DICCIONARIO MÉDICO
Espermatogonia
La espermatogonia es la célula germinal más primitiva de la línea espermatogénica. Se localiza en la periferia de los túbulos seminíferos del testículo y es diploide, es decir, contiene los 46 cromosomas característicos de la especie humana. El término procede del griego σπέρμα (spérma, «semilla») y γονή (goné, «generación, descendencia»). Designa a las células que ocupan la posición más basal del epitelio seminífero, apoyadas directamente sobre la lámina basal del túbulo. Desde la pubertad, estas células se dividen por mitosis y ponen en marcha la espermatogénesis, un proceso que se mantendrá activo durante toda la vida adulta del varón. Antes de la pubertad, las espermatogonias permanecen en estado quiescente dentro de los cordones testiculares (precursores de los túbulos seminíferos). Las células germinales primordiales, que migran al esbozo gonadal durante la vida embrionaria, son sus precursoras directas. En el feto masculino, hacia la octava semana de gestación, estas células colonizadoras ya se han instalado en el tejido testicular en desarrollo. La clasificación más empleada en la histología humana distingue tres categorías funcionales, identificables por la apariencia de su cromatina en preparaciones histológicas convencionales. Espermatogonias Ad (oscuras). Su cromatina es densa y homogénea. Se consideran las células de reserva del epitelio germinal. Se dividen con poca frecuencia en condiciones normales, pero pueden activarse si el reservorio de espermatogonias proliferativas se agota por una lesión o un tóxico. Espermatogonias Ap (pálidas). Con cromatina más laxa y núcleo de aspecto claro, son las que se dividen de forma activa. Cada mitosis genera dos células hijas: una que mantiene el fondo de reserva (autorrenovación) y otra que avanza hacia la diferenciación. Este equilibrio garantiza que la producción de gametos no agote la población madre. Espermatogonias de tipo B. Derivan de las Ap y representan el primer paso irreversible hacia la formación de espermatozoides. Tras una última mitosis, cada espermatogonia B da lugar a un espermatocito primario, que entrará a continuación en meiosis. Las espermatogonias ocupan el compartimento basal del epitelio, por debajo de las uniones estrechas que las células de Sertoli forman entre sí (la barrera hematotesticular). Esta ubicación periférica las mantiene en contacto con el medio intersticial del testículo y con el aporte vascular. A medida que sus descendientes avanzan en la espermatogénesis, las células germinales en desarrollo migran hacia la luz del túbulo, alejándose progresivamente de la lámina basal. Del griego σπέρμα (spérma, «semilla») y γονή (goné, «generación, descendencia»). La traducción literal sería «descendencia de la semilla», aludiendo a su condición de célula originaria de toda la línea germinal masculina. Es difícil dar una cifra exacta porque varía con la edad y la longitud total de los túbulos seminíferos (que puede superar los 300 metros por testículo). Las estimaciones disponibles sugieren varios cientos de millones de espermatogonias en el conjunto de ambos testículos. Cuando la población de espermatogonias sufre una pérdida grave (por radiación, quimioterapia o tóxicos ambientales), la espermatogénesis puede detenerse total o parcialmente, dando lugar a oligospermia o azoospermia. Si quedan espermatogonias Ad de reserva viables, la recuperación es posible, aunque puede tardar meses o incluso más de un año. Si desea profundizar en conceptos asociados a la espermatogonia, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la espermatogonia
Tipos de espermatogonias
Posición en el epitelio seminífero
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra espermatogonia?
¿Cuántas espermatogonias hay en el testículo adulto?
¿Qué ocurre si las espermatogonias se dañan?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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