DICCIONARIO MÉDICO
Epiescleritis nodular
La epiescleritis nodular es una de las dos formas clínicas de epiescleritis. Se distingue por la aparición de un nódulo inflamatorio, bien delimitado y móvil, sobre el tejido epiescleral. Representa alrededor del 30 % de los casos y tiende a asociarse con mayor frecuencia a enfermedades sistémicas que la forma difusa. En la epiescleritis nodular, el proceso inflamatorio se concentra en un área circunscrita de la epiesclera y genera una elevación tisular visible y palpable. El nódulo, de pocos milímetros, presenta hiperemia e edema, con un halo de enrojecimiento alrededor. Un rasgo clínico que conviene retener: al presionar suavemente con un bastoncillo de algodón, el nódulo se desplaza con facilidad sobre la esclerótica subyacente. Esa movilidad lo distingue del nódulo de la escleritis nodular, que permanece adherido a la esclera profunda porque la inflamación penetra hasta capas más internas. Los episodios de epiescleritis nodular duran más que los de la forma difusa: donde aquella se resuelve habitualmente en una semana, la variante nodular puede prolongarse varias semanas. La molestia, además, resulta algo más intensa, con mayor sensibilidad a la palpación en la zona del nódulo. El nódulo suele asentarse cerca de la inserción de uno de los músculos rectos, con preferencia por el recto externo, en la porción temporal del globo ocular. Con la lámpara de hendidura, si se dirige un haz luminoso estrecho y oblicuo, se observa que la reflexión externa (sobre el nódulo) se desplaza hacia delante mientras la reflexión interna (sobre la superficie escleral) se mantiene en su posición. En la escleritis nodular ambas reflexiones se desplazan, lo que indica que la inflamación afecta a todo el espesor de la pared. La proporción de pacientes con enfermedad sistémica asociada es más alta en la forma nodular que en la difusa. Las conectivopatías (en particular la artritis reumatoide y el lupus eritematoso sistémico), las vasculitis y, con menor frecuencia, las enfermedades inflamatorias intestinales se encuentran entre las asociaciones documentadas. Por este motivo, cuando se diagnostica una epiescleritis nodular conviene interrogar al paciente sobre manifestaciones extraoculares: dolor articular, erupciones cutáneas, úlceras orales, molestias digestivas. Si existen, puede ser razonable solicitar un estudio analítico autoinmune básico. La distinción tiene implicaciones pronósticas directas. En la escleritis nodular, el nódulo es inmóvil, el dolor es intenso y profundo (frecuentemente descrito como perforante, capaz de despertar por la noche), hay fotofobia marcada y la hiperemia tiene un tinte violáceo que no blanquea con fenilefrina. La escleritis puede erosionar la esclerótica y comprometer la visión, por lo que su manejo requiere un seguimiento oftalmológico estrecho. La epiescleritis nodular, en cambio, es benigna. El nódulo se desplaza, la molestia no impide el descanso nocturno y la visión se conserva intacta. No es habitual, pero la preocupación existe. El nódulo epiescleral inflamatorio es móvil, tiene bordes difusos y se acompaña de hiperemia circundante. Una tumoración conjuntival o escleral suele ser de crecimiento lento, no fluctúa con episodios inflamatorios y presenta características distintas en la exploración con lámpara de hendidura. Si hay dudas, la ecografía ocular o la tomografía de coherencia óptica del segmento anterior ayudan a aclarar el cuadro. Sí. Mientras la epiescleritis difusa suele remitir en 7 a 10 días, la nodular puede prolongarse varias semanas, y en algunos pacientes dura más de un mes antes de desaparecer por completo. No necesariamente. La asociación es más frecuente que en la forma difusa, pero muchos casos de epiescleritis nodular son idiopáticos. La presencia del nódulo por sí sola no implica enfermedad sistémica; son los episodios recurrentes o la coexistencia de manifestaciones extraoculares los que orientan hacia un estudio de autoinmunidad. Si desea profundizar en conceptos asociados, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la epiescleritis nodular
Localización habitual y exploración con lámpara de hendidura
Asociación con enfermedades sistémicas
Diferenciación con la escleritis nodular
Preguntas frecuentes
¿El nódulo de la epiescleritis nodular puede confundirse con un tumor?
¿Tarda más en resolverse que la epiescleritis difusa?
¿Significa que tengo una enfermedad autoinmune?
Referencias
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