DICCIONARIO MÉDICO
Labio mayor de la vulva
Los labios mayores son los dos pliegues de piel más externos de la vulva. Se extienden desde el monte del pubis hasta las proximidades del periné y encierran, resguardándolas, las estructuras más delicadas de los genitales externos femeninos. Se cubren de vello a partir de la pubertad y, por su origen en el embrión, son la estructura equivalente al escroto masculino. Cada labio mayor es un repliegue cutáneo alargado que marca el borde externo de la vulva. Los dos, uno a cada lado, delimitan entre sí una hendidura (la hendidura pudenda) en la que quedan alojados los labios menores, el clítoris y la entrada de la vagina. Empiezan por delante, en el monte del pubis, y se afinan hacia atrás hasta perderse cerca del periné. Su denominación clásica es labium majus pudendi. Labium es labio; majus, mayor, para distinguirlo de los labios menores, más finos e internos; y pudendi viene de pudere, "avergonzarse", huella del pudor con que la cultura antigua nombraba los genitales. De esa raíz procede también la vieja expresión "partes pudendas". La superficie del labio mayor es piel verdadera, con sus folículos pilosos, sus glándulas sebáceas y sus glándulas sudoríparas. La cara externa se puebla de vello tras la pubertad; la interna es más lisa y casi lampiña. Debajo se acumula un colchón de grasa que le da su volumen redondeado, y entre ese tejido corre una fina capa de músculo liso parecida a la del escroto. Hasta aquí llega, además, el extremo del ligamento redondo del útero. En las primeras semanas de vida embrionaria los genitales externos son idénticos en ambos sexos y arrancan de unos relieves llamados pliegues labioescrotales. Cuando entran en juego las hormonas masculinas, esos pliegues se fusionan en el centro y construyen el escroto. En ausencia de ese estímulo, se quedan separados y forman los labios mayores. De ahí que compartan la piel con glándulas, la capa de músculo liso y el papel protector. Incluso el tono algo más oscuro de la superficie externa evoca al del escroto. Son vecinos, pero no equivalentes. El labio mayor es externo, cutáneo, graso y velloso; el labio menor es más interno, delgado, sin grasa ni vello y de aspecto mucoso. Cada uno procede de una estructura embrionaria distinta, razón por la que sus equivalentes en el varón tampoco coinciden. Deriva del verbo latino pudere, "sentir vergüenza". Los anatomistas antiguos llamaron pudendos a los genitales externos por el pudor asociado a esta región, y de ahí el término "partes pudendas". Es una convención histórica, sin ninguna connotación clínica. Sí. Ambos proceden de los mismos pliegues labioescrotales del embrión. Según actúen o no las hormonas masculinas, esos pliegues se fusionan para formar el escroto o permanecen separados como labios mayores. El tamaño, el grosor y la pigmentación de los labios mayores cambian mucho de una persona a otra, y una asimetría leve entre ambos lados es habitual. Esa diversidad forma parte de la anatomía normal y no indica enfermedad. También varían con la edad: en la infancia son planos, ganan grasa y vello en la pubertad y tienden a adelgazar tras la menopausia.Qué es el labio mayor de la vulva
Cómo está formado
Por qué recuerdan al escroto
Labio mayor y labio menor
Preguntas frecuentes
¿Qué significa "pudendi" en su nombre latino?
¿Es cierto que el labio mayor equivale al escroto?
¿Es normal que un labio sea distinto del otro?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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