DICCIONARIO MÉDICO
Respuesta
Respuesta es, en el vocabulario médico, la reacción medible de un organismo, un órgano o un sistema ante un estímulo que puede ser físico, químico, biológico, farmacológico o aprendido. El término se especializa según la disciplina que lo use: no describe lo mismo la respuesta de un tumor a la quimioterapia que la respuesta salival de un perro ante una campana. Viene del latín respondere, formado sobre spondere, "prometer" o "comprometerse", con el prefijo re-. La misma raíz, a través de su participio sponsus, dio esposo y esponsales: casarse y responder comparten un antepasado común, el compromiso que se contrae ante otro. El verbo responder está documentado en castellano desde 1495, en el primer Vocabulario español-latino que se conserva. El sustantivo respuesta guarda además un fósil gramatical. Su forma procede del antiguo participio irregular respuesto, el mismo tipo de formación que dio puesto a partir de poner. El verbo acabó regularizándose (responder hace hoy respondido), pero el sustantivo se quedó fijado en la forma vieja. Por eso respuesta no se parece al verbo del que sale. Reaccionar sigue un camino distinto. Viene de agere, "actuar", y entró en la física del siglo XVII para describir una fuerza que se opone a otra; a la química no llegó hasta 1836. Reaccionar es mecánico, casi siempre automático. Responder arrastra la idea de un compromiso, de algo que se evalúa. Por eso en medicina se habla de reacción alérgica y de respuesta inmunitaria para el mismo sistema de defensa, según se mire el estallido inmediato o el proceso que se puede medir y seguir en el tiempo. En oncología, la respuesta a un tratamiento se clasifica con criterios estandarizados que distinguen la respuesta completa de la respuesta parcial, la enfermedad estable y la progresión. En psicología del aprendizaje, Iván Pávlov dio el mismo nombre a un fenómeno completamente distinto: la respuesta condicionada, la que se adquiere por asociación repetida entre dos estímulos, frente a la respuesta no condicionada, la que no requiere aprendizaje previo. La fisiología añade una tercera acepción con la respuesta de estrés, el conjunto de cambios hormonales y nerviosos que prepara al organismo frente a una amenaza percibida. La inmunología reserva el término para la respuesta inmunitaria, la reacción coordinada de defensa frente a un agente extraño, y para la respuesta humoral, la rama de esa defensa que depende de los anticuerpos. Cuatro campos, cuatro fenómenos, una sola palabra. No, aunque el habla cotidiana los use como sinónimos sin ningún problema. La diferencia es más lingüística que clínica, pero explica por qué ciertos términos compuestos suenan naturales y otros no: se dice reacción alérgica y respuesta inmunitaria para describir la actividad del mismo sistema, nunca al revés. Porque conserva una forma que el resto del verbo abandonó. El antiguo participio irregular de responder era respuesto, tal y como puesto lo es de poner o impreso de imprimir; el uso de esa forma como participio se considera hoy incorrecto y ha sido sustituido por respondido. El sustantivo respuesta, sin embargo, nunca se actualizó: se formó sobre el participio antiguo y ahí se quedó, congelado desde antes de que el verbo se regularizara. Es un proceso habitual en español, el mismo que explica por qué convicto no tiene nada que ver con convencido aunque los dos vengan de convencer. Quien muestra la reacción esperada frente a un tratamiento, un fármaco o una prueba diagnóstica. El término se usa por oposición a "no respondedor", una clasificación binaria que no equivale por sí sola a un pronóstico ni a la gravedad de la enfermedad de base.Qué significa la palabra
Los principales sentidos clínicos del término
Preguntas frecuentes
¿Respuesta y reacción significan lo mismo?
¿Por qué "respuesta" no se parece al verbo "responder"?
¿Qué es un paciente "respondedor"?
Referencias
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