DICCIONARIO MÉDICO

Laringoscopio de Bullard

El laringoscopio de Bullard es un laringoscopio rígido de fibra óptica con una hoja anatómicamente curvada, diseñado específicamente para facilitar la intubación endotraqueal en pacientes con vía aérea difícil. Su principal característica es que permite visualizar la glotis sin necesidad de alinear los ejes oral, faríngeo y laríngeo, lo que lo hace especialmente útil en situaciones de apertura bucal limitada o inmovilidad cervical.

Qué es el laringoscopio de Bullard

El laringoscopio de Bullard fue diseñado por Roger Bullard, anestesiólogo obstétrico del Medical College of Georgia (Augusta, Estados Unidos), e introducido en la práctica clínica a finales de la década de 1980. Su patente se registró en 1993. El instrumento combina dos elementos que hasta entonces habían permanecido separados en la instrumentación laringoscópica: una hoja rígida con una curvatura anatómica pronunciada, que sigue el perfil natural de la orofaringe, y un sistema de fibra óptica integrado en la cara posterior de la hoja, que transmite la imagen desde el extremo distal hasta un ocular situado en un brazo lateral formando un ángulo de 45° con el mango.

El resultado es un laringoscopio que ofrece visión "a la vuelta de la esquina": la óptica de fibra permite ver la laringe siguiendo la curvatura de la hoja, sin que el operador necesite forzar la alineación de los tres ejes anatómicos que exige la laringoscopia directa convencional con hojas de Macintosh o Miller. Un detalle técnico relevante es el grosor de la hoja: apenas 6 mm, lo que permite su introducción en pacientes con una apertura bucal muy reducida.

El epónimo sigue la convención habitual en instrumentación médica: el apellido del inventor designa el dispositivo. El término laringoscopio, como ya se ha señalado en la entrada correspondiente, combina las raíces griegas λάρυγξ (lárynx, "laringe") y σκοπεῖν (skopeîn, "observar").

Características diferenciales

Frente a los laringoscopios convencionales de Macintosh y Miller, el Bullard presenta varias ventajas en el contexto de la vía aérea difícil. No requiere movilización de la columna cervical, lo que lo convierte en una opción segura en pacientes con sospecha de lesión cervical o con collar cervical colocado. Incorpora un canal de trabajo de gran calibre que permite insuflar oxígeno, aspirar secreciones o instilar anestésico local durante el procedimiento. Y dispone de un estilete dedicado de intubación que guía el tubo endotraqueal a lo largo de la hoja hasta la glotis.

Se fabrica en tres tamaños: pediátrico, pediátrico largo y adulto. El tamaño pediátrico se utiliza en lactantes, el pediátrico largo en niños de hasta 8-10 años y el adulto en pacientes mayores. A diferencia del fibrobroncoscopio flexible, el Bullard es un instrumento rígido, más robusto y menos susceptible al empañamiento y a la obstrucción por sangre o secreciones, aunque ofrece menos versatilidad de navegación.

Diferenciación con otros laringoscopios

El laringoscopio de Bullard ocupa un lugar intermedio entre los laringoscopios convencionales de visión directa (Macintosh, Miller) y el fibrobroncoscopio flexible. Del convencional hereda la rigidez y la facilidad de inserción; del fibrobroncoscopio, la capacidad de visualización indirecta mediante fibra óptica. Los videolaringoscopios de última generación —que integran una cámara digital en la hoja y transmiten la imagen a un monitor— han ido absorbiendo progresivamente las indicaciones del Bullard en muchos centros, aunque este sigue siendo una alternativa válida cuando no se dispone de videolaringoscopio o cuando su hoja ultrafina es necesaria por una apertura bucal extremadamente limitada.

Preguntas frecuentes

¿Quién inventó el laringoscopio de Bullard?

Roger Bullard, anestesiólogo obstétrico del Medical College of Georgia (Augusta, Estados Unidos). Lo diseñó a finales de la década de 1980 y lo patentó en 1993.

¿En qué se diferencia del laringoscopio de Macintosh?

La diferencia fundamental es el principio óptico. El Macintosh requiere una línea de visión directa desde la boca hasta la glotis, lo que exige alinear los ejes oral, faríngeo y laríngeo. El Bullard obtiene la imagen mediante fibra óptica que sigue la curvatura de la hoja, lo que elimina esa necesidad de alineación y permite intubar sin movilizar el cuello.

Referencias

  1. Collins, S.R. Direct and Indirect Laryngoscopy: Equipment and Techniques. Respiratory Care, 2014; 59(6): 850-864.
  2. Medscape / eMedicine. Bullard Laryngoscopy.
  3. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Laringoscopia y nasolaringoscopia. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  4. American Cancer Society. Laringoscopia.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados al laringoscopio de Bullard, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

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