DICCIONARIO MÉDICO
Láser CO2
El láser de CO₂ es un láser de gas que emite luz infrarroja invisible. Su longitud de onda la absorbe con avidez el agua que contienen las células, de modo que el haz vaporiza el tejido justo donde incide. Esa capacidad de cortar y sellar a la vez lo convirtió en uno de los primeros bisturíes de luz de la cirugía. El medio activo de este láser es una mezcla de gases en la que el dióxido de carbono aporta la emisión. El haz sale en el infrarrojo lejano, con una longitud de onda principal de 10.600 nanómetros, muy alejada de lo que el ojo puede ver. Lo desarrolló Kumar Patel en los laboratorios Bell en 1964, y fue el primer láser de gas capaz de entregar mucha potencia de forma continua. El fundamento óptico que comparte con el resto de estos aparatos se explica en la entrada láser. El agua es el gran protagonista. Los tejidos blandos están hechos de ella en gran proporción, y a 10.600 nm la absorción del agua es tan alta que el haz apenas penetra: deja su energía en las primeras micras de la superficie. Ahí el agua intracelular hierve de golpe, la célula estalla y el tejido se vaporiza. El fenómeno se conoce como fototermólisis, calor generado por luz. Esa superficialidad tiene una ventaja quirúrgica. Como el haz no viaja lejos, el cirujano controla la profundidad con finura y el calor residual sella los vasos más pequeños a medida que avanza el corte, lo que reduce el sangrado. Es una ablación precisa, adecuada para zonas delicadas donde interesa retirar tejido milímetro a milímetro. En la piel, el láser de CO₂ se emplea para retirar lesiones superficiales y para el rejuvenecimiento cutáneo. En su modalidad fraccionada, crea columnas microscópicas de vaporización que respetan islotes de piel intacta entre ellas; la reparación de esas columnas estimula la formación de colágeno nuevo en la dermis. Más allá de la dermatología, actúa como bisturí en cirugía de tejidos blandos, con aplicaciones en otorrinolaringología, ginecología y cirugía oral. No. Emite en el infrarrojo lejano, fuera del rango visible, por lo que los equipos incorporan un segundo haz de luz roja de baja potencia que sirve de guía al cirujano para saber dónde apunta. Porque el agua de los tejidos absorbe casi toda su energía en la superficie y el haz no penetra en profundidad. El daño se limita a una capa muy fina, lo que permite trabajar con exactitud sobre estructuras delicadas. En su diana. El de CO₂ actúa sobre el agua y vaporiza tejido; el láser argón, de luz visible, actúa sobre la hemoglobina y la melanina para coagular. Uno corta, el otro sella por color.Qué es el láser de CO₂
Por qué corta y cauteriza al mismo tiempo
Usos en dermatología y cirugía
Preguntas frecuentes
¿Se ve la luz del láser de CO₂?
¿Por qué es tan preciso?
¿En qué se diferencia del láser de argón?
Referencias
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