DICCIONARIO MÉDICO
Melanosis
La melanosis es el depósito anómalo o excesivo de melanina en un tejido, ya sea la piel, las mucosas, el ojo o vísceras como el intestino. Bajo un mismo nombre se agrupan cuadros muy dispares que comparten un rasgo: un pigmento pardo o negruzco donde no debería estar, o en cantidad mayor de la habitual. Es un término descriptivo, no una enfermedad concreta. La melanosis designa la acumulación de melanina en un tejido por encima de lo normal, o su aparición en lugares donde no suele encontrarse. La melanina es el pigmento que fabrican los melanocitos y que da color a la piel, el pelo y el iris. Cuando ese pigmento se concentra en exceso, el tejido adquiere un tono pardo, gris o casi negro que el médico describe como melanosis. El nombre viene del griego μέλας (mélas), genitivo μέλανος (mélanos), que significa negro u oscuro. De esa misma raíz proceden melanina, melanocito y también melancolía, que para los antiguos era, literalmente, la bilis negra que se creía responsable de la tristeza. A la raíz se le añade la terminación -osis, propia de los nombres de procesos y estados en medicina. Conviene entender melanosis como una etiqueta amplia. Se aplica igual a una mancha en la mucosa de la boca, a una placa oscura en la parte blanca del ojo o a la coloración de la pared del colon. Por eso rara vez se usa a solas: casi siempre lleva un apellido que indica dónde asienta el pigmento. En la piel, lo que más orienta al médico es la profundidad a la que se sitúa el pigmento, porque de ella depende el color. Cuando la melanina se acumula en la epidermis, sobre todo en su capa basal, el tono resultante es pardo o marrón. Ese exceso puede obedecer a que los melanocitos fabrican más pigmento sin aumentar en número, o a que hay más melanocitos de lo normal. La situación cambia cuando el pigmento queda atrapado en la dermis. Ahí la melanina se ve azulada o gris pizarra por un efecto óptico (la luz azul se dispersa al atravesar el tejido, fenómeno conocido como efecto Tyndall). Las llamadas melanocitosis dérmicas, como la mancha mongólica o los nevus de Ota e Ito, responden a este patrón: melanocitos que quedaron alojados en la dermis por una migración incompleta desde la cresta neural durante el desarrollo embrionario. La forma más citada es la melanosis coli, que colorea la mucosa del colon de un pardo oscuro. Su nombre encierra un error histórico. El pigmento no es melanina: son gránulos de lipofuscina acumulados en los macrófagos de la lámina propia, restos de células epiteliales que han muerto. Por eso muchos patólogos prefieren llamarla seudomelanosis coli. El término lo acuñó Rudolf Virchow en 1857, cuando creyó estar ante melanina, y se asocia al uso prolongado de laxantes antraquinónicos como el sen, la cáscara sagrada, el ruibarbo o el aloe. El pigmento no siempre es melanina. En la mucosa de la boca se habla de melanosis oral, que puede ser racial, propia de fumadores, inducida por ciertos medicamentos o formar parte de síndromes como el de Peutz-Jeghers o la enfermedad de Addison. Otra variedad clásica es la melanosis de Riehl, descrita por el dermatólogo Gustav Riehl en 1917, que oscurece la cara y el cuello y se vincula a una dermatitis de contacto pigmentada frente a cosméticos y fragancias. No toda mancha oscura es melanosis. El organismo puede teñirse por pigmentos muy distintos, y separarlos es parte del trabajo del patólogo. La hemosiderosis es un depósito de hierro, no de melanina; la bilirrubina tiñe de amarillo en la ictericia; y los pigmentos exógenos, como la tinta de un tatuaje o la plata de la argiria, llegan desde fuera. El término general que engloba todos estos depósitos es cromatosis. En el extremo opuesto se sitúa la amelanosis, la ausencia de melanina. Frente al exceso que define a la melanosis, aquí falta el pigmento, con lo que la piel o el pelo aparecen decolorados. Procede del griego μέλανος (mélanos), negro, y de la terminación -osis, que en medicina nombra procesos o estados. Su traducción aproximada sería estado de ennegrecimiento, en referencia al pigmento que se acumula en el tejido. No. Pese a su nombre, el pigmento que oscurece el colon es lipofuscina, un residuo celular que se deposita dentro de los macrófagos de la mucosa. Por ese motivo se considera un nombre engañoso y hay quien prefiere el término seudomelanosis coli. No. La melanosis es un depósito de pigmento, no un tumor. El melanoma es una proliferación maligna de melanocitos. Que ambos términos compartan raíz responde solo a que uno y otro tienen que ver con la melanina. No necesariamente. Aunque la piel es la localización más visible, el depósito de melanina puede asentar en mucosas como la boca, en la conjuntiva del ojo o en la pared del intestino, cada una con su denominación propia.Qué es la melanosis
Melanosis epidérmica y melanosis dérmica
Variedades con nombre propio
Diferenciación con otras pigmentaciones
Preguntas frecuentes
¿Qué significa la palabra melanosis?
¿La melanosis coli se debe a la melanina?
¿Es lo mismo melanosis que melanoma?
¿La melanosis se ve siempre en la piel?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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