DICCIONARIO MÉDICO
Célula germinal
La célula germinal es aquella destinada a originar los gametos: espermatozoides en el varón y ovocitos en la mujer. Las células somáticas no pueden hacerlo; las germinales son las únicas del organismo capaces de realizar meiosis, el tipo de división celular que reduce a la mitad la dotación cromosómica y hace posible la transmisión de material genético de una generación a otra. En su sentido más amplio, el término abarca toda la línea celular que, partiendo de las células germinales primordiales del embrión, desemboca en los gametos maduros. Esta línea se denomina línea germinal, y su continuidad ininterrumpida a lo largo de las generaciones garantiza la herencia biológica. El adjetivo germinal procede del latín germen, germinis (brote, semilla), una imagen que recoge con bastante fidelidad la idea de célula portadora del potencial reproductivo del organismo. Ya en el siglo XIX, August Weismann distinguió formalmente entre plasma germinal (la línea que pasa de padres a hijos) y plasma somático (el resto de las células del cuerpo), una separación conceptual que sigue vigente. Las células germinales primordiales (CGP) no se originan en las gónadas. Aparecen hacia la tercera semana del desarrollo embrionario en la pared del saco vitelino, cerca del alantoides, y a partir de la cuarta o quinta semana inician una migración activa hacia las crestas genitales, los esbozos de lo que serán testículos u ovarios. Durante ese trayecto proliferan por mitosis, de modo que el número de CGP que alcanza las gónadas es considerablemente mayor que el número inicial. Una vez asentadas en la gónada, las CGP se integran en su estructura y su destino difiere según el sexo. En el testículo fetal quedan englobadas en los cordones seminíferos, rodeadas por las células de Sertoli, y permanecen en reposo mitótico hasta la pubertad. En el ovario fetal, las CGP proliferan, se convierten en ovogonias e inician la primera división meiótica antes del nacimiento, pero se detienen en profase I; la meiosis no se completará hasta décadas después, con cada ovulación. En el testículo, la espermatogénesis se pone en marcha con la pubertad y continúa, en condiciones normales, a lo largo de toda la vida adulta. Las espermatogonias (células germinales que han sobrevivido al período de quiescencia) se dividen por mitosis y, sucesivamente, por meiosis, para dar lugar a espermatocitos primarios, secundarios y finalmente espermátidas, que se transforman en espermatozoides durante la espermiogénesis. Un ciclo completo dura aproximadamente 64 días. En el ovario, la cronología es radicalmente distinta. La reserva de ovocitos primarios queda fijada antes del nacimiento, de forma que la mujer nace con todos los ovocitos primarios que tendrá a lo largo de su vida, detenidos en la profase I de la meiosis. Con cada ciclo menstrual, uno (o, en ocasiones, más de uno) reanuda la división meiótica; la meiosis II solo se completa si hay fecundación. Esa asimetría temporal entre la gametogénesis masculina y femenina tiene consecuencias prácticas evidentes en el ámbito de la biología reproductiva. Todas las células del organismo que no pertenecen a la línea germinal se denominan células somáticas. La distinción no es trivial: las mutaciones que se producen en las células germinales pueden transmitirse a la descendencia, mientras que las mutaciones somáticas mueren con el individuo. Por eso la línea germinal dispone de mecanismos de reparación del ADN particularmente eficaces, que reducen (sin eliminar del todo) la acumulación de errores genéticos hereditarios. Del latín germen, germinis, que significa brote o semilla. Desde el siglo XIX, tras los trabajos de August Weismann, se emplea para designar la línea celular encargada de la reproducción, en contraposición a las células somáticas. No exactamente. El gameto (espermatozoide u ovocito maduro) es el producto final de la diferenciación de las células germinales. El término «célula germinal» engloba también a los precursores que todavía no han completado la meiosis: espermatogonias, espermatocitos, ovogonias, ovocitos primarios. Sí. La proliferación anómala de células germinales puede originar tumores de células germinales, que se localizan con mayor frecuencia en las gónadas (testículo u ovario), aunque a veces aparecen en localizaciones extragonadales como el mediastino o el sistema nervioso central. Depende del contexto. Las espermatogonias troncales funcionan como células madre de la línea germinal masculina, ya que se autorrenuevan y generan la progenie que completa la espermatogénesis. En ese sentido limitado, ciertas células germinales son células madre, pero el término «célula madre» abarca muchas otras poblaciones celulares del organismo. Si desea profundizar en conceptos asociados a la célula germinal, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la célula germinal
Origen embrionario y migración a las gónadas
Espermatogénesis y ovogénesis
Línea germinal y línea somática
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el término «germinal»?
¿La célula germinal es lo mismo que el gameto?
¿Las células germinales pueden dar lugar a tumores?
¿Es lo mismo célula germinal que célula madre?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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