DICCIONARIO MÉDICO
Fosa cerebral
Las fosas cerebrales (o fosas craneales) son las tres grandes depresiones escalonadas que forman la cara interna de la base del cráneo: anterior, media y posterior. Cada una aloja una porción distinta del encéfalo y está delimitada por relieves óseos específicos que sirven de soporte y protección al tejido nervioso. Cuando se observa la base del cráneo desde arriba, tras retirar el encéfalo, su superficie interna no es plana: desciende en tres terrazas sucesivas desde la región frontal hasta el hueso occipital. Cada terraza constituye una fosa craneal. La denominación "fosa cerebral" obedece a que estas depresiones alojan las grandes divisiones del cerebro, aunque la posterior contiene también el cerebelo y el tronco del encéfalo, estructuras que en sentido estricto no forman parte del cerebro. Fosa viene del latín fossa ("zanja", "excavación"), participio de fodere ("cavar"). Cerebral deriva del latín cerebrālis, adjetivo de cerebrum ("cerebro"), que a su vez comparte raíz con el griego κέρας (kéras, "cuerno"), en alusión a las prolongaciones corneales del encéfalo en anatomía comparada antigua. La Terminologia Anatomica emplea fossa cranii anterior, media y posterior. Es la más elevada de las tres y se extiende desde la pared posterior del seno frontal hasta el borde posterior de las alas menores del esfenoides. Su suelo está formado principalmente por las porciones orbitarias del hueso frontal, que constituyen al mismo tiempo el techo de las órbitas. En la línea media, la lámina cribosa del etmoides se perfora con múltiples orificios diminutos por los que atraviesan las fibras del nervio olfatorio (I par craneal) hacia la mucosa nasal. Sobre ella se eleva la crista galli, una apófisis vertical donde se ancla la hoz del cerebro. Los lóbulos frontales del cerebro descansan sobre esta fosa. La delgadez de la lámina cribosa la convierte en un punto vulnerable: fracturas de la base craneal anterior pueden producir fístulas de líquido cefalorraquídeo con salida a través de las fosas nasales (rinolicuorrea). Más profunda que la anterior, se dispone como una mariposa con alas laterales y un cuerpo central. Las alas corresponden a las superficies cóncavas de las alas mayores del esfenoides y las porciones escamosa y petrosa de los huesos temporales, donde reposan los lóbulos temporales. El cuerpo central lo ocupa la cara superior del esfenoides, y en su centro exacto se encuentra la silla turca, con la fosa hipofisaria que aloja la hipófisis. Varios forámenes de relevancia clínica se abren en esta fosa. La fisura orbitaria superior, en el ángulo entre las alas mayor y menor del esfenoides, da paso a los nervios oculomotor (III), troclear (IV), abducens (VI) y la rama oftálmica del trigémino (V1). El agujero redondo transmite la rama maxilar del trigémino (V2), y el agujero oval la rama mandibular (V3). Por el agujero espinoso penetra la arteria meníngea media, cuya rotura postraumática es la causa clásica del hematoma epidural agudo. La mayor y más profunda de las tres. Su límite anterior lo marcan el dorso de la silla turca del esfenoides y los bordes superiores de las porciones petrosas de los temporales; su suelo y paredes los forma el hueso occipital. En su centro se abre el foramen magno, la abertura más grande del cráneo, por donde el tronco del encéfalo se continúa con la médula espinal. Aloja el cerebelo, el puente (protuberancia) y la médula oblongada (bulbo raquídeo). La tienda del cerebelo, un repliegue horizontal de la duramadre, separa la fosa posterior del espacio supratentorial donde residen los hemisferios cerebrales. Esta separación es relevante porque procesos expansivos infratentoriales (tumores del cerebelo, hematomas de fosa posterior) pueden comprimir el tronco del encéfalo o bloquear la circulación del líquido cefalorraquídeo con consecuencias graves y rápidas. Los agujeros yugulares, situados en los márgenes laterales, dan paso a los pares craneales IX, X y XI junto con las venas yugulares internas. La denominación es un uso clásico laxo. En muchos textos clásicos, "cerebral" se empleaba como sinónimo de "craneal" o "encefálico", sin la distinción estricta moderna entre cerebro (hemisferios cerebrales) y otras partes del encéfalo. La Terminologia Anatomica prefiere fossa cranii (fosa del cráneo), pero la expresión "fosa cerebral" pervive en español por inercia de los tratados del siglo XIX y XX. Sí, en todos los individuos la base endocraneal se organiza en tres niveles. Lo que varía entre personas es la profundidad relativa de cada una, la amplitud de los compartimentos laterales de la fosa media y, en menor medida, la posición exacta del foramen magno respecto al dorso de la silla turca. La fosa hipofisaria se encuentra en el centro geométrico de la fosa craneal media, dentro de la silla turca del esfenoides. Ocupa la línea media entre las dos alas laterales. Por eso, las vías de acceso quirúrgico a la hipófisis (cirugía transesfenoidal) aprovechan esta posición central, llegando a la fosa hipofisaria a través del seno esfenoidal sin necesidad de abrir la cavidad craneal propiamente dicha.Qué son las fosas cerebrales
Fosa craneal anterior
Fosa craneal media
Fosa craneal posterior
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llaman fosas "cerebrales" si la posterior aloja el cerebelo?
¿Son siempre tres las fosas craneales?
¿Qué relación tiene la fosa cerebral media con la hipófisis?
Referencias
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