DICCIONARIO MÉDICO
Hormona del crecimiento
La hormona del crecimiento, conocida por sus siglas GH o por su nombre científico somatotropina, es una hormona de naturaleza proteica que fabrica la hipófisis. Dirige el crecimiento del cuerpo durante la infancia y la adolescencia y participa en el metabolismo a lo largo de toda la vida. Una parte de su efecto es directo; otra la ejerce a través de un intermediario que produce el hígado, el IGF-1. Su nombre científico, somatotropina, describe lo que hace: procede del griego sôma, cuerpo, y de la terminación -tropina, que en el lenguaje de la endocrinología señala afinidad o acción sobre algo. Una hormona que actúa sobre el cuerpo entero. En la práctica clínica conviven las tres denominaciones, GH, somatotropina y hormona del crecimiento, para referirse a la misma molécula. Se trata de una proteína de ciento noventa y un aminoácidos que se sintetiza en el lóbulo anterior de la hipófisis. Pertenece al grupo de las hormonas que no dependen de otra glándula para hacer su trabajo. La hormona estimulante de la corteza suprarrenal o la tirotropina actúan dando órdenes a otras glándulas; la del crecimiento va directa a los tejidos, sin intermediarios glandulares. La producción no es constante. Sale en oleadas, en picos que se reparten a lo largo del día y que alcanzan su punto más alto durante el sueño profundo. De ahí viene la vieja idea, en el fondo acertada, de que los niños crecen mientras duermen. Detrás de ese ritmo hay un tira y afloja en el hipotálamo, que envía dos mensajes contrarios: la hormona liberadora de la hormona del crecimiento, que abre el grifo, y la somatostatina, que lo cierra. Del equilibrio entre ambas depende cuánta GH llega a la sangre en cada momento. Factores como el ejercicio, el ayuno o el estrés inclinan la balanza. Buena parte de su acción sobre el crecimiento no la realiza ella misma. La GH estimula al hígado para que libere somatomedinas, en particular el factor de crecimiento parecido a la insulina o IGF-1, y son estas moléculas las que empujan el alargamiento de los huesos y el desarrollo de los tejidos. La hormona da la orden; el mensajero la ejecuta. El otro frente es metabólico y no se apaga en la vida adulta. La hormona del crecimiento moviliza grasa para obtener energía, ahorra glucosa y reduce la sensibilidad de los tejidos a la insulina. Esa última propiedad la coloca entre las hormonas contrarreguladoras, las que elevan el azúcar en sangre frente al efecto de la insulina. En el adulto influye además en la masa muscular, en la densidad de los huesos y en el perfil de las grasas circulantes. El equilibrio tiene dos extremos. Si la hipófisis produce poca GH durante la infancia, el niño crece más despacio de lo esperado para su edad y puede quedar en una talla baja: es el terreno del enanismo de origen hipofisario. El exceso tiene el efecto opuesto y depende del momento en que aparece. Antes de que los huesos cierren sus placas de crecimiento, provoca gigantismo; después, en el adulto, da lugar a la acromegalia, con un engrosamiento desproporcionado de manos, pies y rasgos faciales. Porque el término reúne sôma, cuerpo en griego, y -tropina, que alude a la acción sobre un tejido. Somatotropina se traduce, más o menos, como la hormona que obra sobre el organismo. No. El crecimiento es su cometido más visible, pero se limita a las etapas en que el cuerpo aún se alarga. La faceta metabólica, en cambio, dura toda la vida: reparte el uso de grasas y azúcares, contribuye a mantener la masa muscular y la mineralización del hueso, y sigue liberándose en el adulto, aunque en menor cantidad. Son dos moléculas distintas. La GH nace en la hipófisis; el IGF-1, también llamado somatomedina, lo produce el hígado cuando la GH se lo pide. El IGF-1 es el brazo ejecutor de buena parte de los efectos sobre el crecimiento, de manera que una y otro forman una cadena de mando, no una misma hormona. Sí, en pulsos y con predominio nocturno, aunque las cifras van descendiendo con los años. En el adulto su papel es sobre todo metabólico. Por eso una medición aislada dice poco: al liberarse a golpes, el valor depende de si la sangre se extrajo dentro o fuera de un pico.Qué es la hormona del crecimiento
Cómo se libera y quién la controla
Qué hace en el cuerpo
Cuando falta y cuando sobra
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama también somatotropina?
¿Solo sirve para crecer?
¿La hormona del crecimiento y el IGF-1 son lo mismo?
¿Se sigue produciendo en la edad adulta?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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