DICCIONARIO MÉDICO

Lámina de la apófisis pterigoides

Las láminas de la apófisis pterigoides son dos placas óseas verticales —una medial (interna) y otra lateral (externa)— que forman parte de la apófisis pterigoides del hueso esfenoides. Unidas entre sí por su borde anterior, se separan hacia atrás delimitando la fosa pterigoidea. Sirven de inserción a los músculos pterigoideos, esenciales para la masticación, y participan en la formación de las paredes de la cavidad nasal, la fosa pterigopalatina y la fosa infratemporal.

Qué son las láminas de la apófisis pterigoides

Las láminas de la apófisis pterigoides son dos prolongaciones óseas verticales que descienden desde la cara inferior del cuerpo del hueso esfenoides, en el punto donde este se une con las alas mayores. Cada lado del cráneo posee una apófisis pterigoides, y cada apófisis se desdobla en dos láminas: la lámina medial (o interna), más estrecha y más larga, y la lámina lateral (o externa), más ancha y más corta. Ambas láminas están fusionadas por delante formando un borde anterior grueso que limita la parte posterior de la fosa pterigopalatina, pero se separan hacia atrás dejando entre ellas un espacio en forma de V llamado fosa pterigoidea, donde se alojan los músculos de la masticación.

La etimología del término recorre dos lenguas clásicas. "Lámina" procede del latín lamĭna, "plancha fina". "Apófisis" viene del griego ἀπόφυσις (apóphysis), compuesto de ἀπό (apó, "fuera de", "separado") y φύσις (phýsis, "crecimiento"), con el significado literal de "excrecencia" o "lo que crece a partir de otro cuerpo": en anatomía, una proyección natural de un hueso. Y "pterigoideo" deriva del griego πτέρυξ (ptéryx), genitivo πτέρυγος (ptérygos), que significa "ala". El adjetivo pterygoides fue acuñado por los anatomistas con el sentido de "en forma de ala", porque la apófisis pterigoides, vista de frente, recuerda vagamente a un par de alas desplegadas a cada lado de la base del cráneo. Es la misma raíz griega que aparece en pterodáctilo ("dedo alado"), pterigión (una membrana ocular "en forma de ala") y en el propio nombre del hueso esfenoides (σφήν + εἶδος, "en forma de cuña"), cuyas alas mayores y menores se suman a las apófisis pterigoideas para dar al hueso su célebre aspecto de mariposa o murciélago.

Desde el punto de vista nosológico, las láminas pterigoideas no son una enfermedad ni un signo clínico sino estructuras anatómicas del esqueleto craneal. Su importancia en la práctica médica reside en tres ámbitos principales: la masticación, la cirugía maxilofacial y la implantología dental.

Estructura: lámina medial y lámina lateral

Lámina medial. Es la más larga y estrecha de las dos. Tiene forma cuadrilátera, ligeramente cóncava hacia dentro, y desciende verticalmente hacia el paladar óseo. Su cara medial (interna) forma parte de la pared lateral de la cavidad nasal, contribuyendo al borde lateral de las coanas, las aberturas posteriores de las fosas nasales. Su cara lateral (externa) delimita, junto con la lámina lateral, la fosa pterigoidea. En su parte superior se encuentra una pequeña depresión oval llamada fosa escafoidea, donde se origina el músculo tensor del velo del paladar. El extremo inferior de la lámina medial se curva lateralmente formando un gancho óseo —el hamulus o gancho de la apófisis pterigoides— que actúa como polea por la que se desliza el tendón de ese mismo músculo antes de abrirse en abanico para tensar el velo del paladar. El borde posterior de la lámina medial presenta una escotadura por la que pasa la trompa auditiva (trompa de Eustaquio).

Lámina lateral. Es más ancha y corta que la medial. Se proyecta lateralmente y contribuye a la pared medial de la fosa infratemporal. Su cara medial forma la pared lateral de la fosa pterigoidea. Su cara lateral sirve de origen al músculo pterigoideo lateral (o externo), el principal responsable de la apertura de la boca y de los movimientos de lateralidad y protrusión de la mandíbula. En su cara medial se origina también una parte del músculo pterigoideo medial (o interno), el más potente elevador de la mandíbula después del masetero.

