DICCIONARIO MÉDICO
Neuritis
La neuritis es la inflamación de un nervio periférico o de varias de sus ramificaciones. El proceso puede afectar la vaina de mielina, el axón o ambas estructuras a la vez, y su origen varía entre causas infecciosas, autoinmunes, tóxicas, carenciales y traumáticas. El término procede del griego neuron, "nervio", y del sufijo -itis, "inflamación". Es un neologismo del latín científico acuñado en el siglo XVIII, cuando la anatomía patológica empezaba a distinguir entre lesiones del propio tejido nervioso y las del músculo o el hueso que este inerva. La Real Academia Española la define como la inflamación de un nervio y de sus ramificaciones, generalmente acompañada de dolor, atrofia muscular y otros fenómenos patológicos. Como categoría nosológica, pertenece al grupo de los trastornos del sistema nervioso periférico, es decir, el conjunto de nervios craneales y espinales situados fuera del encéfalo y la médula espinal. No toda alteración de un nervio es una neuritis: el nombre se reserva para los casos en que existe un componente inflamatorio demostrado o presumido, frente a otros mecanismos como la compresión mecánica pura o la degeneración progresiva sin inflamación. Un nervio periférico combina fibras axonales con una envoltura de mielina que produce, según el segmento, la célula de Schwann. La inflamación puede dañar preferentemente una de las dos estructuras. Cuando el ataque se dirige contra la mielina se habla de desmielinización segmentaria, un proceso que suele recuperarse con relativa rapidez porque el axón subyacente queda intacto. Cuando el daño alcanza el axón, la recuperación depende de la regeneración de la fibra nerviosa, mucho más lenta y a menudo incompleta. Entre los mecanismos que desencadenan este proceso figuran las infecciones virales (el virus varicela-zóster es un ejemplo bien documentado, capaz de reactivarse desde los ganglios sensitivos donde permanece latente tras la varicela), los procesos autoinmunes en los que el sistema inmunitario reconoce por error componentes propios del nervio, la exposición a tóxicos como el alcohol o determinados metales pesados, las carencias nutricionales, en particular de vitaminas del grupo B, y los traumatismos o compresiones mantenidas. Según el número de nervios implicados y el patrón de afectación, la neuritis se agrupa en tres formas. La mononeuritis afecta a un único tronco nervioso, casi siempre por una causa local: un traumatismo, una compresión o una infección circunscrita a ese territorio. La mononeuritis múltiple implica el daño simultáneo o sucesivo de varios troncos nerviosos no contiguos entre sí, un patrón asimétrico que suele apuntar a una causa sistémica, con frecuencia vascular o autoinmune. La polineuritis, más conocida como polineuropatía cuando el componente inflamatorio no es el rasgo dominante, se caracteriza por una afectación difusa, simétrica y de predominio distal, típica de causas metabólicas o carenciales que actúan sobre todo el sistema nervioso periférico a la vez. Los tres términos se emplean a menudo como sinónimos en el lenguaje coloquial, pero designan conceptos distintos. La neuralgia nombra un síntoma, el dolor que sigue el trayecto de distribución de un nervio, y puede aparecer sin que exista inflamación demostrable, como ocurre en algunas neuralgias por atrapamiento o de causa idiopática. La neuropatía es el término paraguas: cualquier disfunción de uno o varios nervios periféricos, sea cual sea el mecanismo, inflamatorio, tóxico, metabólico o hereditario. La neuritis, en cambio, designa específicamente aquellos casos de neuropatía en los que la inflamación es el proceso fisiopatológico central. Bajo este concepto general se agrupan formas con nombre propio y ángulo diferencial suficiente para constituir entidades aparte, como la neuritis óptica, la neuritis intercostal o la mononeuritis diabética, cada una definida por la localización del nervio afectado y por un perfil causal propio. Del griego neuron, "nervio", y el sufijo -itis, "inflamación". Es un neologismo del latín científico, documentado por primera vez en 1785 en un texto en inglés, antes de extenderse al resto de lenguas médicas europeas. No. La neuralgia describe un síntoma, el dolor que recorre el trayecto de un nervio. La neuritis nombra un proceso, la inflamación del propio nervio. Puede haber neuralgia sin inflamación demostrable, y también neuritis con escaso componente doloroso, según qué tipo de fibra resulte predominantemente afectada. Depende del patrón. Puede limitarse a un único tronco nervioso, la forma más localizada y habitualmente de causa local. Puede saltar de forma asimétrica entre varios nervios no contiguos, lo que en la práctica clínica se conoce como mononeuritis múltiple y suele señalar una causa sistémica. O puede afectar de manera simétrica y difusa a la práctica totalidad del sistema nervioso periférico, el patrón propio de las causas metabólicas y carenciales. Los tres patrones comparten mecanismo inflamatorio, pero difieren en extensión, simetría y, casi siempre, en el tipo de causa subyacente que hay que buscar. No siempre, y la clave está en qué estructura resultó dañada. Si la inflamación afectó sobre todo a la vaina de mielina, la fibra nerviosa suele recuperar su función con relativa rapidez. Si alcanzó el axón, la recuperación exige que la fibra se regenere, un proceso lento y con frecuencia incompleto.Qué es la neuritis
Mecanismo de la inflamación nerviosa
Clasificación según la extensión
Diferenciación con la neuralgia y la neuropatía
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra neuritis?
¿Es lo mismo una neuritis que una neuralgia?
¿Cuántos nervios puede afectar una neuritis a la vez?
¿El nervio dañado siempre se recupera por completo?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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