DICCIONARIO MÉDICO
Calostro
El calostro es la primera secreción que produce la glándula mamaria durante los dos a cinco días posteriores al parto. Se presenta como un líquido espeso, de color amarillento o anaranjado, cuyo volumen es reducido (entre 2 y 20 mililitros por toma en las primeras horas) pero cuya concentración en inmunoglobulinas, proteínas y factores de crecimiento lo convierte en un elemento insustituible para la protección del neonato. El calostro es la forma inicial de la leche materna. Se distingue de la leche de transición (días 5 a 14) y de la leche madura (a partir del día 15 aproximadamente) por una composición diferente: contiene más proteínas, más vitaminas liposolubles (A, E, K), más sodio y zinc, y menos lactosa y grasa que la leche establecida. Esa proporción no es casual. El intestino del recién nacido es todavía inmaduro, con uniones intercelulares abiertas y una flora bacteriana por establecer, y el calostro está diseñado para ese escenario concreto. La palabra calostro procede del latín colostrum, voz que Plinio el Viejo ya empleaba en el siglo I para designar la primera leche de las vacas. La raíz es probablemente prerromana y su significado original se ha perdido, aunque algunos filólogos la han relacionado con coagulum por la consistencia densa de esta secreción. La Real Academia Española registra el término sin marcas técnicas, lo que indica que pertenece al léxico general del español, no solo al médico. La concentración de inmunoglobulina A secretora (IgA s) en el calostro alcanza valores de 1 a 2 gramos por decilitro en las primeras 24 horas, cifras que la leche madura no iguala. Esta IgA s recubre la mucosa intestinal del neonato formando una barrera que impide la adhesión de bacterias patógenas y virus al epitelio. El mecanismo se ha comparado con un barniz protector: no destruye los microorganismos, pero les impide fijarse y penetrar. Junto a la IgA, el calostro contiene lactoferrina, una glucoproteína que secuestra el hierro libre y priva a las bacterias de un nutriente que necesitan para multiplicarse. También están presentes la lisozima, capaz de destruir las paredes de ciertas bacterias grampositivas, y un contingente de leucocitos vivos (macrófagos y linfocitos) que pueden superar los 100.000 por mililitro cúbico. Los oligosacáridos del calostro actúan como prebióticos, favoreciendo la colonización intestinal por lactobacilos y bifidobacterias frente a enterobacterias potencialmente patógenas. Conviene recordar que en los mamíferos con placenta epiteliocorial (como cerdos, caballos y rumiantes) el calostro es la única fuente de inmunoglobulinas para el recién nacido, porque la placenta no permite el paso de anticuerpos durante la gestación. En la especie humana, la placenta hemocorial sí transfiere IgG al feto durante el tercer trimestre, pero la protección de las mucosas depende casi por entero de la IgA del calostro. El calostro no se limita a proteger pasivamente. Contiene factores de crecimiento (EGF, IGF-I, TGF-beta) que estimulan la proliferación y la diferenciación de los enterocitos, las células del epitelio intestinal. Este proceso cierra progresivamente las uniones intercelulares que en el intestino neonatal permanecen abiertas, reduciendo la permeabilidad y el riesgo de que macromoléculas no deseadas pasen al torrente sanguíneo. El calostro también ejerce un efecto laxante suave que facilita la expulsión del meconio, las primeras deposiciones del neonato. Del latín colostrum, documentado ya en Plinio el Viejo (siglo I d. C.) para referirse a la primera leche de los animales. Su raíz exacta se desconoce; puede ser prerromana. Poco, comparado con la leche madura. En las primeras 24 horas, el volumen total ronda los 30 a 100 mililitros repartidos en varias tomas. A veces preocupa a las madres que la cantidad parezca insuficiente, pero el estómago del neonato tiene una capacidad de apenas 5 a 7 mililitros al nacer, con lo cual unas gotas bastan para cada toma. El calostro es la primera forma de leche materna, pero su composición difiere notablemente de la leche de transición y de la leche madura. Tiene más proteínas, más inmunoglobulinas y menos grasa. Se habla de "calostro" solo durante los primeros dos a cinco días posparto; después, la secreción cambia de composición y de aspecto. Sí. Cuando el parto se produce antes de término, la madre ya dispone de calostro, y administrarlo al prematuro incluso en cantidades mínimas aplicadas con jeringa en la mucosa oral (la llamada nutrición trófica) reduce la incidencia de enterocolitis necrosante y acorta la estancia hospitalaria. Si desea profundizar en conceptos asociados al calostro, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el calostro
Composición inmunológica del calostro
Función madurativa sobre el aparato digestivo
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra calostro?
¿Cuánto calostro produce la madre?
¿Es lo mismo calostro que leche materna?
¿Pueden beneficiarse del calostro los prematuros?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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