DICCIONARIO MÉDICO
Distensibilidad
La distensibilidad es una propiedad mecánica de los órganos huecos y de las estructuras elásticas del organismo: describe cuánto se deforman ante un aumento de presión. Se aplica al pulmón, a los vasos sanguíneos, a la vejiga urinaria, al recto, al corazón y a cualquier estructura capaz de albergar un volumen variable. En textos anglosajones el concepto se identifica con el término compliance, ampliamente incorporado a la práctica clínica de habla hispana. La distensibilidad de un órgano es la relación entre el cambio de volumen que experimenta y el cambio de presión que provoca ese cambio. En términos matemáticos, es el cociente ΔV/ΔP, donde ΔV representa el volumen añadido y ΔP el incremento de presión necesario para acomodarlo. Un órgano muy distensible acepta grandes volúmenes con incrementos pequeños de presión; uno poco distensible se comporta como una pared rígida, en la que un pequeño volumen adicional dispara la presión interior. La palabra procede del latín distendĕre (estirar en direcciones opuestas), formado por dis- (separación) y tendĕre (estirar, tender). El sufijo -ibilidad indica capacidad o aptitud, de modo que distensibilidad significa literalmente "aptitud para ser distendido". La Real Academia Española la recoge como voz médica. En la literatura anglosajona, el mismo concepto se denomina compliance, del verbo to comply (ceder, plegarse), a su vez del latín complēre (llenar). Ambos términos son sinónimos técnicos: se refieren a la misma propiedad medida del mismo modo, con las mismas unidades. La distensibilidad es la magnitud recíproca de la elastancia. Un tejido con alta elasticidad, capaz de generar una fuerza de recuperación grande cuando se estira, tiene baja distensibilidad: cuesta hincharlo. Un tejido con poca elasticidad se deforma con facilidad, y su distensibilidad es alta. La relación se expresa así: distensibilidad = 1 / elastancia. Esa dualidad organiza el estudio mecánico de los órganos huecos y guía la interpretación de curvas presión-volumen en neumología, cardiología, urología y proctología. La distensibilidad no se distribuye por igual en un órgano. La pared vascular, por ejemplo, es mucho más distensible en el segmento venoso que en el arterial: una vena sistémica aloja hasta ocho veces más volumen que su arteria homóloga por cada milímetro de mercurio de aumento de presión. Ese contraste es lo que permite al sistema venoso funcionar como reservorio de volumen sanguíneo, capaz de movilizar el retorno hacia el corazón cuando la demanda aumenta. En el pulmón, la distensibilidad recibe el nombre habitual de compliance pulmonar. Su valor normal en el adulto se sitúa en torno a 200 ml/cmH₂O, aunque varía con la edad, el tamaño torácico y la posición del paciente. Un pulmón fibrótico tiene una distensibilidad reducida, porque su parénquima se ha vuelto rígido y necesita presiones más altas para alcanzar el mismo volumen corriente. Un pulmón enfisematoso, en cambio, tiene distensibilidad aumentada: sus paredes alveolares han perdido las fibras elásticas y el aire entra con facilidad, aunque el vaciamiento posterior sea difícil por la pérdida del retroceso elástico. En el árbol vascular, la distensibilidad de la aorta y de las grandes arterias amortigua la onda de pulso generada por el ventrículo izquierdo. Cuando esas paredes se rigidizan por envejecimiento o por arteriosclerosis, el amortiguamiento se pierde y la presión sistólica se eleva mientras la diastólica desciende: es el mecanismo que explica el aumento de la presión de pulso en la hipertensión sistólica aislada del anciano. La distensibilidad venosa, en la vertiente opuesta, es la que permite el enorme reservorio de volumen del que dispone el organismo para adaptar el retorno cardíaco a las demandas del momento. La vejiga urinaria es otro modelo clásico de estudio. Su distensibilidad se mide durante la cistomanometría, un estudio urodinámico en el que se llena la vejiga con suero mientras se registra la presión interior. En una vejiga sana, el volumen puede aumentar hasta cifras considerables (400 a 500 ml) con incrementos de presión mínimos, muy por debajo de 10 cmH₂O. Cuando la pared vesical pierde distensibilidad (por fibrosis, radioterapia, cistitis intersticial o alteraciones neurológicas), la presión sube rápidamente con volúmenes pequeños, con riesgo de reflujo hacia el uréter y el riñón. El recto, el estómago, la ampolla rectal, el esófago y las cámaras cardíacas comparten la misma propiedad. En cada uno de ellos, la relación entre volumen contenido y presión generada define la función. La distensibilidad diastólica del ventrículo izquierdo, por ejemplo, es determinante en la insuficiencia cardíaca con fracción de eyección preservada: un ventrículo rígido, que se llena con dificultad, produce un cuadro clínico específico incluso cuando su capacidad de contracción es normal. La distensibilidad se calcula introduciendo un volumen conocido en el órgano y registrando el aumento de presión resultante. Pulmón, vasos, vejiga y ventrículo tienen métodos específicos, pero el principio es siempre el mismo: incrementar el volumen en pasos pequeños y anotar el cambio de presión. La representación gráfica resultante es la curva presión-volumen, cuya pendiente en cada punto corresponde a la distensibilidad local. La curva no suele ser una recta. En la mayoría de los órganos, la distensibilidad es alta para volúmenes bajos, se mantiene aproximadamente constante en un tramo intermedio y disminuye bruscamente cuando el órgano se aproxima a su volumen máximo. Ese comportamiento no lineal es el que explica que un vaso muy lleno, o una vejiga en el límite de su capacidad, respondan a un volumen adicional muy pequeño con una elevación brusca de la presión. La forma exacta de la curva depende de la composición de la pared del órgano y de la proporción entre fibras elásticas y colágeno. Elasticidad. Propiedad de un material para recuperar su forma original tras cesar la fuerza que lo deformó. Un tejido puede ser muy elástico (recupera bien) y a la vez poco distensible (le cuesta deformarse). Ambos conceptos describen el mismo material desde ángulos distintos. Elastancia. Recíproca de la distensibilidad. Se define como el cambio de presión que se produce al introducir un volumen unitario. Un pulmón muy elastante es un pulmón poco distensible: requiere mucha presión para acomodar poco volumen. Se emplea con frecuencia en fisiología respiratoria y ventilación mecánica. Capacitancia vascular. Cantidad total de sangre que puede almacenarse en un sector vascular por cada milímetro de mercurio de aumento de presión. Es equivalente al producto de la distensibilidad por el volumen basal del sector, y describe la capacidad de reservorio del territorio venoso. Del verbo latino distendĕre (estirar en direcciones opuestas), compuesto por el prefijo dis- (separación) y tendĕre (tender, estirar). El sufijo -ibilidad indica aptitud o capacidad. Literalmente, la palabra significa "aptitud para ser distendido", que se corresponde con precisión con el sentido técnico moderno. La Real Academia Española la recoge como voz médica. Sí. Compliance es el término inglés equivalente, adoptado por la literatura biomédica anglosajona y muy difundido en la clínica hispanohablante, sobre todo en neumología y cuidados intensivos. Ambas palabras designan la misma magnitud (cambio de volumen dividido entre cambio de presión) y se miden con las mismas unidades. La forma castellanizada "compliancia" también aparece en algunos textos. Sí. El enfisema pulmonar es el ejemplo clásico: la pérdida de fibras elásticas convierte al pulmón en una estructura excesivamente distensible, que se llena con facilidad pero se vacía mal. Un aneurisma arterial también implica una zona de distensibilidad aumentada respecto al resto del vaso, con riesgo de dilatación progresiva. La distensibilidad óptima es la que permite acomodar el volumen esperable sin picos de presión y con retroceso elástico suficiente para el vaciado. También. Un pulmón fibrótico, una vejiga cicatricial tras radioterapia, un ventrículo hipertrófico o una arteria arteriosclerótica son ejemplos de estructuras con distensibilidad reducida. En cada caso, el mismo volumen que un órgano sano acomodaría con facilidad genera aquí presiones desproporcionadas, con consecuencias clínicas específicas: hipertensión pulmonar, incontinencia por rebosamiento, insuficiencia cardíaca diastólica, hipertensión sistólica aislada. Si desea profundizar en conceptos asociados a la distensibilidad, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la distensibilidad
Elasticidad y su recíproca, la elastancia
Distensibilidad pulmonar y vascular
Distensibilidad vesical y de otros órganos huecos
Cómo se mide
Diferenciación con elasticidad, capacitancia y elastancia
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra distensibilidad?
¿Es lo mismo distensibilidad que compliance?
¿Un órgano puede tener demasiada distensibilidad?
¿Y demasiado poca?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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