DICCIONARIO MÉDICO
Laringoscopio de Miller
El laringoscopio de Miller es el modelo de hoja recta más difundido. Su lámina se desliza por debajo de la epiglotis y la levanta directamente para descubrir la glotis. Se prefiere en lactantes y recién nacidos, y lleva el nombre del anestesiólogo Robert A. Miller, que lo presentó en 1941. El laringoscopio de Miller es un laringoscopio de hoja recta, con una punta ligeramente curvada hacia arriba y un reborde lateral estrecho. La lámina es larga y de perfil bajo, un diseño pensado para ocupar poco espacio dentro de la boca. Es la hoja recta de referencia, la que se toma como patrón cuando se habla de esta familia de instrumentos. Su mecánica es la que define a las hojas rectas. La punta se introduce por detrás de la epiglotis y la carga directamente, apartándola hacia arriba para dejar libre la entrada de la glotis. No se apoya delante de la epiglotis, sino debajo, y la levanta como quien alza una tapa. Esa forma de trabajar explica sus indicaciones. En los recién nacidos y los lactantes la epiglotis es proporcionalmente grande, blanda y caída, y cuesta domarla apoyándose por delante; ahí, cargarla directamente ofrece mejor visión. La hoja recta rinde también en cuellos cortos y anchos o cuando la laringe se sitúa alta y adelantada. Fuera de esos supuestos, muchos anestesiólogos la reservan para casos concretos y usan por defecto la hoja curva. Robert A. Miller (1906-1976) describió su hoja en 1941, en un artículo titulado sin rodeos "A new laryngoscope", publicado en la revista Anesthesiology. Llegaba en el momento oportuno, cuando la intubación de la tráquea empezaba a generalizarse en las salas de operaciones. Miller partió de las láminas rectas que ya existían, pero rebajó la altura del reborde para permitir una apertura de boca menor y reducir el riesgo de dañar los dientes. Se fabricó primero en una sola talla y hoy se ofrece desde el tamaño del prematuro hasta el del adulto. El contraste con la pala de Macintosh, aparecida dos años después, resume dos escuelas. La hoja curva se aloja en la vallécula, el hueco situado por delante de la epiglotis, y la levanta de forma indirecta al traccionar de un ligamento. La recta de Miller prescinde de ese rodeo y la carga por debajo. En la práctica, la mayoría de los servicios disponen de las dos y eligen según la anatomía del paciente. La curva domina en el adulto; la recta gana protagonismo en el extremo pediátrico. Robert A. Miller, anestesiólogo estadounidense, que lo dio a conocer en 1941 en la revista Anesthesiology con el artículo "A new laryngoscope". Su hoja recta se convirtió en la más popular de su clase. Porque en el recién nacido y el lactante la epiglotis es grande, blanda y tiende a caer sobre la glotis. La hoja recta la carga directamente y despeja la vía aérea mejor que una hoja curva apoyada por delante. Ninguna es mejor en abstracto. La de Macintosh, curva, es la opción habitual en adultos; la de Miller, recta, resulta ventajosa en lactantes y en algunas anatomías difíciles. La elección depende del paciente y de la costumbre del profesional.Qué es el laringoscopio de Miller
Cómo expone la glotis
Origen: Robert Miller, 1941
Hoja recta frente a hoja curva
Preguntas frecuentes
¿Quién diseñó el laringoscopio de Miller?
¿Por qué se prefiere en niños pequeños?
¿Es mejor la hoja de Miller o la de Macintosh?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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