DICCIONARIO MÉDICO
Ablación
En medicina, la ablación es la eliminación o destrucción controlada de tejido corporal mediante un agente físico (calor, frío, luz, ultrasonidos, corriente eléctrica) o, con menos frecuencia, químico. Durante mucho tiempo fue sinónimo de extirpación quirúrgica, y ese sentido sigue vigente. Hoy designa sobre todo la destrucción del tejido en el lugar donde se encuentra, sin retirarlo. Existen varias modalidades según la fuente de energía; la más extendida es la ablación por radiofrecuencia. Procede del latín ablatio, -ōnis, nombre de acción de auferre (ab-, «lejos de», y ferre, «llevar»): literalmente, «el acto de llevarse algo». En el español médico nombra la eliminación deliberada de un órgano, un tejido o un tumor. El Diccionario panhispánico de dudas recoge ese uso y añade otro, ajeno a la medicina: en geología, la ablación es la pérdida o el desgaste de materiales por la acción de un agente, como ocurre con el hielo de los glaciares. Bajo un mismo nombre conviven dos mecanismos. El primero es la extirpación quirúrgica clásica: el cirujano separa el tejido y lo retira, y en ese sentido se habla de la ablación de un órgano o de un tumor. El segundo destruye el tejido sin extraerlo. Una fuente de energía provoca la muerte de las células y el propio organismo reabsorbe los restos, de forma gradual (el cuerpo hace ahí el trabajo que en la cirugía clásica hace el bisturí). Cuando hoy se dice «ablación» a secas, casi siempre se piensa en este segundo mecanismo. La ablación por radiofrecuencia utiliza corriente alterna de alta frecuencia, del orden de cientos de kilohercios, que calienta el tejido por agitación iónica hasta producir coagulación y necrosis. El electrodo puede ser un catéter, una aguja o una sonda percutánea, siempre en contacto directo con la zona que se quiere destruir. Con la crioablación se busca el efecto contrario. Un agente como el óxido nitroso, el argón o el nitrógeno líquido enfría el tejido muy por debajo de 0 °C, y los cristales de hielo que se forman dentro de las células rompen sus membranas. La crioterapia comparte esa base física, aunque suele reservarse para aplicaciones superficiales. Hay más fuentes de energía. La ablación por microondas genera calor al hacer oscilar las moléculas de agua del tejido. El láser, en cambio, concentra la luz en un punto hasta vaporizarlo, y el ultrasonido focalizado de alta intensidad (HIFU) logra un calentamiento localizado desde fuera, sin atravesar la piel con ningún instrumento. Más reciente es la ablación por campo eléctrico pulsado: pulsos ultracortos que perforan de forma irreversible las membranas celulares sin depender del calor. A veces se usan como si fueran lo mismo. No coinciden del todo. La resección separa físicamente una porción de tejido: se corta y se extrae. La ablación en sentido moderno lo destruye donde está, y el organismo lo reabsorbe poco a poco. Esa diferencia explica que muchas ablaciones puedan hacerse por vía percutánea o endoscópica, sin abrir la cavidad donde se encuentra la estructura. Del latín ablatio, -ōnis, derivado de auferre, «llevarse». Conviene no confundirla con ablución («lavatorio», del latín ablutio) ni con oblación («ofrenda», de oblatio): suenan parecido, pero su significado no guarda relación. El Diccionario panhispánico de dudas las distingue de forma expresa. No. La cauterización busca coagular un vaso o una superficie de tejido, por ejemplo para detener una hemorragia o sellar el borde de una herida. La ablación destruye un volumen completo. A veces recurren a fuentes de energía parecidas, y de ahí viene la confusión. Depende de la modalidad. En las ablaciones cardíacas el catéter es el vehículo habitual, porque permite llegar a las cavidades del corazón por vía vascular. En otras el acceso es percutáneo, con agujas que atraviesan la piel, o endoscópico. Y en el HIFU no hay acceso alguno: los ultrasonidos se focalizan desde el exterior del cuerpo. Se documenta de forma ocasional, pero no es lo habitual. Según el Diccionario panhispánico de dudas, lo normal es recurrir a verbos como extirpar, seccionar, resecar o cortar, o a expresiones como «practicar una ablación». Si desea profundizar en las modalidades de ablación o en los conceptos que las rodean, puede consultar estas definiciones del Diccionario médico:Qué es la ablación
Modalidades según la fuente de energía
Ablación y resección
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra ablación?
¿Ablación es lo mismo que cauterización?
¿Toda ablación requiere un catéter?
¿Es correcto el verbo «ablacionar»?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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