Fosa pterigoidea. Es la excavación que queda entre ambas láminas cuando se separan hacia atrás. En su interior se inserta el músculo pterigoideo medial, y en su porción inferior se articula la apófisis piramidal del hueso palatino, que encaja en la escotadura pterigoidea como una pieza de puzle. En la base de la apófisis pterigoides se encuentra el conducto pterigoideo (conducto vidiano), por el que discurre el nervio del conducto pterigoideo (nervio vidiano), compuesto por fibras simpáticas y parasimpáticas que se dirigen al ganglio pterigopalatino.

Función: la masticación y el velo del paladar

Las láminas pterigoideas son, ante todo, superficies de inserción muscular. Los dos músculos pterigoideos —medial y lateral— forman parte del grupo de los cuatro músculos de la masticación (los otros dos son el masetero y el temporal), inervados todos ellos por la rama mandibular del nervio trigémino (V₃). El músculo pterigoideo medial, que se origina en la fosa pterigoidea y en la cara medial de la lámina lateral, es un potente elevador de la mandíbula que participa en el cierre de la boca y en los movimientos de trituración lateral del alimento. El músculo pterigoideo lateral, que se origina en la cara lateral de la lámina lateral y en la cara infratemporal del ala mayor del esfenoides, es el único músculo masticatorio que abre la boca (al contraerse bilateralmente protruye la mandíbula y deprime el mentón) y el responsable de los movimientos de lateralización mandibular.

Además de su función masticatoria, la lámina medial tiene una participación directa en la mecánica del velo palatino y de la trompa auditiva. El músculo tensor del velo del paladar, que se origina en la fosa escafoidea de la lámina medial, se refleja en el hamulus pterigoideo y tensa la aponeurosis palatina, un gesto esencial durante la deglución para cerrar la comunicación entre la boca y la nariz. El mismo músculo, al contraerse, abre la trompa auditiva y permite la equiparación de presiones entre el oído medio y la nasofaringe, el mecanismo que entra en juego cuando se "destapan los oídos" al bostezar o tragar.

Relevancia clínica

Fracturas de Le Fort. Las láminas pterigoideas están implicadas en las tres variedades de fracturas de Le Fort, la clasificación clásica de las fracturas del tercio medio facial. En la fractura de Le Fort I (fractura horizontal del maxilar), la línea de fractura separa el paladar del resto del cráneo y atraviesa la porción inferior de las apófisis pterigoides. En la Le Fort II (fractura piramidal) y en la Le Fort III (disyunción craneofacial completa), la fractura asciende por las láminas pterigoideas a niveles más altos. La movilidad de las apófisis pterigoides durante la exploración clínica es un signo de alerta de fractura del tercio medio facial.

Implantología pterigoidea. En odontología, la cortical densa de la unión entre la apófisis pterigoides, el hueso palatino y la tuberosidad del maxilar se aprovecha para la inserción de implantes dentales en pacientes con atrofia grave del maxilar posterior. El implante se ancla en la lámina pterigoidea, siguiendo un protocolo angulado específico que requiere un conocimiento anatómico preciso de la zona para evitar lesionar el nervio alveolar posterosuperior y los vasos de la fosa pterigopalatina.

Fosa pterigopalatina. La cara anterior de la apófisis pterigoides forma la pared posterior de la fosa pterigopalatina, una encrucijada anatómica donde confluyen nervios (ramas del nervio maxilar, nervio vidiano) y vasos (arteria maxilar interna). Las infecciones o los tumores de esta región pueden diseminarse a través de las múltiples comunicaciones de la fosa con la órbita, la cavidad nasal, la fosa craneal media y la nasofaringe.

Diferenciación con estructuras relacionadas

Conviene no confundir las láminas de la apófisis pterigoides con otras estructuras del esfenoides o del cráneo que llevan nombres parecidos. Las alas mayores y menores del esfenoides son expansiones laterales del cuerpo del esfenoides que forman parte de la fosa craneal y de la órbita; no están relacionadas con la masticación. La apófisis piramidal del hueso palatino es una prolongación del palatino que encaja entre las dos láminas pterigoideas en la escotadura pterigoidea; es un hueso distinto del esfenoides, aunque se articula íntimamente con él. Y la fosa pterigoidea no es un hueso ni una lámina, sino el espacio que queda entre las dos láminas cuando se abren hacia atrás, ocupado por los músculos pterigoideos.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra "pterigoideo"?

