidad, la tenosinovitis estenosante de los tendones flexores. "Dedo en gatillo" es la forma más empleada en el ámbito hispanohablante; "dedo en resorte" se usa con frecuencia en México y Centroamérica. En inglés, el término estándar es trigger finger. No. Muchos casos se resuelven con medidas conservadoras. La decisión depende de la gravedad del bloqueo, del tiempo de evolución y de las condiciones asociadas del paciente. No. Existe una forma pediátrica, especialmente en el pulgar, que puede detectarse en los primeros meses de vida. Su mecanismo parece diferente al del adulto: se relaciona con un nódulo congénito del tendón flexor largo del pulgar (nódulo de Notta) que impide su paso por la polea. Si desea profundizar en conceptos asociados al dedo en gatillo, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el dedo en gatillo
Mecanismo del atrapamiento tendinoso
Factores asociados y epidemiología
Diferenciación con otras entidades de la mano
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama dedo en gatillo?
¿Es lo mismo dedo en gatillo que dedo en resorte?
¿El dedo en gatillo siempre requiere cirugía?
¿Afecta solo a personas mayores?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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