DICCIONARIO MÉDICO
Hipotonía
La hipotonía es la disminución del tono muscular: el músculo ofrece menos resistencia de la normal cuando se moviliza de forma pasiva. No es una enfermedad en sí misma, sino un signo, y su origen puede estar en el cerebro, la médula, los nervios o el propio músculo. Resulta especialmente llamativa en el lactante, que adopta el aspecto de «muñeco de trapo». La hipotonía es la disminución del tono muscular basal, es decir, de la resistencia que un músculo opone cuando se estira o se moviliza sin que la persona intervenga de forma voluntaria. Conviene fijar una idea desde el principio: no es un diagnóstico, sino un signo. Aparece en cuadros muy distintos y puede surgir a cualquier edad, aunque se detecta sobre todo en el recién nacido y en el lactante. La palabra une el prefijo griego ὑπό (hypó), «por debajo», con τόνος (tónos), «tensión» o «tono», y el sufijo -ía, «cualidad de». El Diccionario de la lengua española la recoge en una sola acepción, «tonicidad muscular inferior a la normal». Merece la pena el apunte: a diferencia del adjetivo hipotónico, que tiene también un sentido químico, el sustantivo hipotonía se reserva en español para lo muscular. El tono muscular no depende de la voluntad. Es una tensión sostenida y de fondo que el organismo mantiene de manera automática mediante un circuito que arranca en los husos musculares —los sensores de estiramiento alojados dentro del propio músculo—, viaja por el nervio hasta la médula y regresa al músculo a través de la motoneurona. Ese arco reflejo está, a su vez, regulado por centros superiores como el cerebelo. Si cualquier eslabón de la cadena falla, el tono baja. Por eso una misma hipotonía puede originarse en lugares tan distintos como la corteza cerebral o la fibra muscular. La primera pregunta ante una hipotonía es dónde se ha interrumpido el circuito. Cuando el problema está en el sistema nervioso central, se habla de hipotonía central: suele predominar en el tronco —hipotonía axial—, conservar la fuerza y acompañarse de reflejos normales o vivos. Cuando el fallo se sitúa por debajo, en la motoneurona, el nervio, la unión con el músculo o el músculo mismo, la hipotonía es periférica y tiende a asociarse a debilidad y a reflejos disminuidos o ausentes (hiporreflexia). A esta distinción se suma otra por el momento de aparición: la hipotonía congénita está presente desde el nacimiento, mientras que la adquirida surge más tarde. Existe, además, una hipotonía congénita benigna que mejora con los años. En el lactante la hipotonía tiene una expresión muy reconocible. El bebé hipotónico —el clásico «muñeco de trapo», también llamado síndrome del bebé flácido— descansa con los codos y las rodillas extendidos en lugar de flexionados; sostenido en el aire tiende a deslizarse entre las manos del explorador, y el control de la cabeza es pobre. Un matiz que tranquiliza a muchos padres: todos los recién nacidos presentan cierta hipotonía axial fisiológica que se corrige en los primeros meses, de modo que el signo solo preocupa cuando es marcado o cuando persiste. Aparece en contextos muy variados, desde el síndrome de Down hasta las enfermedades neuromusculares; precisar la causa corresponde a la valoración clínica. Hipotonía no es sinónimo de debilidad, aunque a menudo coincidan. El tono es la resistencia pasiva del músculo en reposo; la fuerza es la potencia que despliega al contraerse de forma voluntaria. Un músculo puede estar hipotónico y conservar fuerza, o estar débil con un tono casi normal. A la falta de fuerza se la llama paresia. En el extremo, la pérdida completa del tono es la atonía. Y el cuadro opuesto, el aumento del tono, es la hipertonía, de la que la espasticidad es una de sus formas. Del griego ὑπό, «por debajo», y τόνος, «tensión», con el sufijo -ía. Significa, literalmente, «tono disminuido». A diferencia del adjetivo hipotónico, el sustantivo hipotonía se reserva en español para el sentido muscular. No. La hipotonía afecta al tono —la resistencia del músculo en reposo— y la debilidad, a la fuerza con que se contrae. Pueden ir juntas o presentarse por separado, y distinguirlas ayuda a orientar la causa. Depende de su causa. La hipotonía axial leve del recién nacido suele desaparecer en los primeros meses, y la hipotonía congénita benigna tiende a mejorar con el tiempo. Cuando es el signo de otra enfermedad, el curso lo marca esa enfermedad de fondo. No. Es más visible en el lactante, pero puede aparecer a cualquier edad, también en el adulto, según dónde se localice el problema. Son cosas distintas. La solución hipotónica es un concepto osmótico, referido a la presión de un líquido; la hipotonía muscular y la solución hipotónica solo comparten la raíz griega. Si desea profundizar en conceptos asociados a la hipotonía, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la hipotonía
El tono muscular y el arco reflejo
Hipotonía central y periférica
El bebé hipotónico
Diferenciación con la debilidad muscular y con la hipertonía
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra hipotonía?
¿Es lo mismo hipotonía que debilidad muscular?
¿La hipotonía del bebé se cura?
¿La hipotonía solo afecta a los niños?
¿Tiene que ver con las soluciones hipotónicas?
Referencias
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