DICCIONARIO MÉDICO
Conducto de Havers
El conducto de Havers es el canal central de la osteona, la unidad estructural del hueso compacto. Por su interior discurren uno o dos capilares sanguíneos, una vénula, fibras nerviosas amielínicas y una pequeña cantidad de tejido conjuntivo laxo. Es sinónimo de canal de Havers. Cada osteona del hueso cortical se organiza como un cilindro de laminillas óseas concéntricas dispuestas alrededor de un canal longitudinal: el conducto de Havers. Su diámetro oscila entre 20 y 100 micrómetros y su eje sigue la dirección predominante de las cargas mecánicas que soporta el hueso, lo que en los huesos largos equivale, grosso modo, al eje longitudinal de la diáfisis. La sangre que circula por estos conductos mantiene vivos a los osteocitos encerrados en las lagunas de las laminillas circundantes; sin ella, el tejido óseo mineralizado sería una estructura inerte. Los conductos de Havers no funcionan como canales aislados. Se conectan entre sí y con las superficies perióstica y endóstica del hueso mediante canales transversales u oblicuos llamados conductos de Volkmann, que carecen de laminillas concéntricas propias y se limitan a perforar las osteonas para poner en comunicación los distintos sistemas haversianos. El epónimo honra al médico inglés Clopton Havers (Stambourne, Essex, 1657 - 1702), quien describió estos canales en su obra Osteologia nova, or some new Observations of the Bones, publicada en Londres en 1691 y presentada previamente ante la Royal Society entre 1689 y 1690. Hasta entonces se consideraba el hueso como una masa inerte, una especie de andamio mineral sin vida interior apreciable. Havers demostró que la sustancia ósea estaba recorrida por canales vasculares y que su nutrición dependía de ellos, una observación que cambió radicalmente la percepción de la biología ósea en la medicina europea. Formado en Utrecht, donde defendió su tesis De Respiratione en 1685, Havers ejerció en Londres tras obtener la licencia del Colegio Real de Médicos en 1687. Murió joven, con solo 45 años, pero la Osteologia nova tuvo tres ediciones en latín en el continente (Fráncfort, 1692; Ámsterdam, 1731; Leiden, 1734), prueba de la acogida que recibió entre los anatomistas de su época. Conviene no confundir el conducto de Havers con el conducto calcóforo (canalículo óseo). La escala es completamente distinta. El conducto de Havers es el canal central de toda la osteona, visible con microscopía óptica convencional y capaz de alojar vasos sanguíneos. Los conductos calcóforos, en cambio, son canalículos de apenas 0,1 a 0,3 micrómetros de diámetro que se ramifican radialmente desde cada laguna osteocitaria y conectan a los osteocitos vecinos entre sí y, en última instancia, con el propio conducto de Havers. Funcionan como una red de comunicación intercelular por la que fluyen nutrientes, desechos metabólicos y señales mecánicas, pero no alojan vasos. Sí. En español se emplean indistintamente ambas formas. La nomenclatura histológica internacional utiliza canalis centralis (canal central de la osteona), pero el epónimo "de Havers" sigue vigente en la enseñanza y la bibliografía médica. De Clopton Havers, médico inglés nacido en 1657 y fallecido en 1702. Su monografía Osteologia nova (1691) fue la primera descripción sistemática de los canales vasculares del hueso compacto y cambió la idea de que el tejido óseo era una estructura estática e inerte. Los osteocitos que dependen de ese conducto para su nutrición pierden el aporte de oxígeno y nutrientes y terminan muriendo. El resultado es una zona de necrosis ósea localizada. Cuando ese fenómeno se extiende a un territorio vascular amplio, se habla de osteonecrosis o necrosis avascular, un cuadro que afecta con frecuencia a la cabeza del fémur. No. El conducto de Havers es el canal central de la osteona, con un diámetro de decenas de micrómetros y capacidad para alojar capilares. Los conductos calcóforos son canalículos intercelulares de apenas fracciones de micrómetro, tendidos entre las lagunas de los osteocitos. Ambos forman parte de la misma red de nutrición, pero operan a escalas muy diferentes. Si desea profundizar en conceptos asociados al conducto de Havers, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el conducto de Havers
Clopton Havers y la Osteologia nova de 1691
Relación con el conducto calcóforo
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo conducto de Havers que canal de Havers?
¿De dónde viene el nombre?
¿Qué pasa si un conducto de Havers se obstruye?
¿Es lo mismo conducto de Havers que conducto calcóforo?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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