Del griego πτέρυξ (ptéryx), que significa "ala". El adjetivo pterygoides se acuñó en anatomía con el sentido de "en forma de ala", porque las apófisis pterigoides, vistas de frente con sus dos láminas desplegadas, recuerdan a un par de alas. La misma raíz griega está presente en palabras como pterodáctilo ("dedo alado"), pterigión (membrana ocular en forma de ala) y en los nombres de los insectos del orden Hymenoptera ("alas membranosas").

¿Cuántas láminas tiene cada apófisis pterigoides?

Dos: una medial (interna), más larga y estrecha, y otra lateral (externa), más ancha y corta. Están fusionadas por delante y separadas por detrás, formando entre ellas la fosa pterigoidea. Cada lado del cráneo tiene una apófisis pterigoides con sus dos láminas, de modo que en total hay cuatro láminas pterigoideas.

¿Para qué sirven los músculos que se insertan en las láminas pterigoideas?

Los dos músculos pterigoideos son esenciales para la masticación. El pterigoideo medial es un potente elevador de la mandíbula que cierra la boca y participa en la trituración del alimento. El pterigoideo lateral es el único músculo masticatorio que abre la boca y permite los movimientos de lateralidad y protrusión de la mandíbula. Ambos están inervados por la rama mandibular del nervio trigémino.

¿Qué es el hamulus pterigoideo?

Es un pequeño gancho óseo que se curva en el extremo inferior de la lámina medial de la apófisis pterigoides. Funciona como una polea por la que se desliza el tendón del músculo tensor del velo del paladar antes de abrirse en abanico para tensar la aponeurosis palatina. Tiene importancia en la deglución (cierre del velo del paladar) y en la ventilación del oído medio (apertura de la trompa auditiva).

¿Por qué son importantes las láminas pterigoideas en las fracturas faciales?

Porque las tres variedades de fracturas de Le Fort —la clasificación clásica de las fracturas del tercio medio facial— afectan a las apófisis pterigoides a distintos niveles. La presencia de fractura en las láminas pterigoideas es, de hecho, uno de los criterios que definen estas fracturas y un signo de alerta durante la exploración clínica de un traumatismo facial grave.

Referencias

  1. Cappello ZJ, Arbor TC, Potts KL. Anatomy, Pterygopalatine Fossa. StatPearls, National Library of Medicine.
  2. Tenny S, Thorell W. Anatomy, Sphenoid Bone. StatPearls, National Library of Medicine.
  3. Rodríguez Recio O, Rodríguez Recio C, Gallego Romero D, Martínez González JM. Inserción de implantes dentales en la apófisis pterigoides: una alternativa en el tratamiento rehabilitador del maxilar posterior atrófico. Avances en Periodoncia 2002; 14(1).
  4. Real Academia Española. Pterigoideo. Diccionario de la lengua española, 23.ª edición.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a las láminas de la apófisis pterigoides, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Esfenoides: el hueso del cráneo al que pertenecen las apófisis pterigoides.
  • Pterigoideo: adjetivo anatómico que designa las estructuras con forma de ala relacionadas con el esfenoides.
  • Fosa pterigopalatina: la encrucijada anatómica cuya pared posterior forman las apófisis pterigoides.
  • Fosa infratemporal: espacio profundo de la cara limitado medialmente por la lámina lateral pterigoidea.
  • Hueso palatino: hueso facial cuya apófisis piramidal se articula con las láminas pterigoideas.
  • Maxilar: hueso facial anterior a la apófisis pterigoides, implicado en las fracturas de Le Fort.
  • Nervio trigémino: V par craneal, cuya rama mandibular inerva los músculos pterigoideos.
  • Músculo tensor del velo del paladar: músculo que se origina en la fosa escafoidea de la lámina medial.
  • Velo del paladar: el paladar blando, cuya tensión depende del hamulus pterigoideo.
  • Paladar: la estructura que separa la cavidad oral de las fosas nasales.

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