DICCIONARIO MÉDICO
Impulso
Un impulso es, en su sentido más amplio, un empuje breve que pone algo en marcha. En medicina la palabra se reparte entre varios significados: el impulso nervioso, que es la señal que recorre el nervio; el impulso entendido como empuje interno que precede a una acción; y el impulso apical, el golpe del corazón contra el pecho en cada latido. El hilo que los une es la idea de una fuerza que impele. Viene del latín impulsus, participio de impellere, verbo que combina in- («contra, sobre») y pellere («empujar, golpear»). La imagen de partida es la de un empujón: algo breve e intenso que desencadena movimiento. Sobre esa base, la medicina emplea el término en tres terrenos distintos, la neurofisiología, la psicología y la exploración del corazón, que conviene recorrer por separado porque tienen poco que ver entre sí. Es la señal eléctrica que recorre una neurona y lleva información de un punto a otro del sistema nervioso. Se genera en el cuerpo de la célula y viaja a lo largo de su prolongación hasta las terminaciones, donde se comunica con la siguiente. En rigor electrofisiológico, esa señal se denomina potencial de acción; «impulso nervioso» es el nombre más frecuente en el lenguaje clínico y divulgativo. Cómo se propaga a lo largo de la fibra, con sus variantes según haya o no mielina, se detalla en la entrada sobre la conducción del impulso nervioso. En psicología, un impulso es una tendencia súbita a llevar a cabo una acción, a veces difícil de contener. Empuja hacia una conducta concreta antes de que la reflexión intervenga. Guarda parentesco con el instinto, aunque no se confunde con él: ya en 1890 William James señaló que todos los instintos son impulsos, pero no todo impulso es instintivo, porque la razón y el aprendizaje también los modelan. Tener un impulso concreto no equivale a ser impulsivo. Lo primero es un episodio; lo segundo, una manera de ser. Cuando alguien cede con facilidad y de forma repetida a esos empujes, se habla de impulsividad. Y cuando el empuje llega a imponerse de manera persistente sobre la voluntad, la psiquiatría reúne varios cuadros bajo el nombre de trastornos del control de los impulsos, entre ellos la cleptomanía o la ludopatía. Aquí el término vuelve a lo físico. El impulso apical, también llamado latido de la punta o choque de la punta, es el movimiento que la punta del ventrículo izquierdo produce al chocar contra la pared del tórax al comienzo de cada sístole. El explorador puede verlo y palparlo, y su posición y su fuerza informan sobre el corazón sin necesidad de aparatos. Este sentido se desarrolla en la entrada latido de la punta. Procede del latín impulsus, de impellere, «empujar». La idea central es la de una fuerza breve que impele a moverse. De ahí derivan impulsivo e impulsividad. Vienen a describir la misma señal. «Potencial de acción» es el término técnico que emplea la electrofisiología; «impulso nervioso» es la denominación más habitual en la práctica y en la divulgación. Ambos nombran la onda eléctrica que viaja por la neurona. No. Un impulso es un empuje aislado hacia la acción, algo que le ocurre a cualquiera. Ser impulsivo es tener la tendencia estable a ceder ante esos empujes sin apenas pensarlo. El latido de la punta del corazón: el golpe que el ventrículo izquierdo da contra el pecho en cada contracción. Se percibe a la vista y al tacto durante la exploración del tórax.Qué es un impulso
El impulso nervioso
El impulso psíquico
El impulso apical
Preguntas frecuentes
¿Qué significa la palabra impulso?
¿Impulso nervioso y potencial de acción son lo mismo?
¿Tener un impulso es lo mismo que ser impulsivo?
¿Qué es el impulso apical?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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