DICCIONARIO MÉDICO
Lepra neural
La lepra neural, o neural pura, es la forma de la enfermedad de Hansen que afecta a los nervios periféricos sin producir lesiones en la piel. Se manifiesta como una neuropatía: engrosamiento de los troncos nerviosos, pérdida de sensibilidad y, cuando el nervio es mixto, debilidad muscular. Su ausencia de signos cutáneos hace que el diagnóstico sea difícil y a menudo tardío. La lepra neural pura es una forma clínica de la lepra en la que la infección se limita a los nervios periféricos, sin que aparezcan manchas ni placas en la piel ni exista el antecedente de haberlas tenido. El adjetivo «neural» remite al griego neûron, nervio: toda la enfermedad se concentra en el tejido nervioso. En la nomenclatura clásica se la denominó también forma neurítica o polineurítica. Es una presentación poco frecuente y desigual en su distribución. Predomina en varones jóvenes y en zonas endémicas, con especial peso en la India. Su rareza, unida a la falta de lesiones visibles, explica que pueda pasar inadvertida durante años mientras el daño nervioso progresa en silencio. El bacilo busca los nervios en su trayecto más superficial, donde la temperatura ronda los 33 o 34 grados, y en los puntos en que cruzan túneles fibrosos y quedan expuestos al roce. Los más afectados son el cubital, el ciático poplíteo externo, el auricular y el mediano. El nervio se engruesa, se vuelve doloroso a la palpación y pierde función: primero la sensibilidad, con zonas de hipoestesia o anestesia, y después, si es un nervio mixto, la fuerza de los músculos que inerva, con la consiguiente atrofia. La neuritis es aquí el eje del cuadro. Sin la señal del dolor, las manos y los pies quedan expuestos a lesiones repetidas, y de ese daño acumulado derivan las deformidades y la discapacidad que la enfermedad puede dejar a largo plazo. Reconocer la lepra neural pura no es sencillo. Faltan las lesiones cutáneas que orientarían la sospecha, y la baciloscopia de piel suele ser negativa. La biopsia de un nervio afectado ofrece el diagnóstico más seguro, aunque no siempre es viable, mientras que la electromiografía documenta el patrón de la neuropatía. En una parte de los casos, la confirmación llega solo al demostrar el bacilo o su ADN dentro del nervio. Por eso hay que diferenciarla de otras neuropatías periféricas de causa distinta, desde las metabólicas hasta las compresivas. La combinación de engrosamiento nervioso palpable, pérdida de sensibilidad en el territorio correspondiente y un contexto epidemiológico compatible es la que pone sobre la pista. Todas las formas de lepra dañan el nervio en algún momento, pero aquí ese daño es el único protagonista. Conviene no confundir la lepra neural pura con la afectación nerviosa precoz de la lepra tuberculoide: en esta última hay también una lesión cutánea que acompaña al nervio engrosado, mientras que en la forma neural pura la piel permanece intacta. Que la enfermedad se limita a los nervios, sin lesiones en la piel. «Pura» subraya esa exclusividad: no hay manchas ni placas cutáneas, solo neuropatía. También se la llama neural primaria. Sobre todo el cubital, el ciático poplíteo externo, el auricular y el mediano. El bacilo los busca en los tramos donde discurren superficiales y más fríos, y donde el roce sobre estructuras fibrosas favorece su asentamiento. Porque no da signos en la piel, que son los que habitualmente orientan hacia la lepra. Puede confundirse con otras neuropatías y quedar sin identificar durante años. La biopsia de nervio y la electromiografía son las pruebas que más ayudan.Qué es la lepra neural
Cómo se manifiesta
Un diagnóstico esquivo
Relación con las otras formas
Preguntas frecuentes
¿Qué significa «neural pura»?
¿Qué nervios afecta con más frecuencia?
¿Por qué es tan difícil de diagnosticar?
Referencias
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