DICCIONARIO MÉDICO

Semen

El semen es el líquido viscoso y blanquecino que se expulsa a través de la uretra durante la eyaculación, formado por los espermatozoides procedentes de los testículos y por el plasma seminal que aportan varias glándulas del aparato reproductor masculino. Menos de una décima parte de su volumen corresponde a células; casi todo lo demás es la secreción glandular que las transporta y las nutre.

Qué es el semen

La palabra procede del latín semen, genitivo seminis, formado sobre el verbo serere (sembrar) con el sufijo -men, que en latín indica instrumento o resultado, el mismo que aparece en certamen o examen. Durante toda la latinidad clásica, semen designó la semilla vegetal o, en sentido figurado, el origen de cualquier cosa; nunca se aplicó al fluido masculino, que los romanos nombraban con otras voces. El uso médico actual del término se documenta en castellano solo desde comienzos del siglo XV.

El sinónimo esperma sigue un camino distinto: llega del griego sperma, derivado del verbo speiro (yo siembro), una raíz distinta de la latina aunque con idéntico significado de fondo. Ambas lenguas, por separado, acabaron describiendo la misma realidad biológica con la misma metáfora agrícola.

Quien primero describió con detalle lo que hoy llamamos espermatozoides fue Anton van Leeuwenhoek, en una carta de noviembre de 1677 a la Royal Society de Londres. Un estudiante de medicina, Johan Ham, le había mostrado antes unos "animálculos" que creía producto de la putrefacción del semen; Leeuwenhoek, en cambio, sostuvo que formaban parte normal del fluido, y llegó a proponer, sin poder comprobarlo, que eran ellos los que penetraban en el óvulo.

Composición

Del volumen total de un eyaculado, entre un cinco y un diez por ciento corresponde a espermatozoides. El resto es plasma seminal, un fluido que no procede de una sola fuente sino de la suma de varias secreciones glandulares, cada una con una función distinta. Las vesículas seminales aportan la fracción mayor, en torno al sesenta por ciento del volumen, rica en fructosa (el combustible energético del espermatozoide) y en prostaglandinas. La próstata añade otro veinte a treinta por ciento, con un contenido característico de ácido cítrico, fosfatasa ácida, cinc y una proteasa que resultará clave más adelante, el antígeno prostático específico.

Una fracción mucho menor, apenas un cinco por ciento del volumen, procede de las glándulas bulbouretrales (o de Cowper) y de las glándulas periuretrales de Littre, cuyas secreciones lubrican la uretra y neutralizan su acidez residual antes incluso de que se produzca la eyaculación. El pH resultante de la mezcla se sitúa entre 7,2 y 8,0, ligeramente alcalino, lo que ayuda a contrarrestar la acidez natural de la vagina.

Coagulación y licuefacción

El semen recién eyaculado no es líquido, sino un gel. Esa consistencia inicial se debe a la semenogelina, una proteína secretada por las vesículas seminales que forma una red capaz de atrapar a los espermatozoides e impedir, de paso, que inicien de forma prematura los cambios que necesitan para fecundar. El gel no dura mucho: en torno a veinte minutos después de la eyaculación, el antígeno prostático específico, la misma proteasa que aporta la próstata, fragmenta la semenogelina y disuelve la red, con lo que el semen recupera la fluidez y los espermatozoides quedan libres para moverse.

Diferenciación con esperma y espermatozoide

En el uso corriente, semen y esperma funcionan como sinónimos casi intercambiables, y así los recogen los diccionarios generales. La imprecisión aparece cuando se confunden con espermatozoide, que designa exclusivamente a la célula reproductora masculina, no al fluido que la transporta. Un eyaculado sin espermatozoides sigue siendo semen, del mismo modo que un cultivo de espermatozoides aislados en el laboratorio no constituye semen en sentido estricto, porque le falta el plasma seminal.

Preguntas frecuentes

¿"Semen" significó alguna vez lo mismo en latín que ahora en español?

No. En latín clásico, semen era la semilla de una planta o, en sentido figurado, el origen de algo; el significado biológico que hoy le damos en español es una ampliación tardía, documentada desde el siglo XV.

¿Quién descubrió los espermatozoides?

Anton van Leeuwenhoek, en 1677, a partir de una observación que le había comunicado antes el estudiante de medicina Johan Ham.

¿De qué color es el semen y por qué?

Blanco o ligeramente amarillento. El tono lechoso procede sobre todo de la secreción prostática, mientras que el matiz amarillo se debe a las flavinas presentes en el líquido de las vesículas seminales.

¿Por qué el semen se vuelve gelatinoso justo después de eyacular y luego se licua?

Porque la semenogelina de las vesículas seminales forma primero una red que atrapa a los espermatozoides, y el antígeno prostático específico la desmonta minutos después, liberándolos.

Referencias

  1. MedlinePlus. Análisis de semen. medlineplus.gov
  2. Wikipedia. Semenogelina. es.wikipedia.org
  3. Etymonline. Semen. etymonline.com
  4. Karamanou, M. et al. Anton van Leeuwenhoek (1632-1723): father of micromorphology and discoverer of spermatozoa. Revista Argentina de Microbiología. researchgate.net

Entradas relacionadas

  • Espermatozoide. Célula reproductora masculina que el semen transporta y nutre, distinta del fluido que la contiene.
  • Vesícula seminal. Glándula que aporta la mayor parte del volumen del plasma seminal, incluida la semenogelina responsable de la coagulación inicial.
  • Próstata. Glándula que añade al semen ácido cítrico, cinc y el antígeno prostático específico encargado de licuarlo.
  • Espermiograma. Análisis de laboratorio que evalúa el volumen, la concentración y la movilidad de los espermatozoides en una muestra de semen.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
Infografías realizadas con https://BioRender.com

© Clínica Universidad de Navarra 2026