DICCIONARIO MÉDICO
Gonadectomía
La gonadectomía es la intervención quirúrgica consistente en la extirpación de una o ambas gónadas. Cuando se extirpa un testículo, la intervención se denomina orquiectomía; cuando se extirpa un ovario, ooforectomía. El término se forma con el griego γονάς (gonás, glándula sexual) y ἐκτομή (ektomḗ, «escisión, corte»). Se trata de un concepto genérico que engloba dos procedimientos concretos según el sexo del paciente: la orquiectomía (extirpación testicular) y la ooforectomía (extirpación ovárica). En la práctica clínica se emplea con más frecuencia el nombre específico de cada operación, pero el vocablo gonadectomía resulta útil cuando se quiere aludir al acto quirúrgico sin precisar el sexo, o cuando se describe el concepto en contextos como la endocrinología comparada o la investigación preclínica. La gonadectomía puede ser unilateral (se retira una sola gónada) o bilateral (se retiran ambas). Solo la bilateral produce una supresión completa de la función reproductiva y hormonal, que equivale a lo que históricamente se ha denominado castración quirúrgica. La gonadectomía unilateral, en cambio, preserva la función de la gónada contralateral, que suele compensar en gran medida la pérdida. Conviene distinguir la gonadectomía de la esterilización. Esterilizar implica anular la capacidad reproductiva sin necesariamente extirpar las gónadas (como ocurre con la vasectomía o la ligadura tubárica), mientras que la gonadectomía retira el órgano productor de gametos y, en la forma bilateral, anula también la producción de hormonas sexuales. En oncología, la orquiectomía radical es el abordaje de elección ante un tumor testicular de células germinales: se extirpa el testículo junto con el cordón espermático a través de una incisión inguinal, lo que permite además su estudio histopatológico completo. Para el cáncer de próstata avanzado, la orquiectomía bilateral subcapsular reduce la testosterona a niveles de castración, frenando el crecimiento tumoral. En la mujer, la ooforectomía bilateral profiláctica puede recomendarse a portadoras de mutaciones genéticas que elevan considerablemente el riesgo de cáncer de ovario. Fuera de la oncología, la gonadectomía se indica en situaciones de disgenesia gonadal con riesgo de malignización. Ciertos cariotipos que incluyen material del cromosoma Y presentan gónadas disgénicas con probabilidad elevada de desarrollar gonadoblastoma, y en esos casos la extirpación preventiva se plantea como medida de seguridad. Tras una gonadectomía bilateral, el organismo pierde su fuente principal de esteroides sexuales. En las mujeres premenopáusicas, la caída brusca de estrógenos provoca una menopausia quirúrgica inmediata, con sus manifestaciones vasomotoras y el riesgo a largo plazo de pérdida de masa ósea. En los varones, la ausencia de testosterona se traduce en fatiga, disminución de la masa muscular y alteraciones del metabolismo lipídico, entre otros efectos. La necesidad o no de instaurar terapia hormonal sustitutiva depende de la edad del paciente, la indicación de la cirugía y el perfil oncológico. Solo en parte. La gonadectomía bilateral equivale a la castración quirúrgica, pero el concepto de castración incluye además la castración química (administración de fármacos que suprimen la función gonadal sin extirpar el órgano) y la castración por radiación. Además, la gonadectomía unilateral no se considera castración. Sí, con un seguimiento médico adecuado. La reposición hormonal permite mantener la densidad ósea, el perfil metabólico y la calidad de vida dentro de parámetros aceptables.Qué es la gonadectomía
Variantes y terminología asociada
Indicaciones más frecuentes
Consecuencias endocrinas
Preguntas frecuentes
¿Gonadectomía y castración son sinónimos?
¿Puede una persona llevar una vida normal tras una gonadectomía bilateral?
Referencias
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