DICCIONARIO MÉDICO
Enfermedad de Hansen
Enfermedad de Hansen es la denominación médica alternativa de la lepra, acuñada en honor al médico noruego Gerhard Henrik Armauer Hansen, quien en 1873 identificó Mycobacterium leprae como agente causal de la enfermedad. Organismos internacionales y asociaciones de pacientes promueven esta denominación para reducir el estigma histórico que arrastra la palabra "lepra". La enfermedad de Hansen y la lepra designan exactamente el mismo cuadro clínico: una infección granulomatosa crónica producida por Mycobacterium leprae, bacilo intracelular obligado con afinidad preferente por la piel y los nervios periféricos. El nombre alternativo honra al médico noruego que, a los 32 años, hizo una observación que cambió la historia de la microbiología. Todo lo relativo a la definición médica, la etimología del término "lepra", el mecanismo inmunológico que determina el espectro clínico (tuberculoide-lepromatoso) y la clasificación de Ridley-Jopling se desarrolla en la entrada principal lepra de este diccionario. Esta entrada se centra en el epónimo: quién fue Hansen, cómo llegó a su descubrimiento y por qué la enfermedad lleva su nombre. Hansen nació en Bergen (Noruega) el 29 de julio de 1841, octavo de quince hermanos en una familia de clase trabajadora. Estudió Medicina en la Universidad de Christiania —la actual Oslo— y se graduó con honores en 1866. Tras ejercer brevemente como médico comunitario en Lofoten, un pequeño archipiélago pesquero al norte del país, regresó a Bergen en 1868. La ciudad era entonces el epicentro europeo de la lepra: Noruega registraba unos 3 000 pacientes, más que cualquier otro país del continente, y Bergen albergaba tres hospitales dedicados a la enfermedad. Hansen comenzó a trabajar en el Lungegaardshospitalet bajo la dirección de Daniel Cornelius Danielssen, la mayor autoridad noruega en lepra y defensor de la teoría hereditaria. Pero los datos epidemiológicos que Hansen recogía sobre el terreno no encajaban con esa explicación. Demasiados pacientes aparecían en familias sin antecedentes; demasiados convivientes sanos no enfermaban. Hansen empezó a sospechar que la lepra tenía una causa externa y específica —una hipótesis atrevida en una época en la que el concepto mismo de contagio bacteriano aún no estaba consolidado—. Entre 1870 y 1871 viajó a Bonn y a Viena para formarse en técnicas de histopatología y microscopía. A su regreso, pasó meses examinando cortes de nódulos leprosos al microscopio. El 28 de febrero de 1873 anotó por primera vez en su cuaderno la presencia de cuerpos en forma de bastoncillo dentro de las células de los tejidos afectados. Publicó su hallazgo en un informe de 88 páginas donde sostenía que aquellos cuerpos eran el agente causal de la lepra. La recepción fue escéptica: no había logrado cultivar el organismo en medios artificiales —algo que, de hecho, sigue siendo imposible hoy— ni reproducir la enfermedad en animales. En 1879, Hansen cometió un error que ensombreció su carrera: intentó inocular material leproso en el ojo de una paciente sin su consentimiento, con la esperanza de demostrar la transmisibilidad de la enfermedad. Aunque la paciente no sufrió daño, el caso llegó a los tribunales y Hansen perdió su puesto hospitalario. Permaneció, sin embargo, como responsable del programa nacional de lepra. Y en el Congreso Internacional de Lepra celebrado en Berlín en 1909, la comunidad científica le reconoció formalmente como descubridor del bacilo, zanjando la disputa de prioridad con el bacteriólogo alemán Albert Neisser, quien había reclamado el hallazgo tras teñir exitosamente las preparaciones que Hansen le había facilitado. Hansen falleció en Bergen el 12 de febrero de 1912. La palabra "lepra" arrastra una carga de estigma que pocos términos médicos pueden igualar. Durante siglos, el leproso fue expulsado de la comunidad, desposeído de sus bienes y tratado como impuro por mandato religioso. Aunque la enfermedad es curable desde mediados del siglo XX y su contagiosidad es muy baja, el estigma persiste en muchas regiones del mundo y sigue constituyendo, según la propia OMS, una de las principales barreras para la detección temprana. Por eso, desde finales del siglo XX, organismos como la OMS y la OPS, junto con asociaciones de personas afectadas, promueven el uso preferente de "enfermedad de Hansen". Japón, por ejemplo, derogó en 1996 sus leyes de prevención de la lepra y adoptó oficialmente la denominación de Hansen. El Museo Nacional de la Enfermedad de Hansen en Tokio trabaja activamente por la destigmatización. En la Asamblea General de Naciones Unidas de 2010 se aprobó una resolución específica para eliminar la discriminación contra las personas afectadas y sus familias. La Estrategia mundial de la OMS 2021-2030 lleva por título "Hacia cero lepra" y emplea ambas denominaciones, pero insiste en que el objetivo no es solo cero enfermedad, sino también cero estigma. En la práctica clínica y en la literatura médica conviven hoy los dos nombres. En español, "lepra" sigue siendo el término dominante tanto en el uso popular como en los textos médicos, y así lo recoge la RAE. "Enfermedad de Hansen" se emplea sobre todo en contextos institucionales, en programas de salud pública y cuando se quiere evitar deliberadamente la connotación estigmatizante. Sí, son nombres distintos para la misma enfermedad. "Lepra" procede del griego λέπρα (lépra, "escamosidad") y es el término tradicional. "Enfermedad de Hansen" se acuñó en honor al médico noruego que descubrió el bacilo causal en 1873 y se promueve como alternativa para reducir el estigma histórico. Porque Hansen fue quien observó por primera vez los bacilos en los tejidos leprosos, en 1873, y quien formuló la hipótesis de que la lepra era una enfermedad infecciosa. Neisser, en 1880, logró teñir mejor las preparaciones que Hansen le había facilitado y reclamó el hallazgo, pero la comunidad científica acabó reconociendo la prioridad de Hansen en el Congreso Internacional de Berlín de 1909. Más del que parece. En regiones donde la lepra sigue siendo endémica, el miedo al estigma retrasa la consulta médica y, por tanto, el inicio del tratamiento. Usar una denominación neutra puede facilitar que las personas acudan antes al sistema sanitario. Japón y Brasil, entre otros países, han impulsado el uso de "enfermedad de Hansen" como parte de sus estrategias de salud pública. Toda la información sobre la definición, la etimología, el mecanismo inmunológico, la clasificación en sus distintas formas clínicas y las preguntas frecuentes sobre la enfermedad se encuentra en la entrada principal lepra de este diccionario. Si desea profundizar en conceptos asociados a la enfermedad de Hansen, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la enfermedad de Hansen
Gerhard Henrik Armauer Hansen y el descubrimiento de 1873
El cambio de denominación: de "lepra" a "enfermedad de Hansen"
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo enfermedad de Hansen que lepra?
¿Por qué se eligió a Hansen y no a Neisser para dar nombre a la enfermedad?
¿El cambio de nombre tiene algún efecto práctico?
¿Dónde puedo encontrar la información clínica completa sobre esta enfermedad?
Referencias
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