DICCIONARIO MÉDICO
Gonadoblastoma
El gonadoblastoma es una neoplasia gonadal infrecuente compuesta por una mezcla de células germinales inmaduras y células del estroma del cordón sexual. Aparece de forma casi exclusiva en gónadas disgenéticas de individuos portadores de material genético del cromosoma Y, y se considera una lesión in situ con capacidad de transformación hacia tumores germinales malignos. Se trata de un tumor gonadal poco habitual que combina dos estirpes celulares: células germinales primitivas de gran tamaño y células del cordón sexual semejantes a las de Sertoli inmaduras o a las de la granulosa. Esta doble composición lo convierte en una entidad singular dentro de la clasificación de las neoplasias gonadales, ya que no encaja limpiamente ni entre los tumores de células germinales puros ni entre los del estroma gonadal. A efectos prácticos, la OMS lo incluye en la categoría de tumores mixtos de células germinales y del estroma del cordón sexual. Robert E. Scully describió el gonadoblastoma en 1953, en un artículo publicado en la revista Cancer, donde lo definió como un tumor emparentado con el disgerminoma pero capaz de producir hormonas sexuales. En 1970, el propio Scully publicó una revisión de 74 casos que estableció los criterios histopatológicos que siguen vigentes. El nombre reúne tres formantes griegos: γονάς, γονάδος (gonás, gonádos, «glándula reproductora»), βλαστός (blastós, «germen, brote») y el sufijo -ωμα (-ōma, «masa tumoral»). La elección de blastós refleja el carácter embrionario de las células que lo componen: recuerdan a las de una gónada en formación que nunca completó su diferenciación. Más del 90 % de los individuos con gonadoblastoma portan material genético del cromosoma Y en su cariotipo. En 1987, David Page postuló la existencia de un locus oncogénico en el cromosoma Y al que denominó GBY (gonadoblastoma locus on the Y chromosome). Se trata, hasta donde se sabe, del único locus oncogénico identificado en este cromosoma. Estudios posteriores han localizado el locus GBY en la región pericentromérica del brazo corto del Y (Yp11.1) y han señalado al gen TSPY (testis-specific protein Y-encoded) como el principal candidato. En condiciones normales, TSPY participa en la proliferación y diferenciación de las células germinales masculinas. Cuando se expresa de forma ectópica en gónadas disgenéticas (es decir, gónadas que no han completado su desarrollo normal), la proteína TSPY acelera la transición G2/M del ciclo celular y facilita la proliferación descontrolada de las células germinales residuales. Las entidades clínicas asociadas con mayor frecuencia son la disgenesia gonadal pura 46,XY (conocida como síndrome de Swyer), la disgenesia gonadal mixta con mosaicismo 45,X/46,XY y el síndrome de Turner cuando existe material Y no detectado en el cariotipo convencional. Aproximadamente un 30 % de las personas con fenotipo femenino y material del cromosoma Y en sus gónadas desarrollarán un gonadoblastoma a lo largo de su vida, la mayoría antes de los 30 años. Al microscopio, el gonadoblastoma se organiza en nidos bien delimitados donde coexisten células germinales voluminosas, de citoplasma claro, y células del cordón sexual más pequeñas, con núcleos angulados y escaso citoplasma, dispuestas en empalizada en la periferia de los nidos. Entre ambas poblaciones celulares aparecen cuerpos hialinos esféricos compuestos por material de membrana basal, que son un rasgo histológico bastante característico. La calcificación focal es frecuente y, en ocasiones, extensa. Por sí solo, el gonadoblastoma se comporta como una lesión in situ: no infiltra tejidos adyacentes ni produce metástasis. El problema radica en su capacidad de dar origen a neoplasias germinales invasivas. Según las series publicadas, alrededor del 60 % de los gonadoblastomas coexisten con un componente de disgerminoma (o seminoma, si se emplea la nomenclatura testicular equivalente). Un porcentaje menor se asocia a otros tumores germinales: carcinoma embrionario, tumor del seno endodérmico o teratoma inmaduro. Es bilateral en cerca del 40 % de los casos. El disgerminoma comparte con el gonadoblastoma la presencia de células germinales primitivas, pero se compone exclusivamente de ellas, sin el componente de cordón sexual ni los cuerpos hialinos. Además, el disgerminoma puede surgir en gónadas normales, mientras que el gonadoblastoma se vincula de forma casi constante a gónadas con un defecto de desarrollo. Con los tumores del estroma del cordón sexual puros (tumores de células de Sertoli-Leydig, tumores de la granulosa) la confusión es menos probable, porque estos carecen del componente germinal. No obstante, en muestras pequeñas o cuando la calcificación ha obliterado gran parte del tejido, la inmunohistoquímica resulta determinante: las células germinales del gonadoblastoma expresan OCT3/4 y PLAP, marcadores ausentes en los tumores del cordón sexual puros. Del griego γονάς, γονάδος (gonás, «glándula reproductora, semilla»), βλαστός (blastós, «germen, brote embrionario») y -ωμα (-ōma, «tumor»). El componente blastós alude al aspecto inmaduro, casi embrionario, de las células que forman el tumor, como si la gónada hubiera quedado detenida en una fase temprana de su desarrollo. Estrictamente, no. El gonadoblastoma en sí mismo no infiltra ni metastatiza. Se clasifica como lesión in situ. Sin embargo, más de la mitad de los casos coexisten con un disgerminoma, que sí es maligno, y un porcentaje adicional se asocia a otros tumores germinales invasivos. Esa capacidad de transformación explica que, en la práctica, se maneje con los mismos criterios de vigilancia que una neoplasia maligna. En muy contados casos, sí. Se han descrito gonadoblastomas en personas con cariotipo 46,XX aparentemente normal, pero son una rareza dentro de una entidad ya de por sí infrecuente. En la gran mayoría de los pacientes se detecta material del cromosoma Y, ya sea en el cariotipo convencional, en mosaicismos crípticos o mediante técnicas moleculares más sensibles. El síndrome de Swyer es una disgenesia gonadal pura con cariotipo 46,XY y fenotipo femenino. Las gónadas no se han diferenciado en ovarios ni en testículos funcionales y persisten como cintillas fibrosas (streak gonads). En estas gónadas disgenéticas, el riesgo de desarrollar un gonadoblastoma se estima entre el 25 y el 30 %, lo que convierte al síndrome de Swyer en una de las asociaciones clínicas más relevantes de este tumor. Si desea profundizar en conceptos asociados al gonadoblastoma, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el gonadoblastoma
El locus GBY y la dependencia del cromosoma Y
Composición histológica y potencial de transformación
Diferenciación con el disgerminoma y otros tumores gonadales
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra gonadoblastoma?
¿Es un tumor maligno?
¿Puede aparecer en personas con cariotipo 46,XX?
¿Qué relación tiene con el síndrome de Swyer?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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