DICCIONARIO MÉDICO
Laminillas de las osteonas
Las laminillas de las osteonas son las capas de matriz ósea que se disponen en anillos concéntricos alrededor del conducto de Havers, formando cada osteona del hueso compacto. También se conocen como laminillas concéntricas. Cada osteona, o sistema de Havers, es un cilindro hueco atravesado por un canal central con vasos y nervios. A su alrededor, la matriz mineralizada se organiza en tubos concéntricos encajados unos dentro de otros, como los anillos de un tronco. Esos tubos son las laminillas concéntricas. El adjetivo procede del latín concentricus (de cum, "con", y centrum, "centro"): capas que comparten un mismo eje. El número de anillos por osteona oscila entre 4 y 20, y su grosor ronda las 3 a 7 micras. Entre laminilla y laminilla se abren pequeñas cavidades, las lagunas, donde reside un osteocito. Desde cada laguna parten finos canalículos que conectan a los osteocitos entre sí y con el vaso del canal central, la vía por la que llegan nutrientes hasta el fondo del hueso compacto. Las fibras de colágeno de una laminilla no siguen la misma dirección que las de la vecina. En una discurren casi longitudinales; en la contigua giran su orientación. Esta alternancia recuerda al contrachapado de la madera, donde cada chapa cruza a la anterior. El resultado es un cilindro que resiste bien la torsión y la flexión, mucho mejor que si todas las fibras corriesen paralelas. La matriz extracelular mineralizada aporta la dureza; la trama cruzada de colágeno aporta la tenacidad. El hueso se renueva sin descanso. Cuando los osteoclastos reabsorben una osteona vieja y los osteoblastos construyen otra en su lugar, quedan restos de las osteonas antiguas encajados entre las nuevas. Esos fragmentos angulosos, sin canal propio, son las laminillas intersticiales. Un borde nítido, la línea de cemento, marca el límite de cada osteona y separa lo viejo de lo nuevo. Por eso, al microscopio, el hueso compacto maduro parece un mosaico: osteonas redondas con sus anillos intactos y, entre ellas, esquirlas de laminillas heredadas de generaciones anteriores. Entre 4 y 20, según el tamaño de la osteona. Cada anillo que se añade estrecha un poco el canal de Havers, de manera que las osteonas con más laminillas suelen tener el conducto central más pequeño. Las concéntricas rodean un conducto de Havers activo y pertenecen a una osteona completa. Las intersticiales son sobras: fragmentos de osteonas antiguas que la remodelación no llegó a eliminar. Unas tienen centro; las otras, no. Comparten composición, pero no forma ni posición. Las laminillas circunferenciales del hueso son capas planas que envuelven el contorno completo de la pieza, bajo el periostio o junto al endostio. Las de las osteonas se curvan en cilindros dentro de la cortical. Conceptos vinculados a la estructura de la osteona:Qué son las laminillas de las osteonas
La disposición en contrachapado
Laminillas intersticiales y líneas de cemento
Preguntas frecuentes
¿Cuántas laminillas tiene una osteona?
¿En qué se diferencian las laminillas concéntricas de las intersticiales?
¿Guardan relación con las laminillas circunferenciales?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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