DICCIONARIO MÉDICO

Nociceptor

El nociceptor es la neurona sensorial que hace posible la nocicepción: la terminación nerviosa capaz de detectar un estímulo mecánico, térmico o químico con potencial de dañar el tejido y convertirlo en una señal eléctrica que el sistema nervioso puede interpretar. Los receptores especializados en el tacto o la temperatura habituales responden de forma proporcional al estímulo; el nociceptor, en cambio, permanece inactivo hasta que ese estímulo supera un umbral elevado.

Qué es un nociceptor

Charles Scott Sherrington acuñó el término en 1906, formándolo sobre las mismas raíces latinas que dieron nocicepción: nocere (dañar, perjudicar) y capere (coger, recibir), con el sufijo agente -tor. El resultado equivale, en sentido literal, a "el que capta el daño". La voz inglesa nociceptive ya circulaba desde 1904 en la literatura científica; Sherrington la retomó dos años después para nombrar al receptor mismo.

Es una neurona sensorial primaria, no un órgano de los sentidos independiente. Se trata del extremo periférico de una fibra aferente cuyo cuerpo celular reside en el ganglio de la raíz dorsal o, en el caso de la cara, en el ganglio trigémino.

Localización y estructura

Los nociceptores son, en su inmensa mayoría, terminaciones nerviosas libres: carecen de la cápsula especializada que rodea a otros receptores sensoriales, como los corpúsculos de Meissner o de Pacini. Se distribuyen por la piel, el periostio, las superficies articulares, los músculos, las meninges y algunos órganos internos, aunque no de forma homogénea. La piel concentra la mayor densidad de nociceptores de todo el organismo; las estructuras profundas y viscerales están mucho peor representadas, lo que explica en buena medida por qué el dolor originado en ellas resulta más difuso y peor localizado que el cutáneo.

Hay una excepción notable dentro del propio sistema nervioso central. El parénquima cerebral carece de nociceptores, aunque las meninges que lo envuelven sí están profusamente inervadas; de ahí que buena parte del dolor que atribuimos "a la cabeza" nazca en realidad en esas cubiertas y no en el tejido nervioso propiamente dicho.

Clasificación de los nociceptores

Según el tipo de fibra que los conecta con el sistema nervioso central, se distinguen dos grandes grupos. Los nociceptores de fibra A-delta, mielinizados y de mayor calibre, conducen el impulso entre 5 y 30 metros por segundo y son responsables de la sensación rápida y bien localizada que sigue a un estímulo lesivo intenso. Los de fibra C, amielínicos y mucho más finos, conducen por debajo de los 2 metros por segundo; representan, según distintas series, hasta el 80 % de los nociceptores periféricos, y son los responsables de una sensación posterior, más lenta, difusa y prolongada.

Por el tipo de estímulo al que responden, la clasificación distingue varios subtipos. Los mecanorreceptores de umbral alto solo se activan ante presión o estiramiento intensos, muy por encima del rango que detectan los mecanorreceptores del tacto normal. Los nociceptores mecano-térmicos responden tanto a la presión excesiva como al calor por encima de unos 43 grados o al frío intenso. Los polimodales, con fibra C en su mayoría, reaccionan indistintamente a estímulos mecánicos, térmicos y químicos, entre ellos mediadores liberados por el propio tejido dañado, como la bradicinina o la histamina. Existe además un grupo llamado nociceptores silentes: permanecen eléctricamente inactivos en condiciones normales y solo empiezan a responder cuando el tejido circundante entra en un estado inflamatorio.

Diferenciación con otros receptores sensoriales

El rasgo que separa a un nociceptor de un mecanorreceptor o un termorreceptor convencionales no es tanto el tipo de energía que detecta como el umbral necesario para activarlo. Un mecanorreceptor de bajo umbral, como los que sostienen el sentido del tacto fino, dispara con presiones mínimas y de forma proporcional a su intensidad. Un nociceptor mecánico, en cambio, permanece silencioso hasta que esa misma presión alcanza magnitudes capaces de dañar el tejido. Ocurre algo parecido con la temperatura: el termorreceptor convencional informa de forma continua sobre el calor o el frío ambientales, mientras que el nociceptor térmico entra en juego solo en los extremos, por encima o por debajo de los límites que el tejido puede tolerar sin lesionarse.

Hay, además, una diferencia estructural. Los mecanorreceptores de bajo umbral suelen alojarse en cápsulas especializadas (los corpúsculos de Meissner, Pacini o Ruffini, entre otros) que modulan mecánicamente el estímulo antes de que llegue a la terminación nerviosa. El nociceptor carece de esa cobertura: es una terminación desnuda, sin intermediarios estructurales entre el tejido y la fibra.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra nociceptor?

Del latín nocere (dañar) y capere (coger), con el sufijo agente -tor. La acuñó Charles Scott Sherrington en 1906, poco después de que el adjetivo nociceptive empezara a circular en la literatura científica en inglés.

¿Es lo mismo un nociceptor que un receptor del dolor?

Depende del rigor con que se use la expresión. En el lenguaje divulgativo, "receptor del dolor" es sinónimo habitual de nociceptor, y no resulta incorrecto. En sentido estricto, sin embargo, el nociceptor detecta el estímulo potencialmente dañino, no el dolor: la experiencia dolorosa se genera después, en estructuras del sistema nervioso central muy alejadas de la terminación periférica.

¿Dónde hay más nociceptores en el cuerpo?

En la piel. Es el tejido con mayor densidad de terminaciones nociceptivas de todo el organismo, muy por delante de estructuras profundas como las articulaciones o las vísceras.

¿En qué se diferencia un nociceptor de un mecanorreceptor o un termorreceptor?

Sobre todo en el umbral de activación. Mientras que el mecanorreceptor y el termorreceptor de uso general están diseñados para informar de forma continua sobre estímulos dentro del rango habitual, como el roce de la ropa o la temperatura ambiente, el nociceptor permanece inactivo hasta que ese mismo tipo de estímulo alcanza una intensidad capaz de lesionar el tejido. La diferencia estructural acompaña a la funcional: los primeros suelen tener cápsulas especializadas, mientras que el nociceptor es, casi siempre, una terminación nerviosa libre.

Referencias

  1. International Association for the Study of Pain. IASP Terminology.
  2. Manual MSD versión para profesionales. Generalidades sobre el dolor.
  3. Bases fisiopatológicas del dolor. Revista de la Sociedad Peruana de Medicina Interna.
  4. Actualización en la clasificación y fisiología de los nociceptores. Cirugía Andaluza.

Entradas relacionadas

  • Nocicepción: el proceso completo de detección y codificación del daño en el que participa el nociceptor.
  • Mecanorreceptor: el receptor sensorial de bajo umbral encargado del tacto y la presión ordinarios.
  • Termorreceptor: el receptor especializado en el calor y el frío dentro del rango no lesivo.
  • Estímulo nociceptivo: el agente capaz de activar un nociceptor y desencadenar la nocicepción.
  • Reflejo nociceptivo: la respuesta motora involuntaria que puede seguir a la activación de un nociceptor.

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