DICCIONARIO MÉDICO
Líquido seminal
El líquido seminal es la fracción líquida del semen, el medio en el que se encuentran suspendidos los espermatozoides. Procede de las secreciones de las glándulas sexuales masculinas accesorias, sobre todo de las vesículas seminales y la próstata, y aporta la mayor parte del volumen del eyaculado. Su función es nutrir, proteger y transportar a los espermatozoides. El líquido seminal es el componente acelular del semen: todo lo que queda cuando se retiran los espermatozoides. Conviene precisar la terminología, porque en el lenguaje corriente semen y líquido seminal se usan como equivalentes y no lo son del todo. El semen es el conjunto completo del eyaculado; el líquido seminal es solo su parte fluida, también llamada plasma seminal. Los espermatozoides representan menos del diez por ciento del volumen. El resto es líquido. El adjetivo procede del latín seminalis, "relativo a la semilla", derivado de semen, seminis ("semilla, simiente"). La raíz se remonta al indoeuropeo *seh1-, "sembrar", la misma que está detrás de sembrar, simiente o diseminar. En latín clásico semen designaba ante todo la semilla vegetal, la que se esparce a voleo por el campo; su aplicación al fluido reproductor masculino es un desplazamiento posterior del significado. La metáfora agrícola, la del varón que "siembra", ha resultado longeva. El líquido seminal no se produce en un único lugar. Es una mezcla de secreciones que se combinan en el momento de la eyaculación, y cada glándula aporta una fracción con características propias. Las vesículas seminales contribuyen con la mayor parte del volumen, en torno al sesenta por ciento o algo más. Su secreción es viscosa, de reacción alcalina y rica en fructosa, el azúcar que servirá de combustible a los espermatozoides. La próstata añade entre un veinte y un treinta por ciento del volumen. El líquido prostático es más fluido, ligeramente ácido, y contiene enzimas como la fosfatasa ácida y sustancias que intervienen en la licuefacción del semen tras la eyaculación. Las glándulas bulbouretrales, o glándulas de Cowper, aportan un volumen pequeño de secreción alcalina que precede a la eyaculación y lubrica y neutraliza la uretra. Los testículos y el epidídimo contribuyen apenas con un cinco por ciento. Dicho de otro modo: lo que se produce en el testículo es la célula, no el líquido que la acompaña. El agua es el componente mayoritario y actúa como disolvente y vehículo. Sobre esa base se disponen los demás elementos. La fructosa es la fuente energética principal de los espermatozoides. Las proteínas, muy abundantes en la fracción de las vesículas seminales, participan en la protección celular y en la regulación del entorno. Entre ellas figuran las espermadhesinas, glicoproteínas implicadas en la interacción con el ovocito y en la protección frente a la aglutinación. El pH global del semen es ligeramente alcalino. Esa alcalinidad no es un dato menor: contrarresta la acidez de las secreciones y del tracto que los espermatozoides deben atravesar, y sin ella su movilidad se vería comprometida. El plasma seminal, además, transporta señales moleculares (citoquinas, microARN) cuyo papel en la fisiología reproductiva se sigue estudiando. La función del conjunto puede resumirse en tres verbos: nutre, protege y transporta. Del latín seminalis, "relativo a la semilla", y este de semen, seminis, "semilla". En el latín de Roma la voz se refería a la simiente de las plantas, no al fluido masculino, sentido que adquirió más tarde. De la misma familia proceden simiente, sembrar y diseminar. No exactamente. El semen es el eyaculado completo, con espermatozoides incluidos. El líquido seminal, o plasma seminal, es solo la parte fluida, sin las células. Los espermatozoides suponen menos del diez por ciento del volumen; el resto es líquido seminal. Las vesículas seminales. Aportan alrededor del sesenta por ciento del volumen, una secreción alcalina y rica en fructosa. La próstata añade entre el veinte y el treinta por ciento, y las glándulas bulbouretrales una fracción menor. El testículo, donde se forman los espermatozoides, apenas contribuye al volumen líquido. Es el combustible de los espermatozoides. Estos necesitan energía para desplazarse, y la fructosa aportada por las vesículas seminales es su principal fuente. Su ausencia o su descenso puede tener valor informativo sobre el funcionamiento de estas glándulas.Qué es el líquido seminal
De dónde procede: las glándulas que lo forman
Composición y función
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra seminal?
¿Es lo mismo semen que líquido seminal?
¿Qué glándula produce más cantidad?
¿Para qué sirve la fructosa del semen?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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