DICCIONARIO MÉDICO
Lepra tuberculosa
La lepra tuberculoide, también llamada lepra tuberculosa, es el polo del espectro de la enfermedad de Hansen en el que la inmunidad celular frente al bacilo funciona con fuerza. Esa defensa vigorosa confina la infección: pocas lesiones, bien delimitadas, y bacilos tan escasos que apenas se detectan. Es la forma paucibacilar de la lepra. La lepra tuberculoide ocupa el extremo del espectro de la lepra opuesto al de la forma lepromatosa. Se designa con las siglas TT en la clasificación de Ridley y Jopling y corresponde al polo de mayor resistencia frente a Mycobacterium leprae. El nombre despista: no guarda relación con la tuberculosis como enfermedad. Alude a que sus lesiones microscópicas, los granulomas, recuerdan a las de la tuberculosis. De ahí el término «tuberculoide», es decir, con aspecto de tuberculosis, del que deriva la variante «tuberculosa». Aquí el organismo sí sabe defenderse. Frente al bacilo intracelular monta una respuesta linfocitaria de tipo Th1 que activa a los macrófagos y organiza la inflamación en granulomas compactos, capaces de contener la infección casi por completo. El rasgo histológico distintivo es el granuloma tuberculoide: un conglomerado de células epitelioides, a veces con células gigantes de tipo Langhans, rodeado de una corona de linfocitos. Suele disponerse junto a un filete nervioso, una glándula sudorípara o un músculo erector del pelo, es decir, alrededor de las estructuras que el bacilo busca. Los bacilos son tan escasos que a menudo no se encuentran en la biopsia, lo que sitúa a esta forma en la categoría paucibacilar de la OMS. Esa competencia inmunitaria tiene una traducción práctica en la prueba de la lepromina, o reacción de Mitsuda, que resulta positiva. Y explica por qué la lepra tuberculoide puede llegar a resolverse de manera espontánea en algunos pacientes: la defensa del huésped basta para vencer al germen sin ayuda. Las lesiones son pocas, con frecuencia una sola, y asimétricas. Aparecen como placas o manchas de bordes netos y sobreelevados, centro pálido y superficie seca, sin vello ni sudoración, y con un rasgo cardinal: la pérdida de sensibilidad sobre la propia lesión. La neuritis es precoz y marcada. El nervio próximo a la lesión se engruesa y puede palparse, y su deterioro provoca anestesia y debilidad muscular en el territorio que inerva. Esta agresividad neural tan temprana contrasta con lo que ocurre en el polo lepromatoso, donde el daño nervioso es más difuso y tardío pese a la abundancia de bacilos. En la lepra tuberculoide hay poquísimos gérmenes, pero la inflamación granulomatosa que los rodea daña el nervio con rapidez. Como la lepromatosa, la forma tuberculoide es un polo estable del espectro: no tiende a desplazarse hacia el extremo opuesto. Las formas que sí se mueven son las intermedias o borderline, situadas entre ambos polos. Cuando una lesión tuberculoide se inflama de forma aguda, suele tratarse de una reacción de reversión (tipo 1), una exacerbación de la respuesta celular más que un cambio de polaridad. Porque sus granulomas se parecen a los de la tuberculosis al microscopio. El sufijo -oide significa «con forma de», de modo que tuberculoide equivale a «con aspecto de tubérculo tuberculoso». La enfermedad la causa el bacilo de Hansen, no el de la tuberculosis. Porque la inmunidad celular contiene al bacilo y apenas le permite multiplicarse. Los granulomas mantienen la infección a raya y los gérmenes quedan en número tan bajo que con frecuencia ni siquiera se detectan en la biopsia. A veces sí. En pacientes con una respuesta inmunitaria potente, las lesiones tuberculoides pueden remitir de forma espontánea. Aun así, el tratamiento está indicado para asegurar la curación y prevenir el daño nervioso. En la respuesta inmunitaria, que aquí es fuerte y allí está anulada. La tuberculoide da pocas lesiones, granulomas organizados, bacilos indetectables y Mitsuda positivo; la lepromatosa, lesiones múltiples y simétricas, macrófagos espumosos llenos de bacilos y Mitsuda negativo.Qué es la lepra tuberculoide
La respuesta que la caracteriza
Expresión en la piel y en los nervios
Un polo estable
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama «tuberculoide» si no es tuberculosis?
¿Por qué es la forma paucibacilar?
¿Puede curarse sola?
¿En qué se diferencia de la lepra lepromatosa?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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