DICCIONARIO MÉDICO
Esterilización
La esterilización es el proceso por el cual se eliminan o destruyen todas las formas viables de microorganismos, incluidas las esporas bacterianas, de un objeto, superficie o medio. Constituye el nivel máximo de control microbiológico, por encima de la desinfección y la antisepsia, y es un requisito ineludible en la práctica quirúrgica, el laboratorio clínico y la industria farmacéutica. La voz procede del latín sterilis ("que no da fruto"), la misma raíz que esterilidad. Aplicada a la microbiología, "esterilizar" equivale a privar de vida microbiana un material. El sentido microbiológico se difundió en las últimas décadas del siglo XIX, cuando los trabajos de Louis Pasteur y Robert Koch demostraron que los microorganismos eran responsables de las infecciones y que su eliminación previa al acto quirúrgico reducía drásticamente la mortalidad. Conviene no confundir esterilización con asepsia. La asepsia es el conjunto de medidas destinadas a impedir que los microorganismos lleguen a un campo o una superficie; la esterilización es el acto concreto de destruirlos o retirarlos de un material ya contaminado. Una es prevención; la otra, eliminación. El más empleado en el medio hospitalario es el calor húmedo a presión, administrado mediante autoclave. El vapor de agua saturado a 121 °C y una atmósfera de sobrepresión durante 15 a 20 minutos destruye bacterias vegetativas, esporas, virus y hongos. La eficacia del método reside en que el vapor transfiere calor de forma mucho más eficiente que el aire seco: la desnaturalización de proteínas y la rotura de membranas se producen a menor temperatura y en menos tiempo que con calor seco. El calor seco se reserva para materiales que no toleran la humedad (polvos, aceites, vidrio cerrado). Se aplica en hornos a 160-180 °C durante una o dos horas. La incineración y el flameado directo, variantes extremas del calor seco, se utilizan en el laboratorio de microbiología para eliminar residuos o esterilizar asas de siembra, respectivamente. La radiación ionizante (rayos gamma procedentes de cobalto-60, haces de electrones acelerados) esteriliza materiales termosensibles a temperatura ambiente. Es el método estándar para el material sanitario de un solo uso que se comercializa preenvasado: jeringas, suturas, implantes. No deja residuos químicos y penetra a través del envase sellado. Para dispositivos médicos que no resisten el calor ni la radiación (endoscopios flexibles, ciertos materiales plásticos complejos), se recurre a agentes químicos gaseosos. El óxido de etileno, eficaz contra todos los microorganismos, fue durante décadas el estándar de la esterilización a baja temperatura, si bien requiere tiempos de aireación prolongados para eliminar residuos tóxicos del material tratado. El peróxido de hidrógeno en fase plasma ofrece una alternativa más rápida y con menor toxicidad residual; se ha convertido en la opción preferida en muchos hospitales para instrumental termolábil. La filtración a través de membranas con poros de 0,22 micrómetros se emplea para esterilizar líquidos y soluciones que se degradarían con el calor. No destruye los microorganismos: los retiene mecánicamente. Es el procedimiento de elección para preparaciones farmacéuticas parenterales, medios de cultivo con componentes termosensibles y ciertos hemoderivados. La diferencia entre estos tres conceptos es de grado, no de principio, pero tiene consecuencias prácticas. La esterilización elimina todas las formas viables, incluidas las esporas; la desinfección reduce la carga microbiana hasta un nivel que no suponga riesgo infeccioso, pero no garantiza la destrucción de esporas; la antisepsia aplica agentes antimicrobianos sobre tejidos vivos (piel, mucosas), donde la esterilización completa no es posible ni deseable. Elegir uno u otro nivel depende del uso que se va a dar al objeto. El instrumental quirúrgico que penetra en tejido estéril exige esterilización. Una superficie de trabajo en una sala de curas necesita desinfección de alto nivel. La piel del campo operatorio recibe antisepsia. No son intercambiables. Del latín sterilis, "que no da fruto", a través del adjetivo "estéril". La acepción microbiológica, referida a la eliminación de toda vida microbiana de un material, se consolidó a finales del siglo XIX con los avances de Pasteur y Koch en microbiología. El calor húmedo en autoclave, con vapor de agua a presión. Es rápido, eficaz, económico y no deja residuos tóxicos en el material tratado, siempre que este soporte las temperaturas requeridas (121-134 °C). No. La esterilización destruye toda forma de vida microbiana, incluidas las esporas bacterianas. La desinfección reduce la carga de gérmenes a un nivel seguro, pero no asegura acabar con las formas más resistentes. La diferencia es de grado, y por eso no son intercambiables en la práctica clínica. Depende del material. Cada método de esterilización tiene limitaciones. Ciertos plásticos se deforman con el calor; los dispositivos electrónicos se dañan con la radiación; los líquidos termosensibles se degradan en autoclave. Para cada caso existe un método adecuado, desde el óxido de etileno hasta la filtración por membrana. Si desea profundizar en conceptos asociados a la esterilización, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la esterilización
Métodos físicos
Métodos químicos y filtración
Diferenciación con desinfección y antisepsia
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra esterilización?
¿Cuál es el método de esterilización más utilizado en hospitales?
¿La esterilización y la desinfección son lo mismo?
¿Se puede esterilizar cualquier material médico?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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