DICCIONARIO MÉDICO
Leproma
La lesión más característica de la lepra es el leproma: un nódulo o una placa infiltrada, de color rojizo o parduzco y límites imprecisos, formada por macrófagos repletos de bacilos. Aparece sobre todo en la forma lepromatosa de la enfermedad y, cuando se acumula en el rostro, contribuye al aspecto que se conoce como facies leonina. El leproma es la lesión elemental más típica de la lepra lepromatosa: un nódulo firme, a veces una placa o una pápula infiltrada, que asienta en la piel y en las mucosas. Su nombre se construye sobre la raíz de lepra y el sufijo griego -oma (-ωμα), que en el vocabulario médico señala una masa o una formación tisular. No se trata, sin embargo, de un tumor en sentido oncológico: el leproma es un acúmulo inflamatorio, un granuloma cargado de micobacterias. Al microscopio, el leproma revela su composición. Bajo una franja de dermis superficial que queda respetada, la banda de Unna o zona Grenz, se dispone un infiltrado denso de histiocitos vacuolados: son las células de Virchow, macrófagos de citoplasma espumoso que han fagocitado el bacilo sin llegar a destruirlo. En su interior se acumulan micobacterias, con frecuencia agrupadas en masas compactas llamadas globi. Los linfocitos escasean, reflejo de una respuesta inmunitaria celular débil. Rudolf Virchow describió esa célula espumosa en 1897, y su nombre quedó ligado a ella. Los lepromas prefieren las zonas más frías de la superficie corporal: la cara, los pabellones auriculares, la frente, la nariz. Suelen ser múltiples y simétricos, de contornos poco netos, y tienden a confluir. Cuando invaden el rostro y engrosan sus rasgos, con cejas que se despueblan, nariz ensanchada y surcos marcados, el conjunto adopta una fisonomía que la tradición médica bautizó como facies leonina, por su parecido con el gesto de un león. En la lepra tuberculoide, el polo opuesto de la enfermedad, esta lesión no aparece. Por la terminación -oma, la misma de fibroma o lipoma, que en medicina designa una masa de tejido. Un leproma es, etimológicamente, la "masa" propia de la lepra. La comparación con esos otros -omas es solo formal: aquí no hay proliferación tumoral, sino inflamación crónica. No. La lepra es la enfermedad; el leproma es una de sus lesiones. Puede haber lepra sin lepromas visibles, sobre todo en las formas de baja carga bacilar. No todos. El leproma es propio del extremo lepromatoso del espectro, el de mayor número de bacilos. En las formas tuberculoides, donde la defensa celular contiene la infección, las lesiones son distintas (placas bien delimitadas) y el leproma no aparece. Directa. La facies leonina resulta de la suma de múltiples lepromas y del engrosamiento difuso de la piel de la cara. No es una lesión aparte, sino muchas de ellas reunidas sobre el rostro.Qué es un leproma
Qué hay dentro de un leproma
Dónde aparece y qué aspecto adopta
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama "leproma"?
¿Es lo mismo un leproma que la lepra?
¿Todos los enfermos de lepra presentan lepromas?
¿Qué relación hay entre el leproma y la facies leonina?
Referencias
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