DICCIONARIO MÉDICO

Lactógeno placentario

El lactógeno placentario humano (hPL), también denominado somatomamotropina coriónica humana (hCS) o somatotropina coriónica, es una hormona polipeptídica producida por el sincitiotrofoblasto de la placenta durante el embarazo. Pertenece a la misma familia génica que la prolactina y la hormona del crecimiento, con las que comparte más del 85 % de homología estructural. Su función principal no es tanto la producción de leche —a pesar de lo que sugiere su nombre— como la adaptación del metabolismo materno a las necesidades energéticas del feto.

Qué es el lactógeno placentario

El lactógeno placentario humano es una proteína de 191 aminoácidos y 22 kDa de peso molecular, codificada por dos genes situados en el brazo largo del cromosoma 17 (17q22-24), en el mismo clúster génico que los genes de la hormona del crecimiento hipofisaria y placentaria. Esta vecindad cromosómica refleja un origen evolutivo común por duplicación génica, lo que explica las semejanzas estructurales y funcionales entre las tres hormonas.

El nombre "lactógeno placentario" se acuñó tras su descubrimiento por Josimovich y MacLaren en 1962, cuando se observó que la hormona era capaz de estimular la producción de leche en conejas de laboratorio. Sin embargo, en el ser humano su capacidad lactogénica directa es modesta en comparación con la de la prolactina: se necesitan cantidades unas cien veces mayores de hPL para igualar el efecto lactogénico de la hormona del crecimiento. Por esa razón, la nomenclatura alternativa —somatotropina coriónica humana, somatomamotropina coriónica— refleja mejor su perfil funcional real, más próximo al de una hormona somatotrópica (de acción sobre el crecimiento y el metabolismo) que al de una hormona exclusivamente lactogénica.

Función metabólica: la adaptación del embarazo

La función principal del lactógeno placentario es adaptar el metabolismo de la madre a las necesidades energéticas crecientes del feto. Lo hace mediante dos mecanismos coordinados. En primer lugar, promueve la lipólisis en el tejido adiposo materno, movilizando ácidos grasos que la madre utiliza como fuente de energía alternativa a la glucosa. En segundo lugar, genera resistencia a la insulina en los tejidos maternos, lo que reduce la captación de glucosa por parte de las células de la madre y deja más glucosa disponible en el torrente sanguíneo para que atraviese la placenta y alimente al feto. Dicho de forma sencilla: el lactógeno placentario obliga al organismo materno a "quemar grasa" para que el feto disponga de la glucosa que necesita para crecer.

Este mecanismo es fisiológico y necesario para el desarrollo fetal normal, pero tiene una consecuencia clínica relevante: contribuye al estado de insulinorresistencia progresiva que caracteriza la segunda mitad del embarazo. En mujeres con predisposición, este estado puede desencadenar una intolerancia a los hidratos de carbono que se conoce como diabetes gestacional. El lactógeno placentario no es la única hormona implicada —también participan el cortisol, la progesterona y los estrógenos—, pero se le considera uno de los principales factores del efecto prodiabetógeno del embarazo.

Cinética durante la gestación

El lactógeno placentario se detecta en la sangre materna desde las primeras semanas de gestación. Sus niveles aumentan de forma progresiva a lo largo del embarazo, en paralelo al crecimiento de la masa placentaria, hasta alcanzar un máximo hacia la semana 34-36, momento en el que se estabilizan. En embarazos múltiples, los niveles suelen ser más altos porque la masa placentaria total es mayor. Tras el alumbramiento, la concentración de hPL desciende con rapidez y se vuelve indetectable en cuestión de horas, dado que su vida media plasmática es de solo unos 15 minutos.

Diferenciación con la prolactina

Aunque el lactógeno placentario y la prolactina pertenecen a la misma familia hormonal y comparten receptores, sus funciones durante el embarazo y la lactancia son distintas. La prolactina, secretada por la adenohipófisis, es el verdadero motor de la producción de leche: actúa directamente sobre las células epiteliales del alvéolo mamario para que sinteticen y secreten los componentes de la leche materna. El lactógeno placentario, en cambio, tiene un papel fundamentalmente metabólico (lipólisis y resistencia a la insulina) y un efecto lactogénico directo mucho más débil. Además, el lactógeno placentario desaparece tras el parto con la expulsión de la placenta, mientras que la prolactina es la hormona que sostiene la lactancia durante meses o años.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene el nombre "lactógeno placentario"?

El nombre combina dos raíces: lactógeno (del latín lac, lactis, "leche", y el griego -γενής, "que genera") y placentario (del latín placenta, "torta plana", por la forma del órgano). El término se acuñó en 1962, cuando Josimovich y MacLaren observaron que la hormona producía leche en conejas de laboratorio. Posteriormente se comprobó que en el ser humano su función principal es metabólica, no lactogénica, y se propusieron nombres alternativos como somatomamotropina coriónica o somatotropina coriónica, aunque en la práctica clínica y obstétrica en español sigue predominando "lactógeno placentario".

¿Es lo mismo lactógeno placentario que somatotropina coriónica?

Sí, son nombres distintos para la misma hormona. "Lactógeno placentario humano" (hPL) enfatiza el lugar de producción (la placenta) y la acción lactogénica. "Somatotropina coriónica humana" (hCS) o "somatomamotropina coriónica humana" enfatiza su parentesco estructural y funcional con la hormona del crecimiento (somatotropina). En la literatura anglosajona se emplean indistintamente ambos términos; en español, el más frecuente es lactógeno placentario.

¿Qué relación tiene el lactógeno placentario con la diabetes gestacional?

El lactógeno placentario es una de las hormonas responsables de la resistencia a la insulina que aparece de forma fisiológica en la segunda mitad del embarazo. En mujeres con predisposición (antecedentes familiares, obesidad, edad avanzada), esta resistencia puede superar la capacidad del páncreas para compensarla con más insulina, y el resultado es una elevación de la glucosa en sangre que se diagnostica como diabetes gestacional. El lactógeno placentario no es la causa única, pero sí uno de los factores más relevantes del efecto prodiabetógeno del embarazo.

Referencias

  1. Manual MSD, versión para profesionales. Fisiología del embarazo. Ginecología y obstetricia.
  2. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Examen de sangre de prolactina. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  3. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Niveles de prolactina. MedlinePlus, pruebas de laboratorio.
  4. Mayo Clinic. Prolactinoma: síntomas y causas.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados al lactógeno placentario, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Lactógeno: adjetivo y sustantivo que designa toda sustancia capaz de inducir la producción de leche.
  • Somatotropina coriónica: sinónimo del lactógeno placentario, nombre que enfatiza su parentesco con la hormona del crecimiento.
  • Placenta: órgano que produce el lactógeno placentario y otras hormonas del embarazo.
  • Sincitiotrofoblasto: capa celular de la placenta donde se sintetiza el lactógeno placentario.
  • Citotrofoblasto: capa celular interna de las vellosidades placentarias.
  • Prolactina: hormona lactogénica hipofisaria, principal estímulo para la producción de leche.
  • Hormona del crecimiento: hormona hipofisaria emparentada genéticamente con el lactógeno placentario.
  • Adenohipófisis: lóbulo anterior de la hipófisis, donde se secretan la prolactina y la hormona del crecimiento.
  • Resistencia a la insulina: estado metabólico que el lactógeno placentario contribuye a generar durante el embarazo.
  • Clasificación de diabetes gestacional de White: sistema de clasificación de la diabetes durante el embarazo.
  • Barrera placentaria: estructura que regula el paso de sustancias entre la circulación materna y la fetal.
  • Lactancia: periodo durante el que la prolactina, no el lactógeno placentario, sostiene la producción de leche.
  • Calostro: primera secreción de la glándula mamaria tras el parto.

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