DICCIONARIO MÉDICO

Lentigo maligno

El lentigo maligno es un melanoma in situ, es decir, la fase más temprana de un melanoma cutáneo, que asienta sobre piel con daño solar crónico y afecta sobre todo a la cara de personas mayores. Comparte nombre con el lentigo benigno, pero no es la misma entidad: aquí los melanocitos son atípicos, aunque todavía confinados a la epidermis.

Qué es el lentigo maligno

El lentigo maligno es un tumor melanocítico maligno en su estadio inicial. Los melanocitos han adquirido rasgos atípicos y proliferan a lo largo de la unión entre epidermis y dermis, pero no la han atravesado: por definición, la lesión permanece dentro de la epidermis. Ese confinamiento es el que lo clasifica como melanoma in situ. Clínicamente se presenta como una mancha parda, de límites imprecisos y color desigual, que crece muy despacio a lo ancho durante años sobre las zonas más expuestas al sol.

La coincidencia de nombre con el lentigo benigno provoca equívocos. Ambos son máculas pigmentadas de piel fotoexpuesta, y a simple vista pueden parecerse. La diferencia es de naturaleza: el lentigo solar es una acumulación ordenada y benigna de melanocitos; el lentigo maligno es una proliferación neoplásica de melanocitos anómalos. La dermatoscopia ayuda a orientar esa distinción, que la biopsia confirma.

De la peca de Hutchinson al melanoma in situ

La lesión tiene una biografía larga y con varios nombres. En 1890, el cirujano británico Jonathan Hutchinson la describió y la bautizó como peca melanótica de Hutchinson, convencido al principio de que era un proceso casi inofensivo. Dos décadas más tarde, en 1912, el dermatólogo francés Dubreuilh la definió como melanosis circunscrita precancerosa, un nombre que ya apuntaba a su potencial maligno. Durante buena parte del siglo XX se la tuvo por benigna, infecciosa o simplemente precancerosa, y llegó a llamarse hasta peca senil infectiva.

El cambio de criterio llegó tarde. Entre los años setenta y ochenta, los trabajos de patólogos como Ackerman asentaron su naturaleza maligna, y hoy la clasificación la sitúa sin ambigüedad como melanoma in situ sobre piel con daño solar crónico. El nombre antiguo, sin embargo, perduró: en la consulta todavía se oye peca de Hutchinson.

Del lentigo maligno al melanoma invasor

Mientras los melanocitos atípicos no rebasan la epidermis, la lesión sigue siendo un lentigo maligno. Si esas células invaden la dermis en profundidad, la enfermedad pasa a llamarse melanoma sobre lentigo maligno (lentigo maligno melanoma), ya un melanoma invasor con capacidad de diseminarse. Esta variante representa alrededor del 5 % de todos los melanomas cutáneos, pero su peso sube de forma notable en cabeza y cuello, donde puede alcanzar hasta una cuarta parte de los casos.

El perfil de quien la desarrolla es bastante constante: personas de edad avanzada, con el pico entre los 65 y los 80 años, y sobre piel que ha acumulado décadas de sol. La lentitud de su crecimiento superficial, que puede prolongarse muchos años, es la que da margen para reconocerla antes de que profundice.

Preguntas frecuentes

¿El lentigo maligno ya es un cáncer?

Sí. Es un melanoma en su forma in situ: las células son malignas, aunque todavía no han invadido la dermis. Por eso se considera la etapa más precoz de la enfermedad, y no una lesión previa a ella.

¿En qué se diferencia del lentigo solar?

En que el lentigo solar es una mancha benigna, con melanocitos normales, y el lentigo maligno es una neoplasia, con melanocitos atípicos. Comparten localización (piel fotoexpuesta) y un parecido superficial que explica el nombre común, pero pertenecen a categorías opuestas.

¿Siempre se convierte en un melanoma invasor?

No necesariamente, y cuando lo hace suele tardar años. El lentigo maligno puede permanecer confinado a la epidermis durante mucho tiempo; el paso a melanoma sobre lentigo maligno ocurre solo si los melanocitos atípicos terminan invadiendo la dermis.

Referencias

  1. MedlinePlus en español. Melanoma. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. medlineplus.gov
  2. Lentigo maligna melanoma. StatPearls. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. ncbi.nlm.nih.gov
  3. Fundación Piel Sana, Academia Española de Dermatología y Venereología. Lentigo solar. aedv.fundacionpielsana.es
  4. Real Academia Nacional de Medicina de España. Diccionario de términos médicos. dtme.ranm.es

Consulte también la información clínica completa sobre el melanoma

Si busca información sobre factores de riesgo, detección precoz y opciones de tratamiento del melanoma, puede consultar la ficha del melanoma elaborada por el Área de Cáncer de Piel y Melanoma del Cancer Center de la Clínica Universidad de Navarra.

Entradas relacionadas

  • Lentigo: la lesión pigmentada benigna cuyo nombre comparte el lentigo maligno sin ser la misma entidad.
  • Lentiginosis: presencia de lentigos múltiples en contexto sindrómico, sin relación con el lentigo maligno.
  • Melanocito: célula que produce el pigmento y cuya proliferación atípica origina el melanoma.
  • Melanina: pigmento fabricado por los melanocitos, normales o anómalos.
  • Queratosis actínica: otra lesión propia de la piel con daño solar crónico.
  • Dermatoscopia: técnica de exploración para el diagnóstico diferencial de las lesiones pigmentadas.

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