DICCIONARIO MÉDICO
Vulvitis
La vulvitis es la inflamación limitada a la piel y la mucosa de la vulva, sin extenderse a la vagina. Cuando afecta a ambas estructuras a la vez, el término correcto es vulvovaginitis. Vulvitis designa la inflamación de la vulva: enrojecimiento, picor, escozor o hinchazón de los labios y el resto de la región genital externa, sin que el proceso alcance la vagina. Es un término descriptivo, no una causa concreta, y bajo él caben cuadros de origen muy distinto, desde una simple reacción a un jabón perfumado hasta una infección o una dermatosis crónica. La palabra es un compuesto tardío: vulva, del latín, más el sufijo griego -itis, "inflamación", el mismo que en artritis o gastritis. Según el diccionario etimológico de la Universidad de Salamanca, es un neologismo del siglo XIX documentado en inglés desde 1859, bastante posterior a la palabra vulva en sí, que el español ya usaba desde el siglo XV. La región vulvar reúne varios factores que la hacen propensa a irritarse: piel fina en contacto permanente con mucosa, un ambiente cálido y húmedo, la proximidad del ano y del meato uretral, y un roce constante con la ropa. Cualquier alteración de ese equilibrio, sea química, mecánica, infecciosa o inmunitaria, puede desencadenar el cuadro. Por su origen, la vulvitis suele agruparse en infecciosa y no infecciosa. Entre las infecciosas están las candidiásicas, las víricas, como el herpes genital, y las bacterianas. Entre las no infecciosas figuran la irritativa por contacto, provocada por jabones, salvaslip, geles espermicidas o ropa sintética; la alérgica, frente a látex o a componentes de cosméticos íntimos; y la atrófica, ligada al descenso de estrógenos de la menopausia. Según el Manual MSD, las vulvitis no infecciosas llegan a representar hasta el 30 % de los cuadros de vulvovaginitis. Existe además un grupo de vulvitis crónicas de base dermatológica, como el liquen escleroso, ya tratado en esta obra bajo su denominación histórica de craurosis vulvar, y el liquen plano vulvar. Estas formas se distinguen de las anteriores por su curso prolongado y por los cambios de textura y color que dejan en la piel, más allá del episodio inflamatorio agudo. La vulvitis se limita a la vulva; en la vulvovaginitis, la inflamación alcanza también la mucosa vaginal, y en la vaginitis aislada la vulva puede quedar respetada mientras la vagina produce flujo anómalo. En la práctica clínica los tres cuadros se solapan con frecuencia, porque la inflamación de una zona tiende a irritar por vecindad la contigua, pero la distinción sigue siendo útil para orientar la exploración. No. La vulvitis afecta solo a la vulva. La vulvovaginitis suma la inflamación de la vagina, y es el término que se usa cuando ambas estructuras están comprometidas a la vez. Sí, y de hecho es habitual. Los irritantes de contacto y las reacciones alérgicas explican una parte considerable de los casos, sin que exista ningún microorganismo implicado. Es un cuadro distinto, aunque relacionado: se trata de una atrofia crónica de la piel vulvar, hoy denominada liquen escleroso, que puede cursar con inflamación sobreañadida pero cuya característica principal es la retracción y el blanqueamiento de los tejidos, no el episodio inflamatorio agudo. Es un término relativamente moderno dentro del vocabulario médico: se documenta por primera vez en 1859, varios siglos después de que "vulva" entrara en el español.Qué es la vulvitis
Por qué la vulva es especialmente sensible
Clasificación
Diferenciación con cuadros próximos
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo vulvitis que vulvovaginitis?
¿Puede una vulvitis no tener causa infecciosa?
¿La craurosis vulvar es un tipo de vulvitis?
¿Desde cuándo se usa la palabra "vulvitis"?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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