DICCIONARIO MÉDICO
Dedo en cuello de cisne
El dedo en cuello de cisne (swan neck deformity) es una deformidad de los dedos de la mano en la que la articulación interfalángica proximal (IFP) se hiperextiende mientras la articulación interfalángica distal (IFD) se flexiona. La causa más frecuente es la artritis reumatoide, aunque puede aparecer tras lesiones tendinosas o en enfermedades neurológicas. La denominación "cuello de cisne" describe la silueta que adopta el dedo visto de perfil: la articulación media se arquea hacia arriba (hiperextensión de la IFP), la punta cae hacia abajo (flexión de la IFD) y la base puede presentar flexión en la articulación metacarpofalángica (MCF). Esas tres angulaciones dibujan una curva en S que recuerda, efectivamente, el cuello del cisne en vuelo. La deformidad resulta de un desequilibrio en el aparato extensor del dedo. En condiciones normales, las fuerzas que extienden y flexionan cada articulación están ajustadas con una precisión que permite el movimiento coordinado. Basta con que una estructura (el tendón terminal, la placa volar de la IFP, los ligamentos retinaculares, la musculatura intrínseca) se dañe o se tense en exceso para que el equilibrio se rompa y las articulaciones empiecen a desviarse en direcciones opuestas. No afecta al pulgar tal como se describe en los demás dedos, porque el pulgar solo posee una articulación interfalángica. Existe, sin embargo, una variante equivalente en el pulgar denominada deformidad en pico de pato o en Z, con hiperextensión de la interfalángica y flexión de la metacarpofalángica. La artritis reumatoide es, con diferencia, la causa más habitual. La sinovitis crónica de la articulación IFP debilita la placa volar y los ligamentos retinaculares transversos, lo que permite que el aparato extensor se desplace dorsalmente y traccione la IFP hacia la hiperextensión. Se estima que cerca del 50 % de los pacientes con artritis reumatoide desarrollan algún grado de deformidad en cuello de cisne o en ojal (boutonnière) a lo largo de su enfermedad. Un dedo en martillo no corregido puede evolucionar hacia cuello de cisne. La caída de la falange distal por rotura del tendón extensor terminal desplaza la fuerza extensora hacia la articulación IFP, que progresivamente se hiperextiende. En pacientes con laxitud ligamentosa (como en el síndrome de Ehlers-Danlos), esa migración dorsal del mecanismo extensor se produce con más facilidad. Causas menos frecuentes incluyen el lupus eritematoso sistémico con artropatía de Jaccoud, la parálisis cerebral, los espasmos de la musculatura intrínseca tras lesiones nerviosas y las fracturas de la falange media mal consolidadas. Las formas congénitas, debidas a laxitud de la placa volar desde el nacimiento, son raras. La clasificación más utilizada en cirugía de la mano es la de Nalebuff y Millender, que estratifica la deformidad según la movilidad residual de la articulación IFP. Tipo I: la IFP es flexible en todas las posiciones del dedo. El paciente puede corregir activamente la hiperextensión. Tipo II: la flexión de la IFP depende de la posición de la articulación MCF. Cuando la MCF está extendida, la IFP no se flexiona; cuando la MCF se flexiona, la IFP recupera movilidad. Esto refleja un acortamiento de la musculatura intrínseca. Tipo III: la flexión de la IFP está limitada en cualquier posición de la MCF, debido a contractura de las partes blandas o destrucción articular. Puede existir aún cartílago articular viable en la radiografía. Tipo IV: articulación rígida con destrucción articular avanzada. La corrección pasiva es imposible. La deformidad en ojal (boutonnière) es, en cierto sentido, la imagen especular del cuello de cisne: en ella, la articulación IFP se flexiona y la IFD se hiperextiende. El mecanismo es distinto: la banda central del aparato extensor se rompe o se atenúa, y las bandas laterales se desplazan volarmente, quedando la cabeza de la falange proximal "abotonada" a través del defecto (de ahí el nombre francés boutonnière, "ojal"). Reconocer cuál de las dos deformidades está presente tiene importancia práctica, porque las opciones de reconstrucción y el pronóstico difieren. Por la forma que adopta el dedo visto de lado: la articulación media se eleva y la punta desciende, dibujando una curva sinuosa que evoca el cuello del ave. El término inglés swan neck deformity se traduce literalmente. Sí. Cuando la caída de la falange distal (dedo en martillo) no se corrige, la fuerza extensora se redistribuye hacia la articulación media y puede generar, con el tiempo, la hiperextensión que caracteriza al cuello de cisne. Es una evolución que se observa sobre todo en pacientes con cierta laxitud ligamentosa de base. No, aunque es su causa más frecuente. Se ha descrito en el lupus (artropatía de Jaccoud), en traumatismos, en enfermedades neurológicas como la parálisis cerebral y, de forma congénita, en pacientes con síndromes de hiperlaxitud. Estrictamente, no, porque el pulgar carece de articulación interfalángica proximal. Existe, sin embargo, una deformidad análoga del pulgar (pico de pato o deformidad en Z) que combina hiperextensión de la interfalángica con flexión de la metacarpofalángica. Si desea profundizar en conceptos asociados al dedo en cuello de cisne, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el dedo en cuello de cisne
Causas y mecanismos de producción
Clasificación de Nalebuff y Millender
Diferenciación con la deformidad en ojal
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama dedo en cuello de cisne?
¿Puede un dedo en martillo convertirse en cuello de cisne?
¿Aparece solo en la artritis reumatoide?
¿El cuello de cisne afecta al pulgar?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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