DICCIONARIO MÉDICO
Esfigmografía
La esfigmografía es la técnica que permite obtener un registro gráfico de la onda del pulso arterial. El trazado resultante se denomina esfigmograma y refleja las variaciones de presión y flujo que se producen en la arteria con cada latido del corazón. El término se forma a partir del griego σφυγμός (sphygmós, «pulso») y γραφία (graphía, «escritura» o «registro»): literalmente, «escritura del pulso». El instrumento que lo lleva a cabo es el esfigmógrafo, y el documento que se obtiene, el esfigmograma. Conviene no confundir la esfigmografía con la esfigmomanometría. La primera registra la forma de la onda de pulso; la segunda mide la presión arterial en cifras numéricas (milímetros de mercurio). Son técnicas emparentadas etimológicamente pero con objetivos distintos. Un esfigmograma normal muestra una curva que comienza con un ascenso brusco, la onda anacrótica, que corresponde a la fase de eyección ventricular durante la sístole. A continuación, la presión intrarterial desciende de forma más pausada durante la diástole. En la pendiente descendente se inscribe una deflexión transitoria: la incisura dícrota. Esa pequeña muesca señala el instante en que la válvula aórtica se cierra y la columna de sangre retrocede brevemente hacia el ventrículo antes de ser frenada por las valvas. En condiciones de tono arterial muy disminuido, la onda que sigue a esa incisura puede hacerse tan prominente como la sistólica, y entonces hablamos de pulso dícroto. La amplitud y la pendiente de la onda sistólica dependen del gasto cardíaco y de la distensibilidad arterial. Una pared rígida genera un ascenso más empinado y una onda reflejada precoz que se superpone a la sístole, algo que se observa con frecuencia en las arterias envejecidas. Los esfigmógrafos mecánicos del siglo XIX quedaron obsoletos cuando la práctica clínica adoptó el esfigmomanómetro (o tensiómetro) como método estándar de medición de la presión arterial. Sin embargo, el concepto de registrar gráficamente la onda de pulso pervive con otra tecnología. La tonometría de aplanamiento, por ejemplo, aplica un sensor sobre la arteria radial o la carótida y genera una curva de presión calibrada que permite calcular la presión aórtica central y la velocidad de la onda de pulso. La fotopletismografía digital, integrada hoy en pulsímetros y relojes inteligentes, hace algo conceptualmente parecido con luz infrarroja en lugar de palancas mecánicas. El término «esfigmografía» sigue apareciendo en la literatura médica, sobre todo en publicaciones de hemodinámica no invasiva y en la nomenclatura de los dispositivos que evalúan la rigidez arterial como marcador independiente de riesgo cardiovascular. Del griego σφυγμός (sphygmós), «pulso», y γραφία (graphía), «registro» o «escritura». La traducción literal es «registro del pulso». Comparte raíz con esfigmógrafo (el instrumento), esfigmomanómetro (el tensiómetro) y esfigmomanometría (la medición de la presión arterial). No. La esfigmografía registra la forma de la onda del pulso; la esfigmomanometría mide la presión arterial en milímetros de mercurio. Son técnicas diferentes, con instrumentos distintos, que comparten la raíz σφυγμός porque ambas parten del pulso arterial como señal fisiológica. El análisis de la onda de pulso, que es lo que ofrece el esfigmograma, proporciona información sobre la elasticidad de las arterias y la presión aórtica central. Estos datos se obtienen actualmente con tonómetros de aplanamiento o dispositivos oscilométricos avanzados, no con los esfigmógrafos mecánicos originales, pero el principio de lectura de la curva es el mismo que describió Marey en 1860. Si desea profundizar en conceptos asociados a la esfigmografía, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la esfigmografía
Componentes del esfigmograma
Vigencia de la técnica
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra esfigmografía?
¿Es lo mismo esfigmografía que esfigmomanometría?
¿Para qué sirve el esfigmograma hoy?
Referencias
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