DICCIONARIO MÉDICO

Lámina

En anatomía y en histología, una lámina es cualquier estructura del cuerpo humano con forma de capa plana, delgada y extendida en superficie. El término se aplica a estructuras muy diversas —óseas, membranosas, tisulares, moleculares— cuyo denominador común es esa morfología aplanada que recuerda a una hoja o una plancha fina. La palabra procede del latín lamĭna, "hoja delgada de metal", y es una de las voces anatómicas más empleadas del vocabulario médico.

Qué es una lámina

El concepto de lámina en medicina es puramente morfológico: designa cualquier estructura que, con independencia de su composición —hueso, tejido conectivo, epitelio, proteína—, presente una forma aplanada y extendida cuyo grosor es mucho menor que sus otras dos dimensiones. La RAE recoge esta acepción con la definición "parte delgada y plana de los huesos, cartílagos, tejidos y membranas de los seres orgánicos".

La etimología es directa y transparente. "Lámina" procede del latín lamĭna (también escrito lāmina), que significaba originalmente "hoja delgada de metal" —una plancha fina de cobre, bronce o hierro—. El término pasó al vocabulario anatómico porque los primeros anatomistas describían las estructuras del cuerpo por analogía con objetos cotidianos, y una placa fina de hueso o de tejido les recordaba a una lámina de metal. La palabra llegó al español medieval sin cambio formal, y es hoy una de las voces latinas que más directamente se han incorporado al castellano científico.

Lo que convierte a "lámina" en un término de especial interés lexicográfico es la amplitud de su uso. No designa un tipo de tejido ni una región del cuerpo, sino una forma, lo que hace que se aplique a estructuras que pertenecen a campos médicos muy distintos: la osteología, la neuroanatomía, la embriología, la histología, la oftalmología, la otología y la bioquímica. Las secciones siguientes agrupan las láminas más relevantes de la anatomía humana según el campo al que pertenecen.

Láminas óseas y vertebrales

El hueso es, probablemente, el tejido donde la palabra "lámina" se emplea con mayor frecuencia. Cualquier porción de un hueso que se presente como una placa plana puede recibir este nombre. La lámina del arco vertebral es la porción posterolateral de cada vértebra que, junto con la del lado opuesto, cierra el conducto raquídeo y protege la médula espinal; es la estructura que se reseca en la laminectomía y la laminotomía, dos intervenciones neuroquirúrgicas diseñadas para descomprimir las estructuras nerviosas del conducto espinal. La lámina cribosa del hueso etmoides es una placa ósea horizontal, extraordinariamente fina y perforada por múltiples orificios, que forma el techo de las fosas nasales y permite el paso de los filetes del nervio olfatorio hacia el cerebro. La lámina de la apófisis pterigoides es la placa ósea que forma las alas del esfenoides. Y a escala microscópica, las laminillas de las osteonas y las laminillas circunferenciales del hueso son las capas concéntricas de hueso compacto que confieren al tejido óseo su resistencia mecánica.

Láminas del sistema nervioso

La neuroanatomía emplea el término lámina para varias estructuras. La lámina cuadrigémina es la placa que forma el techo del mesencéfalo y en la que se alojan los cuatro tubérculos cuadrigéminos (colículos superiores e inferiores), estructuras implicadas en los reflejos visuales y auditivos. Durante el desarrollo embrionario, el tubo neural presenta una lámina alar (dorsal, de la que deriva el asta posterior de la médula, con funciones sensitivas) y una lámina basal (ventral, de la que deriva el asta anterior, con funciones motoras) —acepciones que la entrada actual del diccionario ya mencionaba en su forma breve—.

Láminas histológicas y tisulares

En histología, la lámina basal (membrana basal en sentido amplio) es una capa fina de matriz extracelular que separa los epitelios del tejido conectivo subyacente y que cumple funciones de soporte, filtración y regulación celular. La proteína que más caracteriza a esta lámina es la laminina, una glucoproteína fundamental para el anclaje de las células epiteliales a la matriz. La lámina propia es la delgada capa de tejido conectivo laxo que se sitúa inmediatamente debajo de las mucosas de los tractos digestivo, respiratorio y genitourinario. La lámina fibrosa nuclear (también llamada lámina nuclear) es una red de filamentos intermedios que reviste la cara interna de la envoltura del núcleo celular y le proporciona soporte mecánico.

Láminas en embriología y oftalmología

La lámina coriónica es la capa de tejido fetal que contribuye a la formación de la placenta y a través de la cual se realizan los intercambios entre la circulación materna y la fetal. La lámina coroidocapilar es la porción más interna de la coroides del ojo, formada por una red de capilares fenestrados que nutre a las capas externas de la retina. Y la lámina espiral ósea es la placa que nace del modiolo del caracol del oído interno y sigue un curso espiral, sirviendo de soporte al órgano de Corti, la estructura responsable de la transducción auditiva.

Lámina como estructura molecular

El término se extiende incluso al nivel molecular. La lámina plegada β (o hoja β) es una de las estructuras secundarias de las proteínas, en la que varias cadenas polipeptídicas o segmentos de una misma cadena se disponen en paralelo o en antiparalelo, unidos entre sí por enlaces de hidrógeno, formando una estructura plana y extendida que recuerda a una hoja plegada en zigzag. Esta estructura, descrita por Linus Pauling y Robert Corey en 1951, confiere estabilidad mecánica a muchas proteínas y es especialmente abundante en las proteínas fibrosas como la seda.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra "lámina" en anatomía?

Del latín lamĭna, que significaba "hoja delgada de metal" —una plancha fina de cobre, bronce o hierro—. Los anatomistas adoptaron la palabra porque las estructuras del cuerpo que describían con ella —placas óseas, capas de tejido, membranas finas— les recordaban, por su forma aplanada, a esas hojas metálicas. El término pasó al español sin cambio formal y es hoy una de las voces anatómicas más productivas del vocabulario médico.

¿Por qué hay tantas "láminas" en anatomía?

Porque "lámina" no designa un tipo de tejido ni una región del cuerpo, sino una forma: cualquier estructura plana y fina cuyo grosor es mucho menor que su superficie puede llamarse lámina. Este criterio puramente morfológico hace que el término se aplique en campos tan distintos como la osteología (lámina vertebral, lámina cribosa), la histología (lámina basal, lámina propia), la neuroanatomía (lámina cuadrigémina), la embriología (lámina coriónica) y hasta la bioquímica (lámina plegada β). Lo que une a todas estas estructuras no es su función ni su composición, sino su aspecto aplanado.

¿Qué relación tiene la lámina vertebral con la laminectomía?

Directa: la laminectomía es la resección quirúrgica de la lámina del arco vertebral, que se realiza para ampliar el conducto raquídeo y descomprimir la médula espinal o las raíces nerviosas cuando están comprimidas por una hernia discal, una estenosis o un tumor. La laminotomía es una variante más conservadora en la que solo se abre parcialmente la lámina sin resecarla por completo.

Referencias

  1. Real Academia Española. Lámina. Diccionario de la lengua española, 23.ª edición.
  2. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Suturas craneales. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  3. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Craneosinostosis. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  4. Manual MSD. Células. Manual MSD, versión para público general.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en los distintos tipos de lámina y en los conceptos asociados, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

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