DICCIONARIO MÉDICO
Hemospermia
La hemospermia, también llamada hematospermia, es la presencia de sangre en el semen. En la mayoría de los casos responde a una inflamación banal de la próstata o de las vesículas seminales y desaparece por sí sola. Su aspecto suele alarmar a quien la descubre, pero rara vez esconde una enfermedad grave, sobre todo en los varones jóvenes. La hemospermia es la aparición de sangre en el líquido seminal. El término procede del griego αἷμα (haîma), sangre, y σπέρμα (spérma), semilla o simiente, y convive con un sinónimo casi idéntico, hematospermia, que muchos textos usan de manera intercambiable. La sangre puede teñir el semen de rojo vivo cuando es reciente o darle un tono pardo cuando lleva más tiempo. No es un hallazgo nuevo. Médicos como Hipócrates, Galeno o Morgagni ya lo describieron hace siglos, y el primer caso publicado en Estados Unidos data de 1894. Durante mucho tiempo se atribuyó a la abstinencia prolongada o a la actividad sexual intensa, hasta que las técnicas de imagen permitieron precisar mejor su origen. El semen se forma a lo largo de un recorrido con varias estaciones. Los espermatozoides salen del epidídimo, avanzan por el conducto deferente y se mezclan con las secreciones de las vesículas seminales, la próstata y las glándulas bulbouretrales antes de salir por la uretra. Una lesión que sangre en cualquiera de esos puntos puede acabar tiñendo el semen. Por eso, aunque la imagen impresione, la sangre suele proceder de las estructuras que aportan la mayor parte del líquido: la próstata y, muy en particular, las vesículas seminales. En buena parte de los casos no se identifica ninguna causa concreta; se habla entonces de hemospermia idiopática, que tiende a resolverse sola en unos días o semanas. Entre las causas reconocibles predominan las inflamaciones e infecciones de la vía seminal, como la prostatitis, la uretritis o la inflamación de las vesículas seminales. También intervienen a veces los cálculos y quistes de esas glándulas, los traumatismos de la zona o las maniobras médicas sobre la próstata. A partir de los cuarenta años conviene tener presentes otras posibilidades, entre ellas las enfermedades de la próstata. Y en quienes han viajado a regiones donde es endémica, un parásito, el esquistosoma (Schistosoma haematobium), puede afectar a la vía urinaria y seminal. Conviene separar la hemospermia de la hematuria, que es la presencia de sangre en la orina. Las dos asustan por igual, pero proceden de compartimentos distintos y apuntan a causas diferentes. Hay, además, un detalle práctico: lo que parece sangre en el semen procede a veces de la pareja sexual, algo que merece descartarse antes de seguir adelante. Une dos raíces griegas: αἷμα (haîma), sangre, y σπέρμα (spérma), semilla o simiente, que en el lenguaje médico designa el semen. La traducción literal, sangre en el semen, coincide por completo con lo que describe. Su sinónimo hematospermia comparte el mismo origen. Casi nunca. En la mayoría de los varones, sobre todo en los menores de cuarenta años, es un fenómeno benigno y pasajero que se agota por sí solo. La atención se pone en los casos que se repiten o se prolongan, o en las edades más avanzadas, donde el abanico de causas es más amplio. Sí. Son dos nombres para el mismo hallazgo, la sangre en el semen, y se emplean indistintamente en la literatura médica. No. A veces el semen presenta un color rojizo o pardo evidente, pero en otras ocasiones la sangre es microscópica y se descubre por casualidad al analizar una muestra en un espermiograma.Qué es la hemospermia
De dónde procede la sangre
Por qué aparece
Hemospermia y hematuria: no confundir
Preguntas frecuentes
¿Qué significa la palabra hemospermia?
¿Es peligrosa la sangre en el semen?
¿Es lo mismo hemospermia que hematospermia?
¿Siempre se ve la sangre a simple vista?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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