DICCIONARIO MÉDICO
Esterilización
La esterilización es el proceso que destruye toda forma de vida microbiana presente en un objeto o un material, incluidas las esporas bacterianas, que son las más resistentes. Representa el grado máximo de eliminación de microorganismos, por encima de la limpieza y de la desinfección. Se aplica sobre todo al instrumental quirúrgico, al material de laboratorio y a los dispositivos que van a entrar en contacto con zonas estériles del cuerpo, y puede lograrse por calor, por radiación o mediante agentes químicos. La esterilización es el conjunto de procedimientos que eliminan por completo los microorganismos de un objeto o una superficie: bacterias, virus, hongos y —lo que la distingue de los procesos menos drásticos— también las esporas bacterianas, las formas de resistencia capaces de sobrevivir a condiciones extremas. Un material esterilizado se considera libre de toda vida microbiana viable. Esa exigencia de totalidad es lo que la separa de la desinfección, que reduce la carga de gérmenes sin garantizar que desaparezcan. El nombre no procede del griego, como el de la mayoría de los términos de este campo, sino del latín. Esterilizar deriva de estéril, del latín sterilis, "que no da fruto", voz emparentada con una antigua raíz que expresaba la idea de lo improductivo. De ahí nacen sus dos acepciones: hacer infecundo a un ser vivo y dejar un objeto sin vida microbiana. El significado microbiológico es el más reciente; se generaliza hacia finales del siglo XIX, cuando el descubrimiento de los microorganismos hizo patente la necesidad de eliminarlos del material médico. Conviene no confundir esta esterilización con la que priva a un ser vivo de la capacidad de reproducirse. Comparten origen y nombre, pero pertenecen a ámbitos distintos; del sentido reproductivo se ocupa la entrada esterilidad. Ningún método sirve para todo. La elección depende del material —si resiste o no el calor, si es sólido o líquido— y del nivel de seguridad exigido. Se agrupan en físicos y químicos. Entre los físicos, el más extendido es el calor húmedo: vapor de agua a presión en un autoclave, que destruye los microorganismos a temperaturas superiores a los cien grados. El calor seco, en hornos de aire caliente, exige temperaturas más altas y tiempos más largos, y se reserva para materiales que el vapor no penetra bien, como aceites o polvos. La radiación ionizante —rayos gamma o haces de electrones— esteriliza a escala industrial el material de un solo uso, como jeringas o guantes, sin recurrir al calor. Y la filtración, que no destruye los microorganismos sino que los retiene, permite tratar líquidos que el calor estropearía. Los métodos químicos entran en juego cuando el material no tolera el calor. El óxido de etileno, un gas que penetra en envoltorios y materiales porosos, se emplea con dispositivos electrónicos y plásticos delicados, aunque obliga a una larga aireación posterior por su toxicidad. El gas plasma de peróxido de hidrógeno ofrece una alternativa a baja temperatura. Para la inmersión de instrumental termosensible se recurre a agentes líquidos como el glutaraldehído o el ácido peracético. La esterilización ocupa el extremo de una escala. La desinfección reduce los microorganismos de objetos y superficies, pero no siempre acaba con las esporas, de modo que un material desinfectado no equivale a uno esterilizado. La antisepsia persigue un fin parecido sobre el tejido vivo, donde la esterilización no es viable: no se puede esterilizar la piel de un paciente sin destruirla. Y la asepsia es el objetivo general —un entorno sin gérmenes patógenos— al que la esterilización contribuye como una de sus herramientas más potentes. Del latín sterilis, "que no da fruto", a través del adjetivo estéril. De esa raíz salen sus dos acepciones: privar a un ser vivo de la capacidad de reproducirse y dejar un objeto sin vida microbiana. El sentido microbiológico se difundió a finales del siglo XIX, con el conocimiento de los microorganismos. No. La esterilización elimina toda forma de vida microbiana, incluidas las esporas; la desinfección rebaja la cantidad de gérmenes, pero no asegura acabar con las formas más resistentes. La diferencia es de grado, y por eso no son intercambiables. El calor húmedo, esto es, el vapor de agua a presión en autoclave. Es rápido, fiable y no deja residuos tóxicos, así que se emplea siempre que el material aguanta el calor y la humedad. Son cosas distintas que comparten nombre. La esterilización de la que trata esta entrada se aplica a objetos y materiales; la otra, de carácter reproductivo, designa los procedimientos que suprimen la fertilidad. Tienen el mismo origen latino, pero pertenecen a campos diferentes. Si desea profundizar en conceptos asociados a la esterilización, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la esterilización
Métodos de esterilización
Diferenciación con desinfección, antisepsia y asepsia
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra esterilización?
¿Es lo mismo esterilizar que desinfectar?
¿Cuál es el método más utilizado?
¿La esterilización de la anticoncepción es la misma?
Referencias
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