DICCIONARIO MÉDICO
Lanreótido
El lanreótido es un octapéptido sintético análogo de la somatostatina, diseñado para reproducir los efectos inhibidores de esta hormona natural con una duración de acción mucho mayor. Pertenece a la primera generación de análogos de la somatostatina aprobados para uso clínico, junto con el octreótido. El lanreótido es un péptido sintético de ocho aminoácidos (un octapéptido) que imita la acción biológica de la somatostatina, una hormona natural producida por el organismo en el hipotálamo, el páncreas, el tracto gastrointestinal y otras localizaciones. La somatostatina endógena actúa como un potente inhibidor de la secreción de numerosas hormonas —entre ellas la hormona del crecimiento (GH), la insulina, el glucagón, la gastrina y diversas hormonas digestivas—, pero su utilidad clínica directa es nula porque se degrada con extraordinaria rapidez: su vida media en el plasma es de apenas uno a tres minutos, lo que impide cualquier aplicación terapéutica sostenida. La necesidad de disponer de un fármaco que reprodujera los efectos de la somatostatina durante horas o días —en lugar de minutos— fue lo que impulsó, a partir de los años ochenta del siglo XX, el desarrollo de los análogos sintéticos de la somatostatina. El lanreótido fue diseñado como un péptido cíclico de cadena corta en el que se conservan los aminoácidos esenciales para la unión a los receptores de somatostatina (en particular a los subtipos SSTR2 y SSTR5) y se modifican los restantes para conferir resistencia a la degradación enzimática. El resultado es una molécula que mantiene la actividad biológica de la hormona natural pero con una vida media incomparablemente más prolongada, lo que permite su administración en intervalos de semanas. El nombre "lanreótido" es una denominación común internacional (DCI) de tipo farmacológico, sin raíces clásicas griegas o latinas. La hormona que imita, la somatostatina, sí tiene una etimología transparente: procede del griego σῶμα (sōma, "cuerpo") y la raíz de ἱστάναι (histánai, "detener"), con el significado literal de "lo que detiene el cuerpo", en alusión a su capacidad de inhibir la secreción de la hormona del crecimiento. La somatostatina fue descubierta en 1973 por Roger Guillemin y sus colaboradores, y el descubrimiento contribuyó a la concesión del Premio Nobel de Fisiología o Medicina de 1977. La somatostatina endógena es un péptido cíclico que existe en dos formas principales: una de 14 aminoácidos (SST-14, la forma predominante en el sistema nervioso central) y otra de 28 aminoácidos (SST-28, más abundante en el tracto gastrointestinal). Ambas ejercen sus acciones a través de una familia de cinco receptores de membrana (SSTR1 a SSTR5) distribuidos de forma desigual por los tejidos del organismo. La activación de estos receptores produce, entre otros efectos, la inhibición de la secreción hormonal, la reducción de la motilidad gastrointestinal y la disminución del flujo sanguíneo esplácnico. La vida media ultracorta de la somatostatina natural obligó a diseñar análogos con mayor estabilidad metabólica. El octreótido y el lanreótido, desarrollados entre los años ochenta y noventa, representan la primera generación de estos análogos: ambos son octapéptidos cíclicos con alta afinidad por los receptores SSTR2 y SSTR5. La principal diferencia entre ellos radica en su formulación galénica y su perfil farmacocinético, que determinan la vía y la frecuencia de administración, más que en su mecanismo de acción, que es esencialmente el mismo. El pasireótido, un análogo de segunda generación aprobado posteriormente, se distingue de los anteriores por su afinidad más amplia: se une con potencia a cuatro de los cinco subtipos de receptores de somatostatina (SSTR1, 2, 3 y 5), lo que le confiere un espectro de acción más extenso. Somatostatina. Es la hormona natural que el lanreótido imita. A diferencia del fármaco, la somatostatina endógena es un péptido de 14 o 28 aminoácidos con vida media de uno a tres minutos, que se une a los cinco subtipos de receptores de somatostatina sin selectividad. No se utiliza como fármaco por su rapidísima degradación. Octreótido. Es el otro análogo de primera generación de la somatostatina aprobado para uso clínico. Como el lanreótido, es un octapéptido cíclico con afinidad preferente por los receptores SSTR2 y SSTR5. Las diferencias principales entre ambos son de orden galénico y farmacocinético, no de mecanismo de acción. En el diccionario CUN no existe entrada independiente de octreótido, pero sí una ficha de medicamento en la sección de enfermedades y tratamientos. Pasireótido. Es un análogo de segunda generación que, a diferencia del lanreótido y el octreótido, se une con alta afinidad a cuatro de los cinco subtipos de receptores de somatostatina (SSTR1, 2, 3 y 5). Esta mayor amplitud de unión le confiere un perfil farmacológico distinto. Del griego σῶμα (sōma, "cuerpo") y la raíz de ἱστάναι (histánai, "detener"): literalmente, "lo que detiene el cuerpo". El nombre alude a la primera función que se le reconoció: la capacidad de inhibir la secreción de la hormona del crecimiento, frenando así el crecimiento corporal. Fue descubierta en 1973 por Roger Guillemin y su equipo, un hallazgo que contribuyó al Premio Nobel de 1977. No son la misma molécula, pero pertenecen a la misma familia farmacológica (análogos de somatostatina de primera generación) y comparten el mismo mecanismo de acción: ambos son octapéptidos cíclicos que se unen preferentemente a los receptores SSTR2 y SSTR5 de la somatostatina. Las diferencias principales radican en su estructura peptídica concreta, su formulación galénica y su perfil farmacocinético, lo que se traduce en distintas vías y frecuencias de administración. Porque la somatostatina endógena tiene una vida media en el plasma de solo uno a tres minutos: se degrada casi instantáneamente por las peptidasas del organismo. Para conseguir un efecto clínico sostenido habría que administrarla en perfusión intravenosa continua, lo que la hace inviable como tratamiento crónico. Los análogos como el lanreótido se diseñaron precisamente para resolver ese problema: conservan los aminoácidos clave para la unión a los receptores pero incorporan modificaciones que les confieren resistencia a la degradación enzimática. Si desea profundizar en conceptos asociados al lanreótido y a la endocrinología hipofisaria, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el lanreótido
Contexto farmacológico: por qué se necesitan análogos de la somatostatina
Diferenciación con moléculas relacionadas
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre "somatostatina"?
¿Es lo mismo lanreótido que octreótido?
¿Por qué no se usa directamente la somatostatina natural como fármaco?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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