DICCIONARIO MÉDICO
Arco reflejo
El arco reflejo es la vía nerviosa que recorre un impulso desde un receptor sensorial hasta un órgano efector (un músculo o una glándula), pasando por el sistema nervioso central, sin requerir la participación consciente del cerebro. Constituye la unidad funcional más elemental de la actividad nerviosa integrada. La palabra reflejo procede del latín reflexus, participio de reflectere (volver hacia atrás), y alude a que la señal nerviosa se "devuelve" hacia la periferia sin ascender necesariamente al encéfalo. El fisiólogo inglés Marshall Hall fue quien, hacia 1833, sistematizó la idea de un circuito nervioso involuntario con centro en la médula espinal, y el término "arco reflejo" se consolidó en la fisiología del siglo XIX como la descripción del trayecto anatómico que sigue ese circuito. Conviene distinguir dos conceptos que a veces se confunden. El arco reflejo es la estructura anatómica: el conjunto de neuronas y conexiones por las que discurre la señal. El acto reflejo (o reflejo) es la respuesta que se produce cuando esa estructura se activa. Sin arco, no hay acto; pero el arco existe como circuito incluso cuando no se está produciendo ningún reflejo en ese momento. Todo arco reflejo consta de cinco elementos dispuestos en serie. El receptor, terminación nerviosa especializada que detecta un estímulo (presión, calor, estiramiento muscular) y lo convierte en un impulso eléctrico. La neurona aferente (sensitiva), cuyo cuerpo celular reside en el ganglio raquídeo, conduce ese impulso hacia la médula espinal por la raíz dorsal. En la médula, la señal llega al centro integrador, donde se procesa. En los arcos más simples, la neurona aferente hace sinapsis directamente con la motoneurona (neurona eferente); en los arcos polisinápticos, una o varias interneuronas median entre ambas. La motoneurona conduce la orden motora por la raíz ventral hasta el efector (músculo esquelético, músculo liso o glándula), que ejecuta la respuesta. El reflejo rotuliano es el ejemplo clásico de arco monosináptico: el golpe con el martillo de reflejos estira el tendón rotuliano, los husos neuromusculares del cuádriceps generan un impulso aferente que viaja al segmento medular L2-L4, y allí la neurona sensitiva hace una sola sinapsis con la motoneurona alfa. La pierna se extiende. Todo el circuito se completa en unos 25 milisegundos. La mayoría de los arcos reflejos, sin embargo, son polisinápticos. Cuando la mano toca una superficie que quema, los nociceptores cutáneos envían la señal a la médula, donde interneuronas excitadoras activan las motoneuronas de los flexores del brazo (para retirar la mano) e interneuronas inhibidoras frenan simultáneamente las motoneuronas de los extensores. Esta doble acción, llamada inhibición recíproca, permite que la retirada sea rápida y coordinada. El cerebro recibe la información sensorial, pero la respuesta motora ya se ha ejecutado antes de que el sujeto sea consciente del dolor. La valoración de los reflejos osteotendinosos forma parte del examen neurológico básico. Un reflejo exagerado (hiperreflexia) sugiere lesión de la vía corticoespinal, que normalmente ejerce un efecto inhibidor sobre la motoneurona espinal. Un reflejo ausente o disminuido (hiporreflexia) apunta a daño en la propia motoneurona, en la raíz nerviosa o en el nervio periférico. Algunos reflejos tienen valor localizador preciso. El reflejo bicipital explora las raíces C5-C6; el reflejo aquíleo, la raíz S1. La presencia del signo de Babinski (extensión del primer dedo al estimular la planta del pie) indica afectación de la vía piramidal en pacientes mayores de dos años, ya que en lactantes forma parte de la maduración normal. Del latín reflexus (devuelto, reflejado). Se empleó por analogía con la reflexión de la luz: el impulso nervioso "rebota" en la médula espinal y regresa a la periferia como respuesta motora, sin necesidad de pasar por el cerebro. No. Algunos arcos reflejos tienen su centro integrador en el tronco encefálico. El reflejo pupilar a la luz, por ejemplo, se integra en el mesencéfalo, y el reflejo nauseoso, en el bulbo raquídeo. Hasta cierto punto. Las vías descendentes del cerebro ejercen un control facilitador o inhibidor sobre las motoneuronas espinales. Por eso es posible, con esfuerzo consciente, inhibir parcialmente un reflejo de retirada (por ejemplo, mantener la mano bajo agua fría a pesar de la molestia), aunque el circuito medular sigue activo. El somático controla músculos esqueléticos (movimiento voluntario e involuntario); el autónomo (o visceral) actúa sobre músculo liso, músculo cardíaco y glándulas. En el arco autónomo la vía eferente incluye un ganglio periférico con dos neuronas (preganglionar y posganglionar), mientras que el somático tiene una sola motoneurona. Si desea profundizar en conceptos asociados a la neurofisiología de los reflejos, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el arco reflejo
Componentes del circuito
Arcos monosinápticos y polisinápticos
Exploración clínica de los reflejos
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "reflejo" en neurología?
¿Todos los reflejos pasan por la médula espinal?
¿Se pueden modular los reflejos de forma voluntaria?
¿Qué diferencia hay entre arco reflejo somático y autónomo?